Desde 2022, acoso escolar con ideación suicida creció 233%
El ciberbullying registró 2
El ciberbullying registró 2.192 casos y un crecimiento del 185% entre 2022 y 2025. Los eventos generadores de esta forma de violencia incluyen discriminación por aspecto físico con 226 casos, por género con 118, situaciones de conflicto de pareja con 50 y discriminación por orientación sexual con 41. Entre las recomendaciones, el documento plantea establecer protocolos de atención psicosocial urgente para los casos en que el evento generador sea la ideación suicida, garantizando que la respuesta del sistema educativo no se limite al reporte sino que active las rutas de salud mental. Propone implementar estrategias de prevención y atención temprana enfocadas en el período de transición a la secundaria, diseñadas con perspectiva de género y que incluyan a las familias en la intervención.
Los casos de acoso escolar vinculados con ideación suicida en Colombia crecieron 233% entre 2022 y 2025, al pasar de 42 a 140 registros anuales, según reveló el informe más reciente del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana (LEE). El análisis, basado en datos oficiales del Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar, documenta 407 casos con ideación suicida como evento generador durante el período analizado. El estudio, que examina 28.436 registros individuales del Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar (SIUCE) entre 2020 y 2025, identifica la salud mental de los estudiantes como parte central del problema de convivencia escolar y no como una consecuencia separada. La investigación social también advierte que "el acoso sostenido, la discriminación reiterada, la violencia en el hogar y la ausencia de adultos de referencia convergen en adolescentes que en algunos casos llegan al límite". Mientras el SIUCE nacional reporta 415 casos de ideación suicida en todo el país durante seis años, el Sistema de Alertas de la Secretaría de Educación del Distrito de Bogotá registró 39.473 casos de conducta suicida solamente entre 2022 y 2025, una diferencia de 95,1 veces más que demuestra el subregistro estructural del sistema nacional. El informe del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana identifica la discriminación como el principal detonante de la conflictividad escolar, con 4.495 casos identificables en los que alguna forma de trato diferencial negativo actúa como evento generador. La discriminación por aspecto físico de la persona encabeza la lista con 1.381 casos, seguida de la discriminación por género con 1.074 registros. Los eventos discriminatorios crecieron 377% entre 2022 y 2025, al pasar de 414 a 1.976 casos anuales. orientación sexual La discriminación por orientación sexual suma 250 casos, por conflictos de pareja 278, y por salud mental 229 registros. El documento señala que la aparición de eventos como sexting y difusión no consensuada de imágenes íntimas en 40 casos registrados indica que "el sistema está comenzando a detectar una forma de violencia digital que combina la humillación pública con la vulneración de la intimidad". El análisis del perfil de las víctimas arroja que las estudiantes femeninas concentran el 60,1% de los casos registrados, con 17.074 de 27.622 registros con información de género. Esta proporción se mantiene estable en todos los años del período analizado y, según el informe, "en términos estadísticos, es robusta para atribuirse a variaciones del azar". Las formas de violencia que afectan mayoritariamente a las niñas tienden a ser las menos visibles y las más difíciles de documentar. La agresión relacional, que incluye rumores, exclusión social y manipulación de vínculos afectivos, y la violencia sexual no suelen dejar marcas físicas, dependen de la disposición de la víctima a reportar y ocurren frecuentemente en espacios privados. Víctimas femeninas Las cifras de ciberbullying siguen el patrón, el 74,2% de sus víctimas son femeninas, y la agresión ocurre en un espacio donde la institución educativa casi no tiene capacidad de intervención en tiempo real. El documento destaca que "no es casual que las niñas también concentren el 86% de los casos de violencia sexual ingresados al PARD del ICBF: hay una coherencia entre ambos sistemas que habla de vulnerabilidades estructurales". Los grados 6º, 7º y 8º concentran el 44,9% de todos los casos registrados, con 12.797 de 28.436 casos, y proporciones individuales del 15,6%, 15,4% y 14% respectivamente. Los 13 años, con 4.246 casos, representan el pico de la curva etaria. Esta concentración en la secundaria baja responde a que el ingreso a este nivel obliga a los adolescentes a renegociar su lugar en un grupo social nuevo, más grande y competitivo, precisamente cuando los cambios físicos de la pubertad los hacen más vulnerables. El 25,7% de las situaciones registradas en el SIUCE, equivalente a 7.326 de 28.436 casos, ocurrió en el hogar o la casa de la víctima, y no en el entorno educativo. Esto no significa que los colegios estén reportando casos que no les corresponden, sino que el sistema detecta situaciones que el estudiante trae consigo desde el hogar. La gravedad de los casos domésticos frente a los escolares es especialmente significativa. De los 7.326 registros en el hogar, el 59,8% corresponde a situaciones Tipo III, es decir, presuntos delitos, la proporción más alta entre todos los lugares de ocurrencia. La agresión física concentra el 62,5% de los casos domésticos con 4.578 registros, y la agresión relacional el 24,9% con 1.827 casos. El informe señala que "la casa no es solo el espacio donde algunos conflictos se inician: es el espacio donde los conflictos más graves ocurren y donde la institución educativa tiene la menor capacidad de intervención directa". Los datos del ICBF complementan esta lectura. La omisión o negligencia, un indicador de ambientes domésticos de riesgo, es el segundo motivo de ingreso al sistema de Procesos Administrativos de Restablecimiento de Derechos, con 19.932 casos activos. El documento dice que "la familia como entorno protector y la familia como fuente de riesgo coexisten en los datos de ambos sistemas, y cualquier política que asuma lo primero sin contemplar lo segundo opera sobre supuestos que los datos no sostienen". El crecimiento general de casos reportados en el SIUCE fue de 206% entre 2022 y 2025, al pasar de 3.496 a 10.695 anuales. En 2025 se reportaron 2.865 casos más que en 2024. La agresión física concentra el 51,6% de los casos registrados con 14.661 en total, seguida por agresión relacional con 20,2% y agresión verbal con 12,4%.