Revocaron la cautelar contra el megatemplo mormón en el centro porteño
Así se verá el templo que planea construir la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, visto desde Viamonte; a la izquierda el Monasterio de Santa Catalina
La Justicia le dio la razón y el megatemplo que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días planea levantar en el centro porteño está más cerca de convertirse en realidad
Así se verá el templo que planea construir la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, visto desde Viamonte; a la izquierda el Monasterio de Santa Catalina
La Justicia le dio la razón y el megatemplo que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días planea levantar en el centro porteño está más cerca de convertirse en realidad. En las últimas horas, la Cámara de Apelaciones revocó por unanimidad la medida cautelar contra el proyecto que había presentado la asociación civil Basta de Demoler en diciembre último y había obtenido una resolución favorable en primera instancia. Pero la decisión fue cuestionada legalmente tanto por el gobierno de la ciudad como por el credo , que en su escrito planteó que de sostenerse la medida avanzaría con una denuncia por "violación de la libertad religiosa".
La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la ciudad resolvió revocar por unanimidad la medida cautelar que suspendía los efectos de la disposición administrativa que reconocía la viabilidad del uso "local de culto" en el inmueble de avenida Córdoba 400, esquina Reconquista, propiedad de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
La decisión fue adoptada por los jueces Laura Perugini, Lisandro Fastman y Nieves Macchiavelli. De este modo, quedó sin efecto la restricción dictada en primera instancia y el proyecto podrá continuar su tramitación administrativa conforme a los procedimientos vigentes. Render de la obra proyectada en el predio de la calle Reconquista, entre Córdoba y Viamonte
Paralelamente a la difusión de esta novedad judicial, las autoridades de este culto -popularmente conocidos como mormones- en el país dieron a conocer más detalles de las características del templo que se planea levantar en esa esquina porteña.
Así será el megatemplo
Según lo que puede verse en los planos a los que tuvo acceso LA NACION , en el predio se construirán dos edificios. Uno, sobre la calle Viamonte, que estaría destinado al uso de oficinas . Después, el templo propiamente dicho se levantaría sobre la avenida Córdoba, esquina Reconquista. Entre los edificios que hoy existen en la manzana -entre ellos, el Monasterio de Santa Catalina- y el lugar de culto se desplegará un gran espacio verde de acceso público. Se habilitaría un recorrido peatonal en medio de los jardines del templo para poder cruzar desde avenida Córdoba a Viamonte por mitad de la manzana
Ese parque se conectará con un jardín ubicado en medio de los dos edificios. Internamente, el espacio verde contaría con canteros y senderos que permitirán atravesar desde la avenida Córdoba a Viamonte por mitad de la manzana. También tendrá bancos para sentarse y en el centro, entre los dos edificios, una enorme estatua del ángel mormón .
La imagen del render muestra que el templo tendrá una gran altura, apenas por encima de los edificios linderos, equivalente a un edificio de cinco o seis plantas. En cambio, el contraste con la altura del monasterio resulta llamativo. Así se verá el predio desde el Monasterio de Santa Catalina
La medida cautelar revocada había sido dispuesta en diciembre de 2025, como respuesta a un reclamo planteado por Basta de Demoler, que cuestionaba la decisión técnica de la Dirección General de Interpretación Urbanística porteña (Dgiur) emitida en noviembre de 2024 . En su resolución, la Cámara sostuvo, en línea con el dictamen del Ministerio Público Fiscal, que la actuación administrativa cuestionada " no genera una afectación directa, actual o inminente al entorno urbano ni al patrimonio histórico y cultural de la ciudad", especialmente considerando que todavía no existe permiso de obra otorgado ni en trámite.
Asimismo, la jueza Macchiavelli agregó que no se acreditó una posible afectación ambiental ni patrimonial derivada de la actuación gubernamental. El inmueble, actualmente ocupado por un terreno baldío y una playa de estacionamiento en desuso desde hace años, fue adquirido por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en agosto de 2023 con el objetivo de desarrollar allí un proyecto integral que contempla una amplia plaza abierta al público general, un templo destinado al culto religioso además de oficinas administrativas, educativas y de apoyo institucional. Desde la iglesia se planteó que el gran espacio verde estará concebido como "una de las áreas parquizadas de mayor relevancia dentro del microcentro porteño, contribuyendo de este modo a la revitalización urbana de la zona". Un edificio sobre Viamonte para oficinas estará separado del templo propiamente dicho, sobre Córdoba, por un espacio público
La iglesia presentó formalmente su respuesta ante la Justicia hace un mes y denunció una posible violación a la libertad religiosa , en el marco de un expediente que cuestiona la factibilidad del uso "local de culto". Sus autoridades sostuvieron que la medida cautelar a la que había hecho a lugar la jueza de primera instancia resultaba inaceptable.
Argumentaron que, como la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires no establece que la autorización de los locales de culto deba someterse a un trámite de doble lectura, que incluya un estudio de impacto ambiental o su tratamiento en la Legislatura porteña, una exigencia de ese tipo "violaría la libertad religiosa y de culto".
La medida cautelar había sido dictada el 15 de diciembre por el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N°9 y alcanzaba a la autorización urbanística otorgada por la Dgiur, que habilitaba un desarrollo de gran escala en un predio lindero al Monasterio y la Iglesia de Santa Catalina de Siena, ambos declarados Monumento Histórico Nacional. Los planos del proyecto del templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
La jueza Andrea Danas consideró que en esa etapa inicial del proceso se encontraba acreditada la verosimilitud del derecho invocado. En su resolución sostuvo que, por las dimensiones de la obra y el uso autorizado, la Ciudad debió haber aplicado el procedimiento de doble lectura legislativa previsto en la Constitución porteña y en el Código Urbanístico , exigido para grandes equipamientos públicos o privados, incluidos los destinados al culto.
Las autoridades de la iglesia dijeron que "resulta inadmisible" el planteo ya que "no existe un daño concreto, actual ni inminente que justifique la intervención judicial". Además, puntualizan que la disposición cuestionada no autoriza ninguna obra ni permiso de construcción, sino que se limita a declarar la viabilidad del uso "local de culto", conforme al Código Urbanístico vigente. Y mencionan que ese uso no requiere aprobación legislativa, sino únicamente evaluación técnica por parte de los organismos competentes, "lo que fue debidamente cumplido", se señaló. "El proyecto se ajusta plenamente a la normativa urbanística vigente y no requiere excepciones ni tratamientos especiales", agregó.
Las autoridades de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días insistieron en que no existe afectación comprobada al patrimonio histórico lindero y en que el proyecto contempla estudios técnicos específicos y el cumplimiento de todos los protocolos arqueológicos exigidos por la normativa.
"La coexistencia de múltiples espacios de culto en una misma zona no está prohibida por la normativa vigente", subrayan.
Se trata de la construcción del mayor templo de este credo en una de las últimas parcelas vacías del centro porteño. L as autoridades de esta iglesia anunciaron en junio del año pasado que levantarían allí un megatemplo , que tendría el 60% de su predio destinado a espacios verdes con acceso libre a la comunidad.