Miles y Trane cumplen cien años
John Coltrane en saxo (en primer plano) con Miles Davis y su trompeta, en la grabación de Kind of Blue
John Coltrane en saxo (en primer plano) con Miles Davis y su trompeta, en la grabación de Kind of Blue. En el piano, Bill Evans y el otro saxo, Cannonball Adderley
Un 26 de mayo de hace cien años nació Miles Davis . Un poco más tarde, el 23 de septiembre de 1926, el que vino al mundo fue John Coltrane . El primer casete de jazz propio fue un compilado de Miles. El primer CD que compré en mi vida, poco después, fue The Avant-Garde (1960), un disco de Coltrane con Don Cherry en que suena, aunque eso lo noto hoy, a Ornette Coleman.
Mucho antes de las plataformas y por esa doble escucha -no por la fecha centenaria-, siempre tuve a las de Davis y Coltrane como dos caras bien disociadas del jazz, aunque sus carreras, como se sabe, hayan notoriamente intersectado: el saxofonista fue miembro clave del primer gran quinteto del trompetista y participó en la transición de su disruptivo Kind of Blue . Miles Davis
Una anécdota resume, sin embargo, lo que diferencia sus estilos: el saxofonista tendía a extenderse demasiado en sus solos y, tras la queja de Miles, le respondió desconcertado que no sabía bien cómo parar. Hoy la ironía del líder se volvería meme: "¿Y qué tal si probás sacándote el instrumento de la boca?".
Davis fue un músico camaleónico, pero también metódico. El lugar común lo compara con Picasso. Aunque se inició en el bebop, a fines de los años 40 se sumó a la invitación de Gil Evans para encabezar The Birth of the Cool , un proyecto de músicos blancos (ahí estaban, además, Gerry Mulligan y Lee Konitz) que buscaba dotar al jazz de una serenidad sin estruendos. Esa cerebralidad marcó para siempre su talento y fue una coartada brillante para escamotear -según más de un crítico- sus limitaciones en el registro agudo, algo que se consideraba por entonces el mayor plus.
Miles pasó del cool al hard-bop , de ahí al jazz modal, de ahí a los cambios rítmicos y la abstracción del segundo quinteto (con Wayne Shorter, Hancock, Ron Carter y Tony Williams). Siempre parecía necesario un nuevo giro: ante el avance del rock, sacó de la galera el jazz fusión de Bitches Brew y, más tarde, el funk y demás variaciones. Toda esa música es diversa, pero la une un rasgo inmediato: el timbre único de Miles.
El trompetista tenía instinto para convertir cualquier atolladero comercial en una oportunidad. A mediados de los años cincuenta, le quedaba pendiente un contrato con el sello Prestige cuando Columbia le ofreció otro más suculento. La solución fue grabar con el quinteto, en dos días, el material para cinco discos (que fueron apareciendo como Cookin’ , Workin’ y otros gerundios) mientras hacía lo propio con ‘Round Midnight (el de Columbia), que lo catapultaría a alturas impensadas. John Coltrane
El dato no es menor porque fue en esos días, al calor de las sesiones para Prestige, que Trane -como lo llamaban a Coltrane- empezó a grabar discos solistas, aunque su primer opus de peso sería un Blue Note que jugaba con su apodo: Blue Train . Sus admiradores suelen subvalorar las grabaciones de ese período, quizá porque muchas (como Lush Life ) se publicaron más tarde, cuando su sonido ya había evolucionado. El paso adelante fue Giant Steps (1960) y su tema principal, que se mueve a toda velocidad entre tres centros tonales. En la grabación se puede escuchar al muy competente Tommy Flanagan sufriendo al piano como un aprendiz para seguir el pulso: Coltrane le había entregado la partitura en el instante antes de grabar.
Después de su famosa versión de "My Favorite Things" en soprano, Trane iba a proyectar con su cuarteto el denso sonido del tenor, sus famosas sheets of sound , a la vanguardia y las raíces africanas ( A Love Supreme ) y al free jazz, un canal para su misticismo religioso.
Coltrane murió en 1967 -la tristeza es retroactiva-, unos días antes de que yo naciera. Miles, el 28 de septiembre de 1991. Me acuerdo como si fuera ayer. Recién me iniciaba en el periodismo. Estaba un sábado delante de una hoy extinta máquina teletipo cuando entró un cable sintético, un avance que decía: "Murió Miles Davis". La pena, en su caso, fue en tiempo presente.