El conocido comediante argentino y su característico humor negro se presenta este viernes en El Comedy Bar, y previo a su llegada respondió preguntas de El País sobre su estilo y la cancelación.
En los últimos años, el nombre de Guillermo Selci empezó a circular con fuerza tanto en redes sociales como entre quienes consumen stand up rioplatense. El motivo es que su humor va bastante más allá del formato clásico del monólogo. Actor, comediante y guionista argentino, Selci construyó una identidad propia a partir de la incomodidad cotidiana, la ansiedad social, el humor negro (negrísimo en algunos casos) y una mirada generacional que mezcla neurosis, observación y absurdo. Su estilo tiene algo confesional y algo performático: parece que improvisa una crisis existencial en tiempo real, pero detrás hay precisión para encontrar humor en detalles mínimos.
Con un perfil que creció mucho en redes sociales especialmente a partir de recortes de shows y personajes que se hicieron virales Selci desarrolló un vínculo muy particular con su público uruguayo. Hace dos décadas que el comediante se presenta en escenarios de Montevideo. Este viernes se presenta en El Comedy Bar (Gabriel Pereyra casi Ellauri), también dará una masterclass el sábado, y sobre su estilo, el humor negro y la incomodidad, respondió unas preguntas de El País.
Este viernes volvés a Montevideo, ¿cuándo comenzó tu relación con Uruguay? La primera vez que fui a actuar a Montevideo fue hace unos 20 años. Siempre me atrajo Uruguay porque los comediantes de allá tienen mucha noción del concepto de pie y remate, desde tiempos de Hiperhumor, cuando en Argentina es más morcilleo, allá me cabió ese timing, por el que siempre sentí admiración.
Tu humor juega con temas incómodos. ¿Qué te atrae de ese territorio donde el público se ríe, mientras duda si debería hacerlo? ¿Qué me atrae?, la verdad que no sé. Es un poco catártico, tiene un toque de adrenalina, pero son momentos de la carrera. En un momento me atraía otro tipo de humor, hace unos cuatro años que estoy con este tipo de humor, pero va variando. Lo que me atrae es el stand up, el humor que es lo que amo.
Hay gente que dice que el humor políticamente incorrecto es una forma de rebeldía, y otros que creen que es solo provocar. ¿Dónde te parás vos? Sobre el humor negro, no sé si es una forma de rebeldía, pero si no ofende a nadie, no es humor negro. Te diría incluso que, si no ofende a nadie, no es humor. No pasa nada si la gente se ofende.
¿Sentís que hoy el público está más sensible o que simplemente perdió tolerancia al riesgo en el humor? No sé si están más sensible. Ahora con el tema de las redes todo el mundo opina, y se nota mucho más. Igualmente, yo no le creo mucho a la gente que se ofende o sale a ofenderse. A mí me han amenazado de muerte, estoy amenazado por varias colectividades, pero en persona son todos elogios y calculo que hay gente que me quiere matar, pero me la he cruzado y no me ha dicho nada.
Raw Html Cuando hacés un chiste fuerte y la sala queda en silencio dos segundos antes de explotar de risa, ¿eso es el paraíso del comediante, o estar en la cornisa? Cuando hago un chiste y después hay un silencio y explota, sí, es hermoso. Me pasó una vuelta en Lima, que había hecho un chiste sobre un suicidio, y hubo un silencio, una aspiración y empezaron a explotar. Después la gente de producción y otros comediantes me dijeron que había sido una barbaridad, pero generó una catarsis porque no habían hecho chistes sobre ese caso. Así que sí, cuando hago un chiste y la gente se ríe, es música para los oídos.
¿Cuál es la diferencia entre humor negro inteligente y alguien diciendo barbaridades "porque sí"? No sé bien la diferencia entre decir humor negro y decir barbaridades. Arriba del escenario uno tiene que ser inteligente y bastante estúpido, hay que jugar con esos dos lados. No creo en el humor inteligente, el humor tiene que hacer reír más allá del coeficiente.
En redes sociales, un fragmento de 15 segundos puede convertir un chiste en escándalo, como ya te ha pasado. ¿Eso condiciona lo que escribís? No, no me condiciona. Me condicionan las redes. Arriba del escenario, en general no tengo problemas, salvo en determinados países o lugares que no quieren que vaya, pero lo veo en las redes. Trabajo con una comunity manager que me ayuda con eso.
Muchos humoristas terminan suavizando su material cuando llegan a públicos más grandes. ¿Te imaginás haciendo una versión "apta para todo público" de Guillermo Selci? En general no suavizo el material. Lo que sí tengo bastante material, y si me toca una noche o un evento que tengo que hacer material blanco, tengo de sobra. En general no suavizo o endurezco, hago humor sobre lo que me gusta, tampoco me condiciona.
¿Alguna vez sentiste que un chiste cruzó una línea incluso para vos? Todo el tiempo, porque el humor negro trata de eso, cruzar los límites. Me ha pasado que he tenido problemas con amigos por incluirlos, pero es el riesgo. Es el trabajo del comediante de humor negro, no existe un límite pero sí un contexto, y el trabajo es hacer que entre ahí. Si se va al carajo, no supe crear ese contexto.
¿Qué es más peligroso para un humorista: la cancelación o volverse predecible? Lo peor es volverse predecible, porque el humor es sorpresa. Prefiero que me cancelen antes de volverme algo que ya se sabe lo que viene.