Santiago Climate Exchange (SCX) abordará los desafíos de la certificación energética en Energy I-REC Day 2026
La compañía, que promueve el desarrollo de las energías renovables, son emisores locales de la certificación internacional I-REC, el cual apoya el registro de plantas y generación efectiva de electricidad a partir de fuentes renovables.
"Certificar
no es un fin en sí mismo, sino la infraestructura de confianza que hace posible la descarbonización
real".
Este martes, el MUT será escenario del Energy I-REC Day, instancia organizada por SCX -SantiagoClimate Exchange- en colaboración con la Fundación I-Track, encuentro dedicado a destacar la importancia de la trazabilidad energética, los atributos ambientales y el desarrollo de nuevos mercados para electricidad renovable, biogás, biometano, SAF y otros vectores claves para una transición energética competitiva.
El evento reunirá a diversos stakeholders y tomadores de decisión del ecosistema energético: generadoras, grandes consumidore, traders, desarrolladores, consultoras, proveedores tecnológicos, reguladores y expertos internacionales, en una jornada diseñada para compartir experiencias, casos de éxito y análisis de los mercados energéticos de Chile y la región.
El programa abordará los mecanismos de mercado en la descarbonización competitiva de las industrias, la certificación I-REC en Chile y la evolución de la certificación de atributos energéticos diferentes a la electricidad , su rol en las estrategias de descarbonización y cómo impacta en la oferta de energía, entre otros temas.
Para Verónica Lizana, gerente Corporativo de SCX, este evento recuerda los primeros pasos de porqué es importante certificarse: "Cuando en 2018 asumimos el rol de ser emisor local de I-REC en Chile, teníamos por delante una tarea que, en retrospectiva, era tan sencilla de enunciar como difícil de ejecutar: convencer a un mercado energético en plena ebullición de que el origen de la energía importa, y de que ese origen se puede -y se debe- certificar", recuerda. Y agrega que los primeros años fueron de aprendizaje, de conversaciones largas con generadoras "que nos preguntaban para qué necesitaban un certificado si su energía ya era solar o eólica por naturaleza. De explicar, una y otra vez, que el I-REC no certifica la tecnología: certifica la trazabilidad, la exclusividad del atributo, la promesa de que ese megawatt-hora no será declarado dos veces por dos actores distintos. Que sin ese tipo de instrumentos, la afirmación de que se opera con energía 100% renovable es solo una declaración, sin evidencia", afirma.
Certificación I-REC en Chile: Construir confianza antes de construir mercado
La certicación I-REC comenzó a entregarse por SCX en 2018, y hoy cuenta con más de 350 plantas que cuentan con el sello internacional. "Pasamos de certificar 1 TWh en 2020, a superar los 101 millones de certificados emitidos en 2026. Hoy, Chile es el segundo país del Latinoamérica en volumen de certificados I-REC emitidos. Ninguno de nosotros hubiera apostado, en aquellos primeros meses, que llegaríamos a este punto en menos de ocho años", explica Verónica. Pero lo más destacable de la gestión no fueron las cifras, añade, sino que "lo más valioso es lo que hay detrás de ellas: un ecosistema que aprendió a hablar el mismo idioma. Generadoras que gracias al I-REC agregan valor a su megawatt-hora. Empresas que saben que sus compromisos de descarbonización requieren prueba, no solo declaración. Una institucionalidad -la nuestra- que ganó credibilidad siendo rigurosa cuando era incómodo serlo".
Chile ha vivido una de las transformaciones energéticas más aceleradas del mundo. El país pasó de tener el 16% de su capacidad instalada en fuentes renovables en 2017, a superar el 50% en 2025. Se vio nacer la era del almacenamiento en baterías y cómo el desierto de Atacama se llenó de paneles. Junto con esto nacieron preguntas nuevas: ¿Cómo certificamos la energía que se almacena y despacha en la noche? ¿Cómo hacemos que cada tonelada de CO2 que una empresa declara haber evitado sea verificable, trazable e inobjetable ante cualquier auditoría o regulador?
SCX:15 años en el desarrollo de mercados ambientales
La SCX corresponde a la Bolsa de Clima de Santiago (Santiago Climate Exchange), es una iniciativa pionera en América Latina orientada al desarrollo de mercados ambientales y de carbono. Fue creada oficialmente en 2011 y su objetivo principal fue impulsar en Chile y la región un mercado transparente para la compra y venta de bonos de carbono, certificados de reducción de emisiones, proyectos de neutralización de CO2 y atributos ambientales y sostenibilidad corporativa.
La plataforma da trazabilidad y transparencia al mercado de carbono, homologando metodologías internacionales utilizadas en Europa, Estados Unidos y Asia. Además, permite que empresas chilenas puedan compensar emisiones y avanzar hacia estrategias de carbono neutralidad.