El escritor y polémico panelista de "El Hormiguero", Juan del Val, pasó por Montevideo tras ganar el Premio Planeta 2025 y dejó definiciones frontales sobre la política, la televisión y sus críticos.
En la película Mejor. imposible, Jack Nicholson interpretaba a Melvin Udall, un cascarrabias, obsesivo-compulsivo y exitoso escritor de novelas románticas. En su máxima expresión, cuando una recepcionista le pregunta cómo hace para escribir tan bien a las mujeres responde: "Pienso en un hombre y le quito la razón y la responsabilidad". Esa mezcla de cinismo, humor ácido y honestidad brutal también aparece, de otra manera, en la figura pública de Juan del Val, ganador del Premio Planeta 2025 por Vera, una historia de amor, y reciente visitante de Uruguay.
Ambos comparten algo importante: detrás de la provocación hay sensibilidad. El personaje de Nicholson parece insoportable, pero en el fondo carga con vulnerabilidad, miedo al vínculo y una necesidad de afecto que no sabe comunicar. Del Val, salvando todas las distancias, también construyó una imagen pública basada en la incomodidad a partir de sus opiniones en televisión, aunque sus novelas (que han recibido premios, como el Primavera, por Candela) suelen estar llenas de personajes emocionalmente rotos, solos o desesperados por encontrar amor y sentido.
Porque Del Val no es solo novelista. En España es también una figura televisiva muy reconocible gracias a su participación como panelista en el programa El Hormiguero, donde se convirtió en una especie de especialista en lanzar frases capaces de incendiar las redes sociales. Ahí cultivó un personaje entre provocador y desencantado, muchas veces enfrentado a políticos y a la corrección política televisiva. Y lo hizo además desde un lugar incómodo: porque parece disfrutar llevar la conversación al límite.
En los últimos años protagonizó cruces mediáticos con figuras políticas, del presidente Pedro Sánchez para abajo, con comentarios sobre feminismo, monogamia, privilegios o masculinidad. Sus opiniones le valieron críticas de todos los sectores. Y Del Val juega seguido en esa frontera entre la sinceridad brutal y la provocación.
A esa exposición se suma su presencia como jurado en El Desafío, el reality de talentos y pruebas físicas que se emitió en Canal 12, donde muestra una faceta más relajada y popular. Menos provocativa.
En cualquier caso, Del Val (quien escribe ficción desde su primer currículum: dijo que era estudiante de periodismo para trabajar en un diario) ha logrado combinar una carrera como escritor prestigioso, opinólogo y marido mediático de la conductora Nuria Roca, sin pasar inadvertido.
Durante su estadía por Montevideo, Del Val charló con El País de su carrera, sus libros y sus polémicas.
Vera, una historia de amor, la novela por la que ganaste el premio Planeta, parece un título clásico y romántico, pero no sueles contar historias de amor convencionales. ¿Qué clase de amor querías contar acá? No es una novela romántica, a pesar de lo que pueda parecer, por el título o la portada. Creo que Vera habla de muchísimos amores, el amor de Vera con Antonio que es el más convencional, pero también se habla de amor de madre a hijo, amor entre hermanos, entre amigas, desamor incluso. O sea, son muchísimos amores.
Tus protagonistas suelen ser mujeres complejas. En Bocabesada y Delparaíso hay personajes exitosos, privilegiados, pero profundamente infelices ¿Qué encontrás en ellas que no encontrás escribiendo personajes masculinos? Creo que el primer personaje masculino que me sale medianamente como yo quiero, es el Antonio de Vera. Pero hasta este momento, es cierto que casi todos mis personajes son mujeres. Porque me interesan más las mujeres: su manera de sentir, de ver el mundo, a mí me gusta mucho observarlas, escucharlas, y a partir de ahí construir un relato.
Ganaste el Premio Planeta, pero para buena parte del público, sos el polémico de El hormiguero o el jurado en El desafío. ¿Sentís que todavía tenés que demostrar que sos un escritor legítimo? No lo sé. No estoy muy pendiente de eso. Tengo lectores desde antes de salir en la tele, otros después, y es gente que va construyendo a su medida, el personaje que tu eres. Pero luego está la realidad. Salgo en televisión desde hace unos siete años de una manera muy intensa, mucha gente está pendiente, pero llevo 30 años escribiendo: novelas los últimos 10, pero he sigo guionista siempre. No me tengo que legitimar. Yo escribo, y a quien le gusta lo lee, y quien no, no lo hace. No hay ninguna obligación en leerme.
Cuando se anunció que ganaste, surgieron comentarios como "otro famoso que publica libros", sin saber, como decías, que hace una década que publicaste tu primera novela. ¿Te importa el qué dirán? No. Hay gente a la que le gusto, y respeto profundamente a las personas que no les gusta ni lo que escribo o hablo, pero nunca estoy pendiente del qué dirán. Porque te paraliza un montón. Respecto a lo de "famoso", si me intentan hacer daño, van mal. Al Premio Planeta, personajes populares lo han ganado solamente Sonsoles Ónega que tiene un programa de televisión, y yo. Y también Sonsoles tenía un bagaje como escritora. Pero hay muchísimos famosos que salen en la tele, publican novelas y no venden ni un ejemplar.
https://youtu.be/-JcimPpc9wo ¿Te parece que existe cierto desprecio intelectual hacia los libros que venden mucho? Sí, pasa. Hay cierto complejo de superioridad intelectual. No sé a qué se debe, pero hay cierto desprecio hacia el público. No solo pasa con las novelas, también con películas o programas de entretenimiento que tienen éxito. Es como decir: "es para gente que no tiene bagaje cultural, o es poco exigente". Yo no lo creo. Algo que se lee o se escucha de manera masiva, tiene que tener virtudes. Ahora, es cierto que hay novelas que no se venden porque son verdaderamente muy malas. Entonces, hacer una división entre lo que se lee o escucha es malo, y lo otro es bueno, me parece un absurdo gigantesco.
Tu figura pública está muy asociada a la polémica y al debate constante. ¿Te molesta que se pueda hablar más de tus opiniones en TV que de tus novelas? Trabajo en un programa que ven millones, y cuando te expones de manera tan clara, la gente se pronuncia. Pero creo que son dos carreras complementarias. Cuando escribo intento hacer una historia, y ahí no tiene nada que ver el otro personaje que trabaja en televisión. Y la gente que se acerca a mis novelas, las lee y se compra la siguiente, no lo hace porque le guste en televisión, sino porque le gusta lo que escribo. Si puede opacar mi carrera como escritor, a lo mejor lo hace, pero también la promociona. Dentro de 10 años no sé si estaré en televisión, seguramente no, pero sí estaré escribiendo novelas. De momento pienso seguir haciendo las dos cosas.
Hay algo en vos que recuerda al personaje de Jack Nicholson en Mejor. imposible. ¿Te reconocés un poco ahí? Tengo diferencias y similitudes. Creo que tiene mucha honestidad y le da igual lo que piensen los demás, pero la diferencia es que a mí me encanta la gente, y a ese personaje, no.
Parece que disfrutas esa incomodidad que provocás. No es deliberado, pero no huyo de la provocación. Creo que no podemos estar pensando en no ofender a nadie, porque al final nos empobrece intelectualmente. Porque acabas sin decir nada. Eso es algo que, al menos en España, he notado mucho. Me gusta la gente provocadora, quien dice lo que piensa y siente. Puedo estar de acuerdo o no, pero me gusta eso. Me parece triste que no podamos decir nada por si acaso alguien se molesta. Porque si ocurre, por estar ofendido no tienes por qué tener razón.
Tenés una imagen de tipo seguro y frontal. ¿Qué inseguridades todavía te acompañan? Un montón. Lo que pasa es que no pierdo el tiempo en tonterías. Yo relativizo mucho, no me doy tanta importancia. Por eso, cuando alguien se mete conmigo, que es mucha en redes, y digo que no me afecta, parece que estoy muy seguro y sobrado, y no es verdad. Simplemente digo que tiene la importancia que tiene. A una persona que no le gusto, no le gusto, ¿qué le voy a hacer? No me va a hacer tambalear un señor que de repente escribe algo en Twitter que soy lo que sea. Como cuando alguien me dice que soy la quintaesencia del pensamiento, que nadie escribe mejor que yo, o que no se puede ser más honesto que yo, tampoco es la verdad.
¿Qué opinión sobre vos creés que es completamente equivocada? Que haya gente que me considere de derecha porque soy crítico con Pedro Sánchez, eso es completamente equivocado. Me parece bien ser conservador, pero soy la persona menos conservadora que conozco. Soy una persona de izquierda, lo que no quiere decir que sea mejor que ser de derecha. Me considero de izquierda, y se ha intentado construir en mí una imagen porque soy crítico con Pedro Sánchez, pero nada más lejos de la realidad.
¿Qué te dolería más: que te dijeran mal escritor o aburrido? No creo que ninguna de las dos cosas sea cierta. Ni soy mal escritor, ni soy aburrido. Eso es seguro.