Santa Fe volvió a la pelea en la Copa Libertadores
Pablo Romero - redactor de el tiempo @PabloRomeroET
Los hinchas de Santa Fe no se confían, saben que este equipo es capaz de ganar y de perder en el último segundo
Pablo Romero - redactor de el tiempo @PabloRomeroET
Los hinchas de Santa Fe no se confían, saben que este equipo es capaz de ganar y de perder en el último segundo. Por eso anoche tenían el grito de victoria atorado, contenido en la garganta, no lo querían soltar hasta que no fuera real. Cuando el árbitro pitó, por fin soltaron el alarido y celebraron que le ganaron a Platense en El Campín 2-1 y volvieron a la pelea en el grupo E de la Copa Libertadores. El fútbol, porque fútbol es, siempre da revancha. Iván Scarpeta venía aguantando críticas porque hizo un autogol contra Junior en la ida de la semifinal de la Liga. Seguramente no había podido dormir o se despertaba con pesadillas. Anoche, ya despierto, quizá soñaba con anotar un gol que lo redimiera. Scarpeta no es delantero, no es el 10, no es el que todos miran, por eso mismo apareció en el área invisible, sigiloso, cuando Frasica lanzaba el tiro de esquina. El portero de Platense salió a darle un puño al viento, la pelota lo sobró y detrás suyo llegó Scarpeta, quien no tuvo tiempo de pensar qué pasaría si fallaba, solo puso su cabeza a ver a dónde lo llevaba el destino. La pelota fue impulsada por sus ruegos directo a la red. Era el minuto 48, cuando el defensor abandonó el infierno para anotar el 1-0. Fue gol, gol, gol suyo, gol en el arco rival, gol como lo soñaba. El público tardó en darse cuenta de que había sido él, ¿en serio, Scarpeta? Y cuando lo comprobaron, no pudieron más que aplaudirlo por su gesta. Scarpeta quebró el cero a cero que se prolongaba en El Campín y fastidiaba de tedio, porque en el primer tiempo no pasaba nada. Una tortura. La única oportunidad real llegó en un tiro de esquina cobrado por Frasica y un cabezazo de Daniel Torres, la pelota se fue en-globada y fue cayendo muy despacio y pasó cerquita. Luego fue Scarpeta el que hizo un doble cabezazo frente al portero, sin éxito, pero en Platense no se percataron de que eso era solo una prueba para lo que hizo después. Cuando Platense ya estaba abajo, aceleró y pudo empatar, pero Marmolejo lo evitó, para que la obra de Scarpeta no se arruinara. Fue cuando Rodallega presintió que las cosas se podían salir de control y anotó el 2-0 en 70 minutos. Lotti, dos minutos después, descontó, para darle drama al partido y obligar a los santafereños a contener su grito de victoria hasta el final. Su último partido del grupo será de visita a Peñarol.