Ecuador reforma zonas francas
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, emitió ayer una reforma al régimen de zonas francas para impulsar el desarrollo de servicios tecnológicos, con medidas que incluyen teletrabajo y actividades vinculadas a inteligencia artificial (IA) y fintech
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, emitió ayer una reforma al régimen de zonas francas para impulsar el desarrollo de servicios tecnológicos, con medidas que incluyen teletrabajo y actividades vinculadas a inteligencia artificial (IA) y fintech. El mandatario realizó una reforma al reglamento de la Ley de Eficiencia Económica y Generación de Empleo, impulsada por él al inicio de su Gobierno, con el objetivo de que estos cambios permitan "posicionar al país como un hub regional de exportación de servicios tecnológicos", según se detalla en el decreto emitido esta noche. Con las modificaciones, se crean "espacios geográficos delimitados" destinados a actividades de telecomunicaciones, procesamiento y almacenamiento de datos y otros servicios relacionados con tecnología e innovación. El decreto incorpora además actividades que podrán desarrollarse en estos espacios, como la comercialización de software, servicios de ciberseguridad, IA, tecnologías blockchain, servicios financieros tecnológicos (fintech), biotecnología, nanotecnología, videojuegos y entornos de realidad virtual o aumentada. La normativa permite esquemas híbridos de teletrabajo en las zonas francas tecnológicas, siempre que se garantice la trazabilidad digital de las operaciones y que al menos el 51% de la jornada laboral se cumpla de manera presencial, salvo excepciones autorizadas. Además, autoriza a las empresas y trabajadores de zonas francas tecnológicas a ingresar y retirar equipos y herramientas digitales, como computadoras portátiles, teléfonos móviles y dispositivos de almacenamiento, bajo sistemas de registro y control aduanero. Estos cambios se emiten después de que el Gobierno anunció en agosto pasado la creación de la primera zona franca tecnológica en la ciudad andina de Cuenca, en el sur del país. Noboa dijo en ese entonces que el proyecto buscaba generar "empleos y oportunidades para los jóvenes", especialmente para quienes tienen talento en programación, ya que se podía consolidar un semillero capaz de atraer en el futuro a empresas líderes y multinacionales.