Oficialismo celebra "empoderamiento político" de Alvarado, tras diferencias con rol de Irarrázaval
Partidos afines al Gobierno sostienen que el exsenador se consolida como el hombre a cargo de las decisiones políticas del Ejecutivo por sobre el Segundo Piso. En La Moneda insisten en que esa función ya la tenía antes.
El nuevo papel de biministro de Claudio Alvarado lo celebran los partidos oficialistas, en la medida en que lo ven virtualmente con escasos contrapesos al interior del gabinete.
Comentan en las colectividades que, justamente, un rol de ese tipo querían para Alvarado luego de las tensiones que se produjeron en el último mes con el Segundo Piso. Puntualmente, en torno al papel de jefe de asesores, Alejandro Irarrázaval, quien estaba ejerciendo una función que -según los partidos- le correspondía al jefe del gabinete.
Por lo mismo, los partidos comentaban que luego de las críticas del senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, al Segundo Piso -realizadas el 27 de abril- hubo un "cambio" en el diseño político del Gobierno y empezaron a notar mayor "empoderamiento" en la toma de decisiones por parte de Alvarado.
El momento decisivo habría sido el comité político ampliado del pasado 4 de mayo, cuando Alvarado lideró la reunión. De igual manera, con el paso del mando de Segegob a la esfera de Alvarado, el cambio de atribuciones es algo formal y se fortalece su posición como biministro, y sale fortalecido, además, su "tándem" con el titular de la Segpres, José García Ruminot.
Sin embargo, en La Moneda descartan el "cambio de roles" y afirman que tanto Irarrázaval como Alvarado mantienen sus atribuciones de siempre.
Además, explican que el ahora biministro fue quien siempre dirigió los comités políticos ampliados y agregan que el titular de Interior y Segegob ha liderado la toma de decisiones políticas y responde a un diseño que empezó luego de que Kast ganó la elección. Ejemplifican señalando que el fue una "voz importante" a la hora de elegir a los ministros. De igual manera, reconocen que el nuevo rol de Alvarado a cargo de Segegob le da más atribuciones, pero eso no va en desmedro de los roles del Segundo Piso, explican en Palacio.
"Triunfo" de la UDI
En la UDI comentan que, tras los roces con el grupo de asesores, el nuevo rol de Alvarado como biministro los deja con un "empoderamiento total", y enfatizan que después del Presidente José Antonio Kast, él es "el dos del Gobierno".
En ese escenario, el gran "triunfo" de este cambio de gabinete se lo lleva la colectividad que lidera el diputado Guillermo Ramírez (UDI), donde tomaron la determinación, al inicio del Gobierno, de no criticar públicamente al Ejecutivo, "al menos lo que dure la instalación", según comentaron.
Esa decisión generó que el nombramiento de Alvarado coincidiera con el debate al interior del oficialismo sobre cuál ha sido la colectividad "más leal" al Ejecutivo, que nuevamente deja a la UDI en la posición más favorable, pues tanto RN como el Partido Republicano han generado polémicas en estos primeros 70 días de administración. En ese sentido, en la UDI señalan que el nuevo rol del biministro es un "reconocimiento" al trabajo y a la lealtad" de la colectividad.
"El nombramiento de Claudio Alvarado como biministro en dos carteras tan relevantes es un reconocimiento no solo a su enorme capacidad de llegar a acuerdos y de poder comunicar de la forma en la cual se van, sino que también al rol que juegan los partidos que trabajamos de la mano con el Gobierno", dijo el secretario general de la fuerza política, Juan Antonio Coloma.
En esa línea, Ramírez indicó que "esto le va a dar un poquito de calma al Gobierno", ya que, a su juicio, la forma de comunicar de Alvarado "es una que baja los decibeles o la ansiedad (...) a cómo se están comunicando algunas cosas".
Cambio en el diseño
Otro punto destacado es que el cambio ministerial le "da la razón" a quienes, desde antes que Kast se instalara en La Moneda, previnieron los "riesgos" que el diseño de gabinete podría generar, ante la predominancia de perfiles más "técnicos" por sobre los "políticos".
Si bien desde el entorno del mandatario aseguran que no hubo un cambio de diseño, el ajuste da cuenta de la necesidad de sumar perfiles con experiencia política al gabinete. Esto, porque las exministras Mara Sedini y Trinidad Steinert son independientes, mientras que la UDI, en el caso de la Segegob, y el P. Republicano, en Seguridad, llegaron a "fortalecer" las respectivas carteras.
No obstante, desde La Moneda reconocen la necesidad de incluir figuras que puedan dar un mayor despliegue comunicacional, rol que será responsabilidad del subsecretario del Interior, Max Pavez (ver relacionado).
Sobre la dupla del subsecretario con el biministro, la jefa de bancada de los diputados UDI, Flor Weisse, dijo que "para la UDI sin duda es el reconocimiento que un hombre del ADN del partido (Alvarado) tome el control de ambos ministerios, y que haga una dupla importante con Max Pavez en las vocerías hace que la UDI va a imponer su experiencia e impronta en el buen ejercicio del Gobierno".
Por otra parte, el secretario general del P. Republicano, Vicente Bruna, dijo ayer en radio Agricultura: "Que el ministro Alvarado asuma también la vocería de gobierno suena súper razonable entendiendo que Interior ahora no tiene la seguridad del país a cargo. Y me parece bien que incluso empezáramos a pensar la idea de fusionar ministerios porque la creación del Ministerio de Seguridad viene a desdibujar todo lo que se entendía hasta ahora por las funciones propias de cada ministerio".
Mayoría republicana en el comité político
Con los ajustes implementados en el cambio de gabinete, otro factor que cambió fue la mayoría que ahora tendrá el Partido Republicano en el comité político. Con la llegada de Martín Arrau a Seguridad, el partido fundado por Kast tendrá allí, además del exconvencional, a la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf. El resto de los integrantes son el biministro Alvarado (UDI); el titular de Hacienda, Jorge Quiroz (Independiente), y el ministro Sepgres, José García Ruminot (RN).
En La Moneda cuentan que la designación de Arrau no responde a un "cuoteo político" para los partidos, sino que lo atribuyen a su capacidad de "gestión y política". En esa línea, agregan que el Partido Republicano sea "beneficiado" con la medida no fue previamente calculado.