Arsenal: otra sequía del fútbol que ya es historia
Pablo romero - Redactor de EL TIEMPO@PabloRomeroET
¿Cuántas cosas pasaron en los últimos 22 años? Se jugaron cinco mundiales, seis Juegos Olímpicos, hubo guerras, avances tecnológicos, una pandemia
Pablo romero - Redactor de EL TIEMPO@PabloRomeroET
¿Cuántas cosas pasaron en los últimos 22 años? Se jugaron cinco mundiales, seis Juegos Olímpicos, hubo guerras, avances tecnológicos, una pandemia... tantos eventos y el Arsenal no era campeón. Más de dos décadas con ese grito atorado. Muchos jóvenes londinenses crecieron sin saber a qué sabía ganar la Premier League. Pero Arsenal por fin es campeón, este martes lo certificó y se suma al listado de los clubes emblemáticos que cortaron rachas históricas sin alcanzar la gloria. Arsenal se acostumbró a acariciar el trofeo, a verlo de cerca, ilusionarse y, de repente, fracasar. En 2004 había sido su última gesta, con el equipo de Henry, Pirès y Bergkamp. Ahora, el equipo de Saka, Odegaard y Rice le puso fin a esa tempestad. En la historia del fútbol, esas sequías han alimentado una especie de romanticismo: eso de ver a un equipo que se esfuerza todos los años y no lo logra, que no pasa del segundo lugar, que pierde incluso finales. Se convierten en equipos compadecidos hasta por sus rivales. En Inglaterra hay otro caso muy recordado, el del Liverpool. Los reds ahora son siempre favoritos, pero tuvieron que pasar sus penurias. En la temporada 2019/ 2020 cortaron una racha de 30 años sin ganar la Premier League. Tuvo que llegar el DT Jürgen Klopp para construir un equipo histórico, con Salah, Mané y Firmino, un tridente demoledor para romper el hechizo. La espera fue más larga para el Chelsea, que esperó 50 años, entre 1955 y 2005, para festejar. Fue el equipo de Mourinho, Terry, Robben, Lampard, Drogba, Makelele. ¡Equipazo! Lo que ratifica que para acabar con la sequía hace falta planteles míticos. Y si Arsenal, Liverpool y Chelsea sufrieron para volver a ganar, los hinchas del Tottenham aún pueden tener algo de fe, aunque su espera ha pasado de la ilusión a la desesperanza: 65 años sin subir al trono. En América del Sur, uno de los casos más representativos fue el de Racing de Avellaneda, un equipo curtido en desastres, que pasó 35 largos años (toda una vida) para gritar campeón en Argentina. Ese equipo, que tenía valentía y cierta aura, fue dirigido por Reinaldo ‘Mostaza’ Merlo y tenía a los colombianos Gerardo Bedoya y Alexánder Viveros. Terminó su maldición (si maldición era) el 27 de diciembre del 2001, fecha tatuada en los corazones de sus hinchas, quienes no olvidarán el festejo, las lágrimas, los jugadores corriendo despojados de sus prendas sudadas, piezas de museo... Hay otros equipos que han perdido su fama, porque fama tenían, debido a su historia infernal. Es el caso del Génova de Italia, uno de los primeros equipos italianos, que cuando nació creyó que iba a ser un dominador eterno de la Serie A, pues hasta 1924 llevaba 9 títulos, pero ese año llegó su maldición. Desde entonces, nunca volvió a ganar. Ya pasaron 102 años. Muchos hinchas nacieron y murieron y no lo vieron campeón. Hoy, las nuevas generaciones no son muy optimistas. Aunque el equipo está en la Serie A, es un club habituado a los puestos de abajo, a luchar para no descender (lleva 8 descensos desde 1934). Génova está en la cúspide, pero es de los clubes con mejor armadura para soportar la derrota. Hay otro caso muy sonoro y es el del Atlas de México, el equipo donde ataja Camilo Vargas y que quedó curtido en desgracias, pues pasó 70 años sin ser campeón. En 2021 cortó esa racha. La lista es interminable. Muchos clubes han vivido esa eterna espera. Arsenal salió de ese infierno tras 22 años, tanto tiempo, tanto sufrimiento: pero en el fútbol no hay desgracias eternas...