El equipo de Diego Aguirre jugó un gran partido frente a Corinthians aunque no logró sumar de a tres y ahora solo tiene opciones de seguir en Copa Sudamericana.
Nadie le puede reprochar nada. Nadie puede decir que no hubo actitud, ganas ni esfuerzo. Peñarol dejó todo y estuvo cerca del objetivo, pero no pudo ganar y tras empatar 1-1 anoche con Corinthians en el Estadio Campeón del Siglo quedó eliminado de la Copa Libertadores y solo tiene chances de seguir en Copa Sudamericana.
Y fue de dientes apretados. En un inicio de partido en el que el aurinegro mostró una postura defensiva pero sin dejar de lado el proponer y con las armas que tuvo, el local lo comenzó a buscar a su rival.
Primero fue un remate de Diego Laxalt una de las figuras de la cancha de primera y desde afuera del área que por un par de metros Matías Arezo no logró conectar y luego, un disparo de Eduardo Darias a los 15' que también se fue lejos.
Mientras tanto, Corinthians apelaba a manejar la pelota, tocar en corto y a buscar ese pase filtrado que tanto sufre Peñarol cuando un rival lo ataca.
Pero a los 18 minutos apareció una receta que ha sido muy poco aprovechada por el Carbonero en esta temporada, pero que desde hace un par de partidos le viene dando buen resultado. Apareció la vieja receta de la pelota quieta porque en un córner ejecutado desde la izquierda del ataque por Jesús Trindade apareció en las alturas el capitán Maximiliano Olivera para ganar de cabeza y poner el 1-0 Mirasol.
Explotó el Campeón del Siglo porque ese tanto le devolvía toda la ilusión a un equipo que salió a jugar con todo un partido que era decisivo en la Libertadores.
Pero no fue fácil para un Peñarol que en el cierre del primer tiempo sudó aceite porque Pedro Milans tuvo el gol en dos oportunidades y lo trabaron justo y un cabezazo de Kaio César lo contuvo bien Washington Aguerre volando contra un palo.
Pasó el temblor y la primera parte se fue con esa ventaja parcial de un equipo Mirasol que para el complemento no cambió su postura pero que se replegó un poquito más para buscar salir rápido de contragolpe.
Pero en el segundo tiempo, la estantería se empezó a desmoronar. A los 62' y luego de una rápida salida desde su campo, Corinthians aceleró, pelota al área, gran atajada de Washington Aguerre y en el rebote apareció solo para definir Labyad: 1-1.
Aguirre quemó las naves y mandó a Abel Hernández y a Facundo Batista a la cancha. También tuvo que sacar a Facundo Alvez por lesión tras apenas 9' en cancha y Peñarol lo fue a buscar. Puso todo, dejó el alma y el corazón, pero no pudo y se despidió de la Copa Libertadores.
De todas maneras, el Carbonero sabe que el de anoche no fue el partido clave sino que ese fue el de Platense en el Campeón del Siglo. Esa derrota causó más daño del previsto y un equipo que jugando en el exterior sumó dos puntos, al perder en su primera presentación como local condicionó una clasificación que ya quedó atrás y ahora, el único objetivo de Peñarol es vencer a Independiente Santa Fe el miércoles 27 de mayo para meterse en el Repechaje de la Copa Sudamericana porque de lo contrario se le terminará la actividad internacional por lo que resta del 2026.