Acusación de EE.UU. contra Raúl Castro desata en Cuba el temor a repetir el caso Maduro
Las sanciones, el cerco energético y el despliegue militar del buque USS "Nimitz" refuerzan las comparaciones con Venezuela.
Bloqueo petrolero, sanciones contra funcionarios del régimen, despliegue de buques en el Caribe y ahora una acusación de Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro por asesinato y conspiración para matar. La imputación presentada por la Justicia estadounidense elevó la presión sobre La Habana y levantó especulaciones sobre si la administración de Donald Trump prepara un escenario similar al aplicado en Venezuela contra el exmandatario Nicolás Maduro, quien fue capturado en enero pasado y trasladado a Estados Unidos para enfrentar un juicio por narcotráfico.
"A él nadie lo va a secuestrar, ni a él ni a nadie. Estamos preparados para combatir al imperialismo", dijo ayer Mariela Castro, parlamentaria cubana e hija del expresidente Raúl Castro, de 94 años y hermano menor del difunto Fidel Castro (1926-2016), en un acto organizado por el oficialismo delante de la Embajada de EE.UU. en La Habana, al que acudieron miles de personas en rechazo a la acusación contra el exmandatario y su designación por parte de Washington como "fugitivo" de la Justicia.
A la concentración también asistieron altas figuras del régimen, entre ellas el Presidente Miguel Díaz-Canel y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y quien ha participado en las actuales negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, en una muestra de cohesión por parte de La Habana frente a la creciente presión de Washington, que en el último tiempo ha endurecido el cerco energético sobre la isla, provocando apagones, escasez de alimentos y un colapso económico.
En ese marco, Mariela Castro aseguró ayer que su padre, quien no acudió a la manifestación y que no ocupa ningún cargo en el gobierno ni en el Partido Comunista cubano -pero conserva un papel importante en las decisiones políticas de la isla y tiene la lealtad de las Fuerzas Armadas-, está "muy tranquilo", y recordó una frase que, según dijo, él siempre repite: "A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo". Mientras que Díaz-Canel, al término del acto, escribió en sus redes sociales que la acusación contra Castro constituye una "acelerada construcción mediática para justificar una agresión militar, sueño febril de un reducto de mafiosos de origen cubano".
Las declaraciones de los dirigentes se producen después de que el Departamento de Justicia de EE.UU. acusara formalmente a Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización opositora Hermanos al Rescate y la muerte de sus cuatro tripulantes, abatidos por fuego cubano cuando el exmandatario era ministro de Defensa. Los cargos fueron presentados el miércoles ante la corte federal del Distrito Sur de Florida y apuntan a Castro por haber ordenado la operación militar.
Tras conocerse la acusación, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó a Castro de "fugitivo" de la Justicia y el jueves advirtió que Washington estaba muy enfocado en cambiar el sistema comunista de Cuba. "Su sistema económico no funciona. Está roto, y no se puede arreglar con el sistema político actual que está en vigor", dijo Rubio, quien añadió que Washington prefiere "siempre una solución diplomática", pero que Trump tiene "otras opciones" frente a Cuba. "No van a lograr que nos rindamos ni ganar tiempo. Somos muy serios. Estamos muy enfocados", cerró.
"Pretexto para una intervención"
La imputación contra Castro ha llevado a expertos a creer que el gobierno de Trump sigue una estrategia similar a la que aplicó en la captura de Maduro en enero. Las sanciones a altos funcionarios, el aislamiento económico y diplomático, así como la presión militar en el Caribe son factores que tienen en común los casos en ambos países. Sobre todo luego de que el Ejército estadounidense informara -el mismo día en que se anunciaron los cargos contra Castro- la llegada del portaaviones USS "Nimitz" a aguas del Caribe.
Aunque Donald Trump ha descartado que su despliegue tenga como objetivo intimidar a Cuba. "No habrá una escalada, no hace falta. Se está cayendo a pedazos. Realmente perdieron el control de Cuba", dijo el mandatario el miércoles.
"La acusación contra Castro bien pudo haberse presentado para crear un pretexto legal para una intervención militar disfrazada de acción policial, al igual que la destitución de Maduro en Venezuela. O tal vez sea un mensaje más simbólico al régimen de que la era Castro ha terminado", dice a "El Mercurio" Alan McPherson, historiador experto en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina de la Universidad de Temple.
Jorge Duany, exdirector del Instituto Cubano de Investigaciones de la Universidad Internacional de Florida, concuerda y plantea que "la llegada del portaaviones USS 'Nimitz' a aguas del Caribe ha reforzado la preocupación de que Estados Unidos prepara una operación militar en Cuba". Aunque añade, "por ahora, no parece inminente una acción de este tipo porque esta requeriría un despliegue masivo de activos militares en la región para evitar pérdidas estadounidenses y asegurar el éxito de tal misión".
"No ha surgido una figura como Delcy"
Además, expertos advierten que el escenario cubano presenta diferencias clave respecto al venezolano.
"En el caso venezolano, el gobierno de Estados Unidos logró identificar a un miembro de la cúpula chavista -Delcy Rodríguez- que podría quedarse a cargo del gobierno y negociar con la administración Trump. Hasta ahora, no ha surgido una figura pública parecida en Cuba", plantea Duany. "De manera más amplia, Cuba tiene un régimen comunista de un solo partido con una economía altamente centralizada y sin una oposición política organizada legalmente; Venezuela tiene un gobierno autoritario con múltiples partidos políticos y un sector privado amplio de la economía. Estas marcadas diferencias hacen más compleja una intervención militar en Cuba que en Venezuela para fraccionar el liderazgo y propiciar reformas políticas y económicas", sostiene el experto.
Además, "una operación militar en Cuba sería más arriesgada que en Venezuela", agrega Michael Shifter, expresidente de Diálogo Interamericano. "Es probable que EE.UU. encuentre resistencia y tenga que lidiar con el desorden y posiblemente con una crisis migratoria incontrolada. Además, esto podría convertirse en un nuevo quebradero de cabeza para la administración Trump, que ya enfrenta varias crisis en el mundo", cierra.
Arrestan a hermana de jefa de GaesaEE.UU. anunció la detención de la hermana de la responsable del conglomerado militar cubano Gaesa, sancionada hace dos semanas.
"Adys Lastres Morera, vinculada al régimen comunista de La Habana, fue arrestada después de que el Departamento de Estado revocara su condición de residente permanente legal, por instrucciones mías", dijo en un comunicado el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según Washington, Lastres Morera, que se encuentra bajo custodia de los servicios de inmigración de EE.UU., es hermana de Ania Guillermina Lastres Morera, sancionada este mes por su rol como presidenta ejecutiva de Gaesa, y que según el comunicado ha acumulado para el régimen hasta "20.000 millones de dólares en fondos ilícitos en cuentas bancarias secretas en el extranjero".