El Comercio, Perú
25 de mayo de 2026
ANDREA
Las elecciones regionales en el sur del país muestran un panorama desolador para los partidos de derecha, que solo han presentado 14 listas de candidatos entre las 145 que se registran en Arequipa, Apurímac, Cusco, Moquegua, Puno y Tacna. Según los especialistas, esto responde a los resultados en las elecciones generales de abril, y como consecuencia del intento fallido, desde el Congreso, por eliminar a los movimientos regionales que hoy se cobijan en las agrupaciones de izquierda.Los partidos de derecha concentran sus candidaturas en las regiones de Arequipa, Cusco, Moquegua y Tacna. Este es el caso de Fuerza Popular, que disputa la segunda vuelta electoral, y que, al igual que el resto del espectro, no presenta listas en Apurímac ni Puno. Fuentes del partido fujimorista indicaron que ahora se encuentran concentrados en la campaña presidencial de Keiko Fujimori y, en esa línea, han solicitado a todos los aspirantes subnacionales respaldar a la lideresa y luego de la segunda vuelta recién empezar sus campañas en sus respectivas regiones.Situación parecida es la de Renovación Popular, el partido de Rafael López Aliaga, que solo presenta cartas para los gobiernos regionales de Arequipa, Cusco y Tacna. Tanto Renovación Popular como Fuerza Popular registran menos candidaturas que otras agrupaciones nuevas como el Partido del Buen Gobierno, agrupación de Jorge Nieto, que alcanzó a presentar listas en cuatro regiones del sur. En Moquegua, el partido amarillo postula a Hugo Quispe, quien fue excluido de la elección congresal, donde postulaba como senador.En la otra vereda política, las agrupaciones de izquierda se presentan en todas sus plataformas posibles. A los partidos que participaron en la elección nacional ?Juntos por el Perú, Venceremos, Ahora Nación? se suman las nuevas agrupaciones Todo con el Pueblo (de Pedro Castillo), Pueblo Consciente (de Guido Bellido) y algunas alianzas electorales nuevas en el espectro como Cooperación, Verdad y Honradez (de Yonhy Lescano). Un factor por tomar en cuenta es que las agrupaciones de izquierda tienen alianzas inscritas o han cobijado en sus filas a líderes de movimientos regionales. Tal es el caso de JP, que en Puno conformó una alianza con el movimiento Acción Social por la Integración (ASI), y postulan como gobernador a Marcelino Tonconi, quien, hasta enero del 2026, afrontaba un proceso por colusión agravada en un caso de dirección de licitaciones en la Municipalidad Distrital de San Antón. Si bien no se logró una sentencia condenatoria, se pidió una reparación civil para su caso.?Jugada fallida?Martín Cabrera, experto en asuntos políticos, explicó que la poca presencia de candidaturas de derecha en el sur responde a la concepción de ?una opción centralista que busca mantener el poder?, la cual fue reforzada por el intento desde el actual Congreso por eliminar los movimientos regionales y habilitar la reelección para las actuales autoridades. Esto último beneficiaba directamente a las agrupaciones con presencia legislativa.?Estas interpretaciones son de los movimientos regionales y han alimentado a los partidos de izquierda. Es la que ahora los mantiene firmes, y por lo mismo, los partidos de derecha no tienen espacio. Los movimientos regionales entendían que los partidos de derecha eran quienes querían eliminarlos desde el Congreso?, alegó Cabrera. Pese a este escenario, Cabrera reconoció que la derecha ha podido capitalizar mejores resultados en el sur que en elecciones pasadas, aunque dijo que esto responde más al demérito de los movimientos regionales que llegaron debilitados tras la incertidumbre de su situación a raíz de la idas y vueltas legislativas.