A 50 años de su llegada al país, Nestlé fortalece desde Uruguay una plataforma regional de café con producción local, exportaciones, innovación y programas de empleo juvenil.
Con una inversión de US$ 40 millones, una planta industrial única en América Latina y exportaciones hacia cinco mercados internacionales, Nestlé consolida desde Uruguay una estrategia que combina producción nacional, innovación, generación de empleo y desarrollo territorial.
A 50 años de su llegada al país, la compañía celebró este martes 13 de mayo una transformación industrial que hoy posiciona a su operación local como un centro estratégico dentro de la red regional del grupo.
La conmemoración se realizó en el Estadio Centenario y buscó conectar con la cotidianidad en la que está presente Nestlé, evocar memorias y el orgullo por lo local. Además, reunió a actores vinculados al ecosistema productivo que la empresa fue construyendo durante las últimas décadas y a diferentes autoridades. Además de Santiago Casas, country manager de Nestlé Uruguay, estuvieron presentes el subsecretario de Industria, Daniel Olesker; el intendente de Canelones, Francisco Legnani; el presidente de la Cámara de Industrias, Leonardo García; el embajador de Suiza ante Uruguay y Paraguay, Álvaro Borghi y Gian Carlo Aubry, market head Nestlé Región Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay).
El aniversario encontró a la compañía en una etapa marcada por la especialización industrial y la expansión regional desde su planta ubicada en el Parque Industrial Zona Este, en Canelones. Instalada en Uruguay desde 1976, la empresa atravesó distintas etapas de crecimiento acompañando cambios en los hábitos de consumo y ampliando su presencia en categorías como café, chocolates y alimentos. Pero uno de los puntos de inflexión más importantes llegó en 2018 con la inauguración de su actual complejo industrial y logístico sobre la ruta 101.
"Uruguay tiene características que hacen viable una operación industrial de este tipo, especialmente en términos de estabilidad, previsibilidad y un entorno que permite planificar a largo plazo", señaló Santiago Casas.
Según explicó, el desarrollo de la planta respondió también a una decisión estratégica de apostar por el país como centro productivo de referencia para la región. "Invertimos 40 millones de dólares y hoy la fábrica de Nestlé es de referencia internacional para muchos mercados".
La planta produce café soluble, café tostado y molido y polvos achocolatados bajo marcas históricas para el mercado uruguayo como El Chaná, Bracafé, Vascolet, Copacabana, Águila y Cacao Los Monjes. También elabora productos globales como Nescafé Gold tostado y molido, café en grano y Starbucks At Home.
Aunque Uruguay no es productor de café, la operación desarrolló capacidades industriales únicas dentro de América Latina. Actualmente, la planta de Canelones es la única de la compañía en la región especializada en producción de café tostado y molido.
Ese diferencial permitió convertir a Uruguay en una plataforma exportadora con valor agregado. Hoy abastece a cinco mercados internacionales y las exportaciones ocupan un lugar preponderantebdentro del negocio.
"Pasamos de un modelo orientado principalmente al mercado interno a una plataforma con proyección internacional", sostuvo Casas. "Desde nuestra operación en Canelones abastecemos actualmente a cinco mercados, cumpliendo estándares muy exigentes de calidad, trazabilidad y consistencia".
Señaló, también, que uno de los principales desafíos hacia adelante será continuar fortaleciendo la competitividad, tanto en términos logísticos como regulatorios, y mantener la capacidad de adaptación frente a consumidores cada vez más dinámicos. "Esa agilidad para anticipar tendencias y adaptarnos es parte de lo que nos permitió evolucionar junto con el mercado", explicó. En ese sentido, destacó lanzamientos globales como el café frío listo para beber de Nescafé, así como innovaciones pensadas específicamente para el mercado local, entre ellas Vascolet Dulce de Leche o Copacabana a la taza.
La expansión industrial también tuvo impacto en materia de empleo y desarrollo de capacidades. Actualmente, Nestlé Uruguay cuenta con 130 colaboradores directos y trabaja junto a una red de proveedores vinculados a la operación industrial y logística.
Además del crecimiento productivo, la empresa destaca el desarrollo de conocimiento técnico asociado a la planta de Canelones. "Hoy nuestra gente capacita a equipos en otros países", señaló Casas, quien definió a la operación local como "un nodo de conocimiento dentro de la compañía".
Una apuesta por la formación y empleabilidad juvenil
La dimensión territorial también forma parte de la estrategia de la empresa. A través de alianzas con instituciones educativas, organizaciones sociales, organismos públicos y empresas instaladas sobre el corredor de la ruta 101, Nestlé impulsa iniciativas vinculadas a formación y empleabilidad juvenil. Uno de los proyectos centrales es Un Café por el Futuro, una plataforma orientada a generar oportunidades de capacitación y fortalecer el ecosistema productivo de la zona.
Dentro de esa iniciativa se encuentra la Red de Empresas Formadoras, desarrollada junto a otros actores privados y públicos, entre ellos INEFOP. El programa apunta especialmente a jóvenes que buscan acceder a una primera experiencia laboral. "A través de una experiencia de Formación Dual en logística, los jóvenes combinan formación teórica con experiencia práctica en entornos reales de trabajo", explicó Casas.
Sostuvo, además, que el objetivo es construir un puente concreto entre capacitación y empleo. Actualmente, dos jóvenes que participaron del programa realizan su primera experiencia profesional dentro de la compañía. "Desarrollar capacidades también es una forma de construir futuro compartido", afirmó.
A cinco décadas de su llegada al país, la compañía proyecta seguir profundizando el rol estratégico de Uruguay dentro de la estructura regional de Nestlé, combinando especialización industrial, innovación y desarrollo de talento local.
"La operación de Uruguay tiene un rol cada vez más estratégico dentro de la región", concluyó Casas. "Estas cinco décadas no son un punto de llegada. Son una plataforma para seguir haciendo mejor cada día".