Primera mujer piloto de F-16 soportó hasta nueve veces el peso de su cuerpo en vuelo
Un "orgullo tremendo" y una "gran responsabilidad" dice sentir la teniente Francisca Caces Arias (29) luego de graduarse, ayer, como la primera piloto chilena de aviones de combate F-16
Un "orgullo tremendo" y una "gran responsabilidad" dice sentir la teniente Francisca Caces Arias (29) luego de graduarse, ayer, como la primera piloto chilena de aviones de combate F-16. "Esto llegó después de años de estudio, sacrificio, constancia... No fue de la noche a la mañana, así es que culmina un proceso que fue bien demandante", explica.
Oriunda de Santiago y criada en una familia que no tiene vínculos ni con las Fuerzas Armadas ni con la aviación, Caces es la quinta mujer que aprueba el curso de piloto de combate de la Fuerza Aérea de Chile, pero la primera que logra certificarse en el sistema de armas F-16. En América este caza es operado por Estados Unidos, Venezuela, Chile y, recientemente, Argentina. La chilena es la primera mujer latinoamericana en alcanzar este logro, tras haberse formado como piloto en los T-35 Pillán de la Escuela de Aviación y de especializarse en combate en los A-29 Super Tucano. A los F-16 llega tras aprobar un curso que dura 15 meses.
Lo más desafiante, detalla, es la alta exigencia del combate: "Es un vuelo muy dinámico, con escenarios de alta complejidad. Hay que mantener la mente fría, tomar decisiones en milésimas de segundo y ser capaz de analizar diferentes estímulos simultáneos". En lo físico, complementa, los F-16 desarrollan una fuerza gravitacional de hasta 9G. "Eso equivale a nueve veces el peso de mi cuerpo. Por ejemplo, mi brazo pesa nueve veces más. Eso implica que respirar se hace más difícil, inflar los pulmones cuesta un poco más, la sangre tiende a irse a los pies y es súper común desmayarse. Pero uno tiene maniobras para evitar que eso pase", concluye.