Entre aulas y pantallas, así evoluciona el aprendizaje
Un programa de educación híbrido combina elementos de la educación presencial y la educación a distancia en un mismo modelo de enseñanza
Un programa de educación híbrido combina elementos de la educación presencial y la educación a distancia en un mismo modelo de enseñanza. En este enfoque, los estudiantes tienen la oportunidad de participar tanto en clases presenciales en el aula con el profesor para actividades prácticas, discusiones en grupo y tutorías; así como actividades en línea, a través de plataformas virtuales, donde se puede acceder a materiales de lectura, videos, tareas y foros de discusión. "Lo híbrido es el concepto que, en la academia, se usa para identificar la combinación, en un mismo plan de estudio o programa académico, de la presencialidad con la virtualidad, en diferentes grados de intensidad una y otra, mayoritariamente el trabajo en línea", explica Jaime Leal Afanador, rector de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, Unad. Este enfoque en la educación busca combinar lo mejor de ambos mundos, aprovechando las ventajas de la interacción directa en el aula con la flexibilidad y los recursos que ofrece el aprendizaje en línea. Panorama y demanda En Colombia, los programas de educación híbrida han ido ganando relevancia en los últimos años. De acuerdo con voceros de la Facultad de Educación y Pedagogía de la Universidad del Valle, "diversas instituciones educativas en el país han implementado modelos híbridos que combinan clases presenciales con actividades en línea, buscando aprovechar los beneficios de ambos enfoques. Estos programas ofrecen flexibilidad para los estudiantes, promueven la autonomía en el aprendizaje y buscan mejorar la calidad educativa a través de la integración de recursos tecnológicos". En cuanto a su creciente demanda en el país, el rector de la Unad señala que esta se ha dado por la conjunción de diversos aspectos de coyuntura de los últimos años. "La pandemia permitió a todo el sistema educativo descubrir los beneficios de la virtualidad, tanto la empresa como los estudiantes valoran mucho la posibilidad de combinar, al mismo tiempo, el trabajo con el estudio; y la masificación de la cultura digital en toda la población, a través de dispositivos móviles y la extendida presencia de las redes sociales, más la ampliación de la oferta de instituciones virtuales colombianas y extranjeras, de los más diversos niveles", explica Leal. Otro factor que ha contribuido al aumento en la demanda de estos programas, según Lerma, es la accesibilidad, dado que se permite a los estudiantes acceder a los contenidos educativos en línea desde cualquier lugar y en cualquier momento, lo que facilita la conciliación de estudios con otras responsabilidades personales o laborales. A su turno, los voceros de la Universidad del Valle destacan la mejora de la calidad educativa, mediante la combinación de clases presenciales con actividades en línea, que puede enriquecer la experiencia de aprendizaje, brindando múltiples recursos didácticos y promoviendo la participación activa de los estudiantes.