En Presidencia reconocieron que la etapa actual del debate presupuestal consiste en la búsqueda de cómo optimizar el gasto en un contexto de complejidad; cómo "tensar la piola" y reasignar recursos en áreas prioritarias.
Con una presentación atípica en la
Torre Ejecutiva, dos tarimas altas y no la tradicional mesa baja, el gobierno hizo la primera presentación pública de los lineamientos de lo que será la primera
Rendición de Cuentas de su
ley presupuestal aprobada el año pasado, a cargo de la voz más autorizada que tiene sobre este tema y que ha defendido en todo momento la orientación económica de la administración de
Yamandú Orsi, incluso y sobre todo cuando los reparos han surgido desde dentro del oficialismo: esto es, el ministro
Gabriel Oddone. A su lado, que intervino básicamente para señalar que "esta no es una Rendición de gasto cero, (sino) una Rendición que lo que preserva es un compromiso con la programación financiera y fiscal que realizó el gobierno en el presupuesto quinquenal", se situó Rodrigo Arim, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
El escenario de "restricción fiscal", de alta "incertidumbre" internacional con un impacto local que pudo haber sido peor
(ver recuadro) con fluctuaciones igualmente inciertas en el precio del petróleo y un crecimiento económico para este año que, pese al optimismo que Oddone volvió a mostrar este miércoles, será menor en al menos un punto porcentual que el proyectado en el Presupuesto, la Rendición de Cuentas no tendrá un aumento de recursos por fuera de lo ya previsto en la ley madre del año pasado.
Esto es una definición política que continuará con sus clásicos tironeos entre los ministerios, pero que está adoptada a partir del convencimiento de que el mejor camino y esto consta en un documento del MEF que ha sido enviado a los secretarios de Estado es ir hacia una "optimización del gasto", de modo tal de encontrar aquellos recursos que no fueron ejecutados o que se ahorraron, para destinarlos a áreas prioritarias, dijeron a El País fuentes de Presidencia. "Se está buscando cómo tensar la piola", se resumió.
Por eso el presidente declaró esta semana que a la interna de su gobierno estaban "peleando" para "encontrar unos recursos más" que permitan afrontar, por ejemplo, el aumento previsto para las transferencias sociales que, de acuerdo a las
recomendaciones surgidas en el Diálogo Social, se propondrá la unificación de todas ellas en un sistema único, para mejorar la efectividad de su llegada a la población vulnerable, estimado en aproximadamente
US$ 30 millones, dijo ayer Oddone; o para reforzar las políticas de seguridad que lleva adelante el Ministerio del Interior que lidera
Carlos Negro, en momentos del recrudecimiento de la violencia narco.
La etapa actual, dijo Orsi en las últimas horas, es la de los ministros "que no son el ministro de Economía" solicitando mayores recursos, y Oddone el encargado de "buscar la forma de cumplir" con esas demandas, pero sobre todo con lo "comprometido".
Las prioridades y el optimismo
"El mensaje que el equipo económico transmitió al gobierno", dijo Oddone en la conferencia de prensa de este miércoles, luego del Consejo de Ministros que se reunió al mediodía para tratar, directamente, los lineamientos de la Rendición, "es que aún a pesar de un escenario de mayor incertidumbre y de más restricciones externas, la performance de la economía uruguaya, en promedio, está atravesando síntomas de buen desempeño".
Reconoció en este sentido una "leve desaceleración económica", pero que el PBI "sigue creciendo por encima del promedio de la última década" y que se está logrando reducir la pobreza "ubicándose sobre niveles de 2019, aunque levemente por encima de 2017" y cumplir con las metas fiscales establecidas.
Este mismo panorama, con la preocupación de cómo "presentarlo" mejor públicamente para su cabal comprensión, se discutió puertas adentro en la reunión del gabinete dijo a El País otra fuente del gobierno, en la que el presidente aprovechó para también subrayar la complejidad del estado actual del mundo y destacar la decisión (adoptada en mayo del año pasado) de actualizar el precio de los combustibles cada dos meses, y no cada 30 días, lo que ahora permite suavizar las alteraciones al alza del petróleo.
En la reunión también quedaron bien claros los los énfasis de esta Rendición, que Oddone detalló luego en diálogo con los medios: "El primero es el
fortalecimiento de las políticas vinculadas a la infancia; en segundo lugar, el fortalecimiento de las inversiones y de los recursos asignados a las
políticas de seguridad, con foco en el Ministerio del Interior; en tercer lugar,
las personas en situación de calle; (...) y el tema empleo", sintetizó.
Si hubiera que sintetizar aún mas, "simplemente diría que Mides y el Ministerio del Interior son dos ministerios que están priorizados en términos de nueva asignación de recursos".
La función de ahora, en una ley que no tendrá un incremento más allá del aumento gradual previsto para el final del período inicialmente, el Presupuesto estableció un incremento de US$
240 millones para el final del período, aunque el escenario económico es muy distinto al del año pasado, es justamente localizar dónde pueden haber recursos inutilizados.
"El enfoque que estamos teniendo no es un enfoque de corte flat de gastos", dijo Oddone. "Estamos identificando ministerios que son priorizados, (...) objetos de gasto que son imposibles de tocar por su relevancia y, sobre todo lo demás, estamos trabajando bilateralmente, de manera de encontrar con cada uno de los ministerios los lugares donde se están generando ahorros". En general, precisó, se trata "de aspectos quirúrgicos" que están recién localizándose aquellas carteras donde hay "más oportunidades" que otras.
El gobierno tiene un mes de plazo para enviar la iniciativa al Parlamento, y el debate interno no exento de tensión, y en días agitados políticamente, está en plena "marcha, afirmó el titular del Mides,
Gonzalo Civila, en rueda de prensa.