"La Cenicienta" en clave simbólica y natural
A partir de mañana , el coreógrafo australiano Lachlan Monaghan estrenará una nueva producción de este clásico para el Ballet de Santiago.
Lachlan Monaghan inició su formación en danza en Sídney (Australia) y actualmente es principal en el Birmingham Royal Ballet, una de las compañías más prestigiosas de Reino Unido y del Viejo Continente y en la que compartió escenario con el bailarín chileno César Morales, director del Ballet de Santiago.
"Ahí fue donde nos conocimos. Aprendí muchas cosas de César. Cuando estoy creando, me lo imagino a él bailando porque era un intérprete maravilloso", recuerda Monaghan instalado en uno de los salones del Teatro Municipal de Santiago donde, a partir de mañana y hasta el 6 de junio, estrenará su versión de "La Cenicienta".
El artista australiano advierte que este es su primer proyecto coreográfico de larga duración. "He creado obras para el Birmingham Royal Ballet y una de ellas se mostró en el Royal Opera House, pero este estreno es un gran salto. Nunca soñé crear mi propia 'Cenicienta'".
Agrega que sigue formando parte del Birmingham Royal Ballet y que, después de su debut en Chile, regresará a bailar a su compañía. "Siempre he intentado hacer cosas diferentes: música, canto y fotografía", explica.
Sobre su propuesta adelanta que decidió poner énfasis en el entorno natural. "Absolutamente. La historia es un cuento de hadas, pero debajo de ella hay hilos e ideas sobre lo que vivimos hoy. Acá vemos la bondad, amor, compasión, resiliencia y está presente el mundo natural que hay que respetar y preservar. Cenicienta no solo es amable, sino que es buena con la naturaleza y ama el mundo que la rodea".
Para su versión pensó en la protagonista a los 10 años perdiendo a su madre, una historia muy desgarradora y triste. "Pero también hice una pequeña investigación y llegué a esta imagen de un árbol mágico que crece desde la tumba de su madre y que es regado por las lágrimas de Cenicienta. Así nació la idea de un árbol madre que se sacrifica para que sus hijos, los árboles más jóvenes, puedan obtener más luz solar. Acá no hay un hada madrina, sino un árbol que es el alma de su mamá reencarnada para protegerla simbólicamente", acota Lachlan Monaghan sobre esta nueva producción que tiene escenografía de Christopher Ash y vestuario de Loreto Monsalve.
El coreógrafo afirma que hay momentos en nuestra vida, cuando personas cercanas han fallecido, "pensamos que están sentadas en la habitación de al lado. Es como si las viéramos. Eso es amor y ese es el tipo de magia que quería explorar en la producción. No hay una varita mágica, sino más bien es la magia del amor que trasciende".
¿Malas hierbas?
Junto con ello, añade, una fuente de inspiración fue la planta diente de león. "Estaba leyendo un hermoso libro sobre los dientes de león. Mucha gente dice que están por todas partes, que son malas hierbas o plagas, pero son las flores más resistentes del mundo. De alguna manera eso me recordó a Cenicienta", concluye.
La música de Sergei Prokofiev será interpretada en vivo por la Orquesta Filarmónica de Santiago y su director residente, Pedro-Pablo Prudencio, y tres parejas de bailarines del Ballet de Santiago se alternarán los papeles principales, entre otros, Laleska Seidel y Felipe Arango.