El director de metodología, formación y desarrollo del club de Danubio contó su fórmula y dijo que "es difícil convivir con el sistema resultadista" cuando el objetivo debe ser "formar jugadores".
La Universidad del Fútbol, un lema que ha pisado fuerte en la esencia de un club formador, que ha perdido cabida en el último tiempo.
"Danubio tiene una necesidad urgente de sacar jugadores para el primer equipo", le dijo a Ovación Enzo Di Paulo, director de metodología, formación y desarrollo del club, que llegó al Franjeado como preparador físico de Juan Manuel Olivera y que fue reclutado por la directiva encabezada por Tabaré Fierro y Gastón Barlocco, luego de presentar su proyecto de formación. "Mi objetivo no es imponer una idea personal, sino construir una estructura que quede en el club, que ordene procesos y que ayude a que cada jugador tenga más herramientas para llegar mejor preparado al primer equipo", explicó.
Di Paulo comenzó ligado al fútbol como preparador físico, recorrió Canadian, Villa Teresa y Huracán FC, hasta llegar a Peñarol, donde se chocó con el mundo de formación, por el proyecto encabezado por Fernando Curutchet y Sebastián Roquero.
Su llegada al primer equipo de Danubio le hizo notar que "en divisiones formativas necesitaba un orden". Entiende que lo más importante en su metodología es el apartado de "la unidad de desarrollo integral e individual del jugador", que incluyen "instancias de bioanálisis". Contó que usa una plataforma donde centraliza la información. "Cada entrenador sube los entrenamientos, los profes las planificaciones, la nutricionista las evaluaciones, el psicólogo las intervenciones, el asistente social el estado actual académico de cada jugador". Pero para esto es esencial "profesionalizar al profesional". "El fútbol internacional es lo que marca tendencia", explicó y contó cómo se lo hace llegar a los jugadores "con el poco fútbol que miran los chicos hoy". "Recortamos de diferentes partes del mundo, acciones de juego para poder mostrárselas y ver cómo las solucionarían", sostuvo
Destacó que se "logró fortalecer el nexo entre las divisiones formativas y el primer equipo". "Existe una comunicación mucho más fluida junto a Diego Perrone, sobre todo generando un seguimiento constante sobre el desarrollo, evolución y proyección de los jugadores", explicó.
"Creemos en la creación de un biotipo para el primer equipo de Danubio. Nuestro modelo tiene que ser en base a salir jugando desde el fondo, la tenencia y el buen trato de la pelota, es parte de la cultura y la idiosincrasia del club", detalló. Di Paulo entiende que es "difícil convivir con el sistema resultadista". Pero su trofeo no es ganar la tabla acumulada de juveniles, sino "formar jugadores para el primer equipo". Además habló de la importancia de "formar personas". Danubio tiene en su Complejo un lema del maestro Tabárez: "Acá se dice buen día, se pide permiso, se respeta y se saluda mirando a los ojos". El objetivo es "cambiar la imagen del jugador de Danubio" explicó y contó que se basan "en la disciplina". "Bajamos, en estos meses un 70% las expulsiones", destacó.
Por último habló de los padres un tema crucial en la formación. Di Paulo contó que tiene reuniones con ellos y cita: "El chico, al final de su carrera, no va a recordar un resultado exacto, sino el acompañamiento de sus padres en el transcurso de toda su división formativa".