Cinco déficits y presión fiscal, lo que recibirá el nuevo elegido
El próximo presidente de Colombia llegará a la Casa de Nariño con uno de los panoramas fiscales más complejos de los últimos años
El próximo presidente de Colombia llegará a la Casa de Nariño con uno de los panoramas fiscales más complejos de los últimos años. Henry Amorocho, profesor de la Universidad del Rosario, aseguró que la principal tarea del mandatario que resulte elegido en las elecciones de 2026 será reorganizar las finanzas públicas ante la coexistencia de cinco déficits y un creciente deterioro de varios indicadores económicos. El diagnóstico cobra relevancia porque condicionará buena parte de las decisiones del nuevo Gobierno en los primeros meses de gestión. Según explicó, la situación económica del país exige medidas inmediatas independientemente de la orientación política del próximo mandatario. "Hay que poner la casa en orden y sea quien salga electo de aquí al 21 de junio que es la próxima vuelta, indiscutible tiene como tarea principal colocar la casa en orden desde el punto de vista de la economía y las finanzas públicas porque ha habido un manejo que se encuentra dificultoso con los indicadores porque cargar 5 déficits no es fácil, eso no se ha visto en el país", dijo. La preocupación del experto se sustenta en la existencia simultánea de varios desequilibrios que afectan la capacidad financiera del Estado. Actualmente, el país enfrenta déficit fiscal, déficit de apropiaciones, déficit de liquidez, déficit primario y déficit en cuenta corriente, una combinación que, según Amorocho, representa un desafío inédito para la administración que asumirá el poder en agosto. La acumulación de estos desbalances se produce en un contexto donde las necesidades de gasto continúan creciendo y las fuentes de financiamiento enfrentan mayores restricciones. En consecuencia, la capacidad de maniobra del próximo Gobierno podría verse limitada desde el inicio de su mandato, especialmente en materia presupuestal y de ejecución de proyectos estratégicos. Menos inversión A este panorama se suma la pérdida de dinamismo de la inversión. El académico señaló que se han presentado dificultades relacionadas con la ejecución de la inversión pública y con la financiación del Presupuesto. Estas condiciones han reducido el impulso que tradicionalmente aporta la inversión al crecimiento económico y han incrementado las presiones sobre las cuentas fiscales. Amorocho explicó que parte de las dificultades actuales están asociadas a los problemas para encontrar nuevas fuentes de recursos. De acuerdo con su análisis, cuando se han intentado buscar mecanismos de financiamiento mediante reformas tributarias, estas iniciativas han enfrentado obstáculos que han limitado su capacidad para fortalecer los ingresos públicos. Esta situación ha contribuido a mantener la presión sobre las finanzas estatales en momentos en que las necesidades de gasto continúan aumentando. Los datos sobre endeudamiento reflejan parte de esa dinámica. La deuda pública pasó de $805 billones en agosto de 2022 a $1.194 billones en diciembre de 2025. Según las cifras presentadas por Amorocho, para mayo de 2026 el incremento acumulado supera los $440 billones, lo que implica un aumento cercano al 48% en apenas tres años. En materia energética aparecen prioridades como el futuro de los subsidios a los combustibles líquidos, un mecanismo que, según expertos del sector, no solo representa una carga para las finanzas públicas, sino que también retrasa el avance de la movilidad eléctrica en el país. Julio César Vera, gerente general de Valjer Energy, aseguró que Colombia enfrenta retos relacionados con el suministro de energía eléctrica, la disponibilidad de gas natural, el abastecimiento de combustibles y la expansión de nuevas fuentes de generación para responder al crecimiento de la demanda. La seguridad energética será uno de los principales asuntos que deberá atender el próximo presidente.