Tres expulsiones en tres minutos y una derrota que no permitió que el Carbonero quede líder de su serie en el Intermedio y de la Tabla Anual junto a Racing y Deportivo Maldonado.
Estaba a pedir de boca de Peñarol. Jugaba de local ante un Central Español que tenía el debut de su entrenador, contaba con la chance de quedar como líder absoluto de su serie en el Intermedio y como uno de los punteros de la Tabla Anual junto a Racing y Deportivo Maldonado -con todo lo que le costó alcanzar a los de Sayago- pero una vez más dejó pasar la chance.
Esta vez, como si fuera poco, con un final lamentable y no solo por lo deportivo -ya que Central Español le ganó en su primera visita al Campeón del Siglo por el golazo de Lucas Pino- sino por el descontrol de sus jugadores que derivó en tres expulsiones.
La roja a Lucas Ferreira, bien decretada por Hernán Heras más allá de tener que ir a verla al VAR, terminó siendo una acción de juego, pero lo de Matías Arezo y Eric Remedi dista mucho de lo experiente que ambos jugadores son a esta altura de sus carreras.
https://youtu.be/kTCq2F4LYMg?si=WE-Eg5tkWoGdCnAfEl delantero -ya en el banco de suplentes- se abalanzó contra el árbitro, protestó, increpó y terminó viendo la roja, pero a eso se le sumó que al momento en el que Heras volvió a la cancha quien se desacató fue Eric Remedi, que también se fue expulsado -en este caso por doble amarilla-.
Claro está, no solo fue un problema para los siete minutos de descuento que se jugaron ayer en el Campeón del Siglo y que terminaron con triunfo de la visita, sino que además complica todavía más la conformación del once del Carbonero para la próxima fecha ante Cerro donde Aguirre pierde un jugador por línea: un zaguero titular, un volante de los más utilizados por el entrenador y su delantero más importante, el goleador de la temporada.
No hay que perder de vista que nada de esto, seguramente, hubiera ocurrido si el aurinegro encontraba antes el gol y si no lo hizo fueron por dos motivos: uno propio que fue nuevamente la escasez en la creación de fútbol y la impaciencia con la pelota, y el otro -en esas pocas veces en las que pudo generar- que se encontró con otro gran partido de Rodolfo Alves que entre sus principales intervenciones hubo dos atajadas a Matías Arezo y una más a Diego Laxalt.
En la tribuna, el hincha se volvió a expresar y es que cuando parecía que Peñarol se encarrilaba con tres victorias consecutivas en el ámbito local llegaron dos golpes muy duros: la derrota con Santa Fe que lo dejó afuera hasta de Copa Sudamericana y la caída de ayer ante Central Español que hizo que el Carbonero dejara pasar la chance de treparse a la cima de la Anual. A fin de cuentas, Peñarol se sacó y lo sacaron.