Chwalinska y Shnaider rompen los pronósticos y París tendrá nueva reina
La polaca sigue cumpliendo un sueño y vive el mejor torneo de su vida, para el que ni siquiera reservó hotel. En tanto, la rusa eliminó a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, a quien la Copa Suzanne Lenglen se le sigue negando. "Quiero dejar el tenis ahora mismo", deslizó la bielorrusa, que sacó por el partido antes de perder 10 juegos en línea.
Bromeaba la polaca Maja Chwalinska (114ª del mundo) luego de avanzar a tercera ronda en Roland Garros. "No sé si tengo suficiente dinero para seguir pagando el hotel", decía. Bueno, habrá tenido que conseguirse, a cuenta de los 750 mil euros que ya ganó en París, pues ayer logró avanzar a semifinales en el segundo Grand Slam de la temporada, luego de batir por 7-6 (3) y 6-3 a la rusa Anna Kalinskaya (24ª).
Jugando a alto vuelo y rompiendo una larga lista de barreras que parecían infranqueables, la polaca de 24 años, amiga de infancia de Iga Swiatek, pegó en los momentos precisos para dar cuenta de su rival y convertirse en la cuarta jugadora en toda la Era Open en llegar a la ronda de las cuatro mejores en Roland Garros viniendo de la qualy .
"Sinceramente, no sé qué está pasando. Cada partido aquí es una locura para mí", admitió Chwalinska, que hasta antes de esta edición había asistido tres veces al Abierto de Francia sin nunca superar la fase previa.
De hecho, apenas registraba dos victorias WTA en arcilla y solo un partido ganado en Grand Slam, que data de Wimbledon 2022, marcas que fue despedazando pasito a pasito hasta llegar a semis, logro que le asegura un salto hasta el puesto 30 del ranking.
"Simplemente intento ganar cada duelo que tengo. Estoy jugando contra las mejores del mundo, así que no me voy a comparar con ellas", reconoció.
Pero su carrera también tuvo pasos en falso. Cuando las cosas no salían, enfrentó una depresión que la sacó del circuito por más de cuatro meses y la llevó de vuelta a casa de sus padres, para sentirse protegida. "Algo que disfrutaba muchísimo se convirtió en sufrimiento. Asociaba el tenis con la presión, el estrés y el llanto", contó hace un tiempo la zurda, que incluso probó suerte en el boxeo y el running, pero que terminó volviendo a tomar una raqueta con más ganas que antes.
Nueva campeona
Tal como ocurrirá en los varones, las damas tendrán una nueva campeona de Grand Slam, luego de la eliminación de la bielorrusa Aryna Sabalenka (1ª), que sigue sin poder celebrar en París.
La gran favorita sacó por el partido en el segundo set, pero se enredó en sus propios errores y en la solidez y regularidad de la rusa Diana Shnaider (23ª), que la batió por 3-6, 7-5 y 6-0 para acceder por primera vez a semifinales en el Bois de Boulogne.
"Solo quiero dejar el tenis ahora mismo. Veremos en unos días. Ojalá pueda volver a encarrilarme mentalmente. Probablemente mañana (hoy) pasaré un día entero destruyendo cosas", lamentó Sabalenka, dueña de dos títulos en Australia y otros dos en el US Open.
En una jornada muy ventosa ("no sé por qué no cerraron el techo", se quejó la derrotada), Shnaider levantó un pleito incómodo y enrieló diez games consecutivos para conseguir el triunfo más importante de su carrera.
"Fue un partido difícil, y estoy muy orgullosa de mí misma por cómo manejé las emociones y las condiciones y por el esfuerzo que hice para ganar", celebró la rusa, que enfrentará hoy a Chwalinska en duelo de zurdas.
"No somos muchas (las zurdas), así que es genial. Va a ser un partido duro y espero una batalla muy reñida. Para ambas es la primera en esta instancia, así que lo daré todo y será un gran encuentro", prometió Shnaider.
La otra semifinal pondrá enfrente a otras dos novatas en estas instancias: la ucraniana Marta Kostyuk (15ª) y la rusa Mirra Andreeva (8ª), la única top ten que sigue con vida en el certamen parisino. Ninguna ha sido siquiera finalista en un major .