La Nación, Costa Rica
4 de junio de 2026
Ante las oportunidades generadas a nivel global, país debe promover tres tareas fundamentales, incluyendo el aprovechamiento de la inteligencia artificial. "Irlanda es el corazón de la medtech. Es el mismo panorama que vemos para Costa Rica", dijo experto de McKinsey.
Los anuncios de inversión, inauguraciones y expansiones de compañías de ciencia de la vida o de tecnología médica (medtech, por sus siglas en inglés) en Costa Rica no se detienen.
A finales de abril, Intego Clinical hizo pública la aceleración de su plan de crecimiento en el país. Esta es la división de investigación clínica de Intego Group, una firma global especializada en el tema.
Aquí desarrolla, desde 2024, su plataforma de servicios de análisis biométricos para ensayos clínicos que sirven a clientes farmacéuticos y de biotecnología de la lista Fortune 500. Desde Costa Rica se realizan procesos de programación estadística, una función altamente especializada dentro de su cadena de valor.
La empresa no descarta incorporar otras líneas de su portafolio de biometría en el futuro, y por ahora requiere profesionales y estudiantes de último año de carreras como ciencias actuariales, matemática, estadística, biología y ciencias de la vida, con un nivel mínimo de inglés B2.
Un mes después, la compañía estadounidense Rhythmlink, parte del grupo Graham Partners, inauguró su nueva planta de manufactura en The Green Park, en el Coyol de Alajuela, dedicada al diseño y fabricación de dispositivos para neurodiagnóstico y monitoreo neurológico.
La instalación cuenta con 3.100 m² de área productiva y 1.500 m² de oficinas. Desde esta operación se fabricarán electrodos, sensores y accesorios utilizados en estudios como electroencefalogramas, electromiografías y monitoreo intraoperatorio.
Su proyección era iniciar con 60 puestos en el primer año de operación y ampliar hasta 300 empleos durante los próximos dos años con perfiles de ingeniería, técnicos especializados, operarios de manufactura e inspectores de calidad.
El 28 de mayo pasado, finalmente, Gauss inauguró su nueva sede en la Zona Franca BES, ubicada en El Coyol de Alajuela, con una inversión de $1 millón. La compañía costarricense se especializa en la fabricación de componentes de alta precisión y servicios de contract manufacturing para la industria médica.
Fundada en 2019 como un proyecto local para suplir componentes plásticos y metálicos, incorporó como socios a los grupos empresariales Desarrollos Mega Zavia Capital y Grupo Pedregal y evolucionó hacia la manufactura por contrato de alta complejidad. Ahora se plantea convertirse en original equipment manufacturer (OEM) para 2028.
Las nuevas instalaciones abarcan una extensión de 1.500 m² y albergan un cuarto limpio certificado de 800 m², diseñado con una capacidad operativa para albergar hasta 200 personas.
"Cada uno de los componentes que diseñamos y producimos forma parte de un dispositivo médico que tiene como objetivo final salvar vidas humanas en diversas partes del mundo", dijo Gustavo Corrales, director comercial y financiero de Gauss.
La industria de las ciencias de la vida se encuentra en un punto crucial en este 2026, lo que implica oportunidades y riesgos, empujada por una diversidad de tendencias como la medicina personalizada, la salud digital, la inteligencia artificial (IA) y las disrupciones regulatorias.
"Estamos en la edad de oro de la innovación en ciencias de la vida", dijo Mohammad Behnam, socio senior en McKinsey & Co., durante la quinta edición del Foro de Ciencias de la Vida organizado por Cinde este 4 de junio en el Centro Nacional de Convenciones.
En la inauguración del evento Fernando Cruz, presidente de Cinde, destacó la relevancia y el peso de la industria en la economía de Costa Rica. "Son casi $11.000 millones en exportaciones", recalcó.
A diciembre de 2025, el sector multinacional de dispositivos médicos contaba con más de 100 empresas (que incluyen a 13 de las 25 empresas de dispositivos médicos más grandes del mundo) y empleaba a más de 63.000 personas de forma directa (55% mujeres).
Según datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), sus exportaciones alcanzaron a esa fecha más de $10.927 millones, lo que es el 48% del total de las ventas externas de bienes de Costa Rica.
Esto también convirtió al país en el primer exportador per cápita de dispositivos médicos en el continente. También se destaca que Costa Rica atrajo el 53% de todas las nuevas inversiones externas directas en la industria médica a nivel de América Latina, durante el año anterior.
"Lo que vemos es el resultado de tres décadas de decisiones estratégicas sostenidas en formación de talento, atracción de inversión y sofisticación de la cadena de valor", afirmó Marianela Urgellés, directora general de Cinde, también en la inauguración del foro.
Perspectivas
La industria seguirá evolucionando, por lo que será fundamental mantener la resiliencia para adaptarse y enfrentar los retos. De hecho, se registran 14 proyectos de multinacionales que se estarían instalando en Costa Rica en los próximos dos años.
Mohammad Behnam, de McKinsey & Co., detalló que en la actualidad la industria debe atender varios fenómenos simultáneos: una intensa innovación, la búsqueda de crecimiento de la rentabilidad por parte de los inversores que valoran a las firmas por sus rendimientos futuros, la desigualdad del desempeño en diferentes geografías, el impacto de la IA y el crecimiento del mercado.
Comparada con otras industrias, a las ciencias de la vida le va mejor en varios indicadores. Sin embargo, la rentabilidad no es la mejor para los inversionistas debido a su menor crecimiento en comparación a la manufactura, tecnologías de información, biotecnología y farmacéutica.
Otro fenómeno que se está observando es la brecha en el rendimiento entre las firmas, la cual se amplía entre las que son líderes y el resto. Solo el 10% de las medtech están mejor en el retorno y en la generación de valor para los inversionistas. Aún así es un sector sólido, que debe cambiar la forma de hacer las cosas.
Según el especialista hay tres áreas de decisión que deben adoptarse en la industria: innovar y generar crecimiento, elevar la eficiencia operacional y crear modelos de negocios que permitan disponer de un portafolio de productos enfocados, que aprovechen las oportunidades existentes. "La realidad es que las empresas obtienen un impacto negativo por falta de enfoque", resaltó Behnam.
La innovación es una prioridad en este sector para obtener mayor rentabilidad, aumentar el valor en cada segmento y gestionar el costo. Todo esto se complementa con la gestión de la cadena de suministro, la mayor productividad basada en la IA y la adaptación a la incertidumbre geopolítica. Behnam sostuvo que los cambios políticos globales no son nuevos. Lo nuevo es la intensidad y la rapidez con que se presentan esos cambios.
IA en medtech
Hay cinco tendencias claves que afectan a la tecnología médica: la rápida adopción de la IA y los agentes IA (software que automatizan tareas), el paso de la experimentación a mayor escala, la aplicación en investigación y desarrollo y en otras áreas, el rediseño del flujo de trabajo (no usando herramientas aisladas de IA) y la transformación corporativa que alcanza impactos significativos.
La automatización con agentes IA puede impactar hasta el 80% de los trabajos con mejoras en rentabilidad, costos y productividad, al mismo tiempo que crean nuevas funciones o puestos de trabajo. El reto no es menor pues solo el 15% de las firmas observa impacto en sus estados de resultados, pero no en sus ganancias.
Behnam recomendó que cada compañía analice cómo se adopta y obtiene valor de la IA. "No es copiar y pegar", insistió.
La transformación con IA debe ser respaldada por el negocio y enfocada en la generación de valor. Hay que preguntarse cuál problema se debe resolver. Lo que está ocurriendo es que muchas firmas no se hacen ese cuestionamiento.
Asimismo, hay que fijarse en casos de uso realmente relevantes (10%) y entender que la infraestructura es la que apalanca la adopción de la IA y el retorno de la inversión. Todo esto se complementa con retos a nivel de talento, incluyendo el personal técnico y a quienes puedan conectar la tecnología con el negocio, y la gestión del cambio, donde es clave demostrar el retorno de inversión.
Behnam dijo que por cada $1 invertido en tecnología se requieren $4 o $5 en gestión del cambio. "O lo hace bien o no invierta", recalcó. "Eso no es solo del departamento de tecnología de información. Debe ser encabezado por el equipo ejecutivo".
Sin embargo, los frutos se pueden obtener más rápido si se avanza con prontitud, al tiempo que las operaciones y uso de la IA se ajustan a los cambios regulatorios, en especial porque la seguridad del paciente es fundamental. Lograrlo llevará a mejoras en diferentes áreas y a valorar más la tecnología.
Para la industria de ciencias de la vida ubicada en Costa Rica todo esto es fundamental. El país se encuentra en el radar de las grandes firmas. "Irlanda es el corazón de la medtech. Es el mismo panorama que vemos para Costa Rica", dijo Buhnam.
El sector en el país tiene ventajas en el talento, ubicación geográfica y el ecosistema generado alrededor, incluyendo proveedores. Pero para el futuro hay tres claves que deben gestionarse, advirtió el experto.
Primero, escalar en capacidades de diseño de productos y en investigación y desarrollo, lo que facilita reducir el lanzamiento de nuevos dispositivos y soluciones a la mitad.
Segundo, promover alianzas en la innovación para demostrar que se pueden hacer mejor las cosas.
Y tercero, se debe invertir en transformación basada en IA de punto a punto. "Hagan que Costa Rica sea un sitio privilegiado para la IA", insistió Behnam.