La Intendencia de Montevideo logró una mayoría especial, compuesta por cuatro votos opositores, para financiar con préstamos o fideicomisos cuatro temas clave.
Durante las últimas elecciones, el entonces candidato blanco a la Intendencia de Montevideo (IMM), Martín Lema, dijo que su partido iría con una "lista única" detrás de su candidatura. Por eso sorprendió cuando se conoció que la Lista 22, dirigida por Santiago Caramés, se abriría y votaría por su propia cuenta.
Y lo que pareció apenas una curiosidad para el micromundo de la política desembocó en que el frenteamplista Mario Bergara consiguiera tener US$ 130 millones extra para potenciar proyectos en tres áreas clave: limpieza, calles y veredas.
Porque fueron los ediles de la 22, Nicolás Hernández y Joaquín Campos, junto al colorado Federico Paganini y al independiente Guillermo Kruse (que no tiene partido, si bien apoyó la candidatura de Lema), quienes votaron junto al Frente Amplio para alcanzar la mayoría especial necesaria y habilitar que la intendencia se endeude más allá de su periodo.
El grueso del Partido Nacional, nucleado bajo la Lista 1, votó solo el proyecto de saneamiento que implicó US$ 130 millones extras. Históricamente el partido ha acompañado los planes de saneamiento. Así que hasta el edil Diego Rodríguez, que en la sesión acusó de "ladrones" a los administradores frenteamplistas, dio su voto, aunque lo hizo apenas levantando un dedo, como escondiéndose.
Si bien el caso de Rodríguez quizás es el más extremo, la mayoría de ediles tiene una postura muy crítica de los gobiernos del FA en la capital. Por eso que cuatro ediles de la coalición hayan dado sus votos generó polémica, tanto entre los blancos como entre los colorados.
El camino de la 22
En la Lista 1 del Partido Nacional están todos los sectores blancos principales: Aire Fresco, Espacio País, Por la Patria, D Centro, etc.
El sector de Caramés, exdirector del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) en el gobierno de Luis Lacalle Pou, iba a formar parte de esa lista única. Pero hubo un cambio a último momento con la Lista 5 (D Centro) con la que estaba aliada. La 22 no iba a tener las posiciones en la lista que esperaba, así que definió hacer su propio camino.
Aprovechó la estrategia electoral de la colectora y consiguió tres ediles dentro de los 13 que tuvo su partido. Y como Bergara iba a precisar cuatro votos en el caso de pedir un préstamo, se encontró ante la posibilidad de marcar su propio perfil, si bien meses después una de sus ediles, Laura Soto, se pasó al bando mayoritario.
En varias entrevistas, Caramés expresó sus discrepancias con el estilo de ser oposición que ha caracterizado al partido en los últimos periodos.
Consultado para esta nota, dijo que los ediles de su sector, Campos y Hernández, "salieron de la comodidad y se la jugaron".
Destacó que en el sector fueron "pragmáticos" y lograron incidir, tanto en el presupuesto (donde la IMM le llevó casi todos sus planteos) como en los proyectos extrapresupuestales (donde lograron cambios para después dar sus votos).
"Construir mayorías está en la esencia del Partido Nacional", afirmó el dirigente.
La mirada del edil Juan Ignacio Abdala, que integra justamente D Centro y está en la Lista 1, es distinta.
"Ellos no intentaron que el partido incidiera como partido. Fueron a intentar incidir ellos directamente", dijo a El País. "La Departamental del partido estudió todo al detalle. Y ese proceso culminó en que la bancada resolvió por mayoría acompañar solo el proyecto de saneamiento. Ellos no participaron del proceso colectivo del partido", argumentó.
Lo cierto es que hace meses que se sabía que esto podía suceder. E incluso había sido tratado en la comisión de Asuntos Políticos del directorio blanco. En ese espacio, Luis Alberto Heber había recordado casos en los que ediles votaron por fuera de lo que marcó su partido y terminaron expulsados.
Pero no solo en el Partido Nacional generó problemas que sus ediles apoyen iniciativas de la comuna.
La decisión del único colorado
La decisión del edil colorado Paganini -que integra Unir para Crecer, sector liderado por el senador y secretario general del partido, Andrés Ojeda- generó críticas en la interna de su partido, principalmente del sector liderado por Pedro Bordaberry, Vamos Uruguay. Tras la votación en la junta, el senador escribió en X que "no se debe votar más endeudamiento a la Intendencia de Montevideo".
Diputados del sector también arremetieron contra el edil. Conrado Rodríguez lamentó "que se le siga votando endeudamiento tras endeudamiento a las deplorables gestiones del FA al frente de la IMM, en algo que tiene que salir de su propio presupuesto". A su vez, aseguró que Paganini "representa a un sector y no a todo el partido", ya que "el tema no se aprobó en la orgánica".
En diálogo con El País, sostuvo que no entiende "por qué votó de esa manera", ya que "no hubo una decisión ni en la convención departamental, que es la que tendría que haber tomado la definición, ni tampoco en el Comité Ejecutivo Departamental (CED) del partido".
"Entonces, en todo caso, el edil se está representando a sí mismo, o en todo caso a su sector político, pero no a todo el partido, como sí lo dijo en la Junta Departamental", aseveró.
De hecho, teniendo en cuenta los votos blancos que también obtuvo la IMM, dijo que "lo más conveniente en este tipo de casos es articular una posición común".
Adrián Juri, diputado del sector, manifestó en diálogo con El País que la decisión de acompañar el endeudamiento de la IMM, en el estado que está Montevideo, "es un exceso y es erróneo totalmente".
"Me llama la atención porque Paganini en el último CED se comprometió a no votar ningún endeudamiento. Pero lo más grave de todo es la coalición, que con esto la están destrozando, al votar separados. Esto desgasta totalmente a la coalición", sostuvo.
Otro del sector que criticó a Paganini fue el diputado Gabriel Gurméndez, que aseguró que "seguir endeudando Montevideo es insostenible".
El que defendió al edil fue el diputado de su sector, Felipe Schipani, quien expresó "todo" su "apoyo" a través de una publicación en la red social.
Por su parte, Paganini dijo a El País que las opiniones de sus correligionarios son "respetables" y aseguró que él está "para construir".