La falta de competencia genera interrogantes sobre el presente del atacante, aunque el entrenador lo considera una pieza clave y ensaya diferentes variantes tácticas para potenciarlo.
A pocos días del debut mundialista de
Uruguay, una de las principales incógnitas que rodea a la selección pasa por
Darwin Núñez. El delantero llega a la
Copa del Mundo sin continuidad oficial en los últimos meses, una situación que inevitablemente genera interrogantes sobre su nivel competitivo, pero que no parece alterar en lo más mínimo la confianza que
Marcelo Bielsa deposita en él.
Mientras el entrenador rosarino termina de delinear el equipo para el estreno, Darwin se mantiene como una fija en la estructura ofensiva que viene trabajando en el
Complejo Celeste.
Darwin Nuñez dejó de ser convocado en febrero de este año ya que su equipo,
Al-Hilal de Arabia Saudita lo dejó fuera de la lista que debían presentar para ese torneo luego de la incorporación de
Karim Benzema, que llenó el cupo de extrañeros. Los pocos minutos sumados de Darwin fueron en la fase de liga de la
AFC Champions League Elite con el equipo ya clasificado a los octavos de final.
Más allá de este contexto reciente muy adverso, Bielsa considera que el atacante continúa siendo una pieza fundamental por sus características físicas, su agresividad para atacar espacios y su capacidad para condicionar a las defensas rivales.
La postura del técnico quedó reflejada en la conferencia de prensa previa a la partida rumbo al Mundial. Consultado específicamente por la situación del delantero, Bielsa fue breve pero contundente: "Bien, bien, él está bien". Una respuesta corta, aunque suficiente para transmitir tranquilidad y respaldo hacia uno de los futbolistas más determinantes de su ciclo.
Desde su llegada a la selección, Bielsa ha construido buena parte de su propuesta ofensiva alrededor de las condiciones de Darwin. Sin embargo, en los últimos entrenamientos también ha mostrado variantes que reflejan la flexibilidad táctica que pretende para el Mundial. En el sistema 4-3-3 que aparece como la formación más utilizada en los entrenamientos, Núñez se ha desempeñado como extremo por derecha.
Desde ese sector busca explotar su velocidad atacando el espacio a espaldas de los laterales rivales, generando además diagonales hacia el área para transformarse en una amenaza constante de gol.
Pero no ha sido la única prueba. El entrenador también ensayó un 4-4-2 con
Federico Viñas como referencia ofensiva y Darwin ocupando una posición más libre como segunda punta. En ese esquema, el atacante tiene mayor libertad para moverse por todo el frente de ataque y aprovechar los espacios que genera el delantero centro.
Incluso hubo momentos de los entrenamientos en los que Bielsa lo utilizó como una especie de falso nueve por detrás de Viñas. Esa variante busca liberar completamente el sector derecho para las proyecciones de
Federico Valverde, quien pasa a ocupar posiciones mucho más ofensivas y cercanas al área rival. En ese movimiento, Darwin retrocede algunos metros, participa en la generación y arrastra marcas para abrir espacios.
Las distintas pruebas reflejan una realidad: más allá de la posición que ocupe, el DT quiere a Darwin dentro del equipo. El desafío será comprobar si la confianza del entrenador puede traducirse en rendimiento inmediato cuando la pelota empiece a rodar en el Mundial.
Lo cierto es que Uruguay necesitará la mejor versión de su principal carta ofensiva y Marcelo Bielsa apuesta y confía en que aparecerá en el momento justo.