Domingo, 07 de Junio de 2026

"Quiero trabajar, poh"

ChileEl Mercurio, Chile 7 de junio de 2026

El costo por hora trabajada en que incurren las empresas está creciendo casi 4% real por año.

Para entender el drama del desempleo -que se acumula silenciosamente en la mochila de tantas familias que quieren honestamente ganarse la vida-, vale la pena partir por responder la pregunta más básica: ¿Cuánto se ha encarecido la contratación en Chile?
El costo total por hora trabajada en que incurren las empresas está creciendo, en términos reales, casi 4% por año. Este es su ritmo más alto en 15 años. Si las oportunidades de inversión y la productividad estuviesen creciendo a buen ritmo, este aumento sería un fenómeno natural y deseable, pero si ello es resultado de regulaciones que encarecen en exceso la contratación, no hay espacio para interpretaciones benevolentes.
El fuerte aumento en el salario mínimo -más allá de cualquier posible medida de productividad-, sin duda ha presionado los costos para las empresas, pero hay más. La brecha entre las planillas en que incurren las empresas y las remuneraciones que reciben los trabajadores -que son impuestos, cotizaciones previsionales y de salud- también está en su nivel máximo de los últimos 15 años, y solo crecerá con el aumento de la cotización previsional.
Existen, además, muchas exigencias que encarecen el empleo. La más obvia es la reducción de la jornada de trabajo, que obliga a ajustes en las organizaciones que se reflejan en más turnos y no en mayores remuneraciones por trabajador. Otro ejemplo es la implementación de la Ley Karin, que ha obligado a las empresas a generar estructuras internas -en algunos casos, bastante grandes- para "regular" las relaciones interpersonales. Estos costos laborales son ocultos y difíciles de medir, pero no por ello inexistentes.
Para cuantificarlos hay una pista: el dólar. Cuando una economía pierde competitividad -porque los costos crecen más rápido que la productividad-, su moneda se desvaloriza. Este mecanismo es cuasi mágico y permite mantener bajos los costos en dólares y dejar con vida al sector exportador. Cálculos simples sugieren que nuestra moneda puede estar fácilmente 10% castigada por este efecto. El problema es que este efecto amortiguador que ejerce el tipo de cambio no ayuda a los servicios, que no se exportan. Traspasar los mayores costos de producción en los servicios a precios a los consumidores no es fácil, por lo que el freno a la contratación es rápido.
Los creadores del "paguen mejor, poh" impulsaron un aumento muy significativo en el costo de contratar, cuyas consecuencias están a la vista. Es hora de oír el silencioso grito de quienes quieren trabajar y no encuentran empleo. Una agenda laboral basada en la "permisología" y en menores impuestos es necesaria, pero puede ser insuficiente.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela