El Ministerio de Transporte, junto a las intendencias metropolitanas, trabajan para cumplir con los plazos marcados por Orsi y que las obras empiecen en 2027.
Si bien la ministra de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry, lleva trabajando en la reforma desde que asumió, lo cierto es que la atención pública recién se posó en este tema cuando se estaba definiendo un aspecto específico, aunque clave: la posibilidad de construir un túnel por 18 de Julio.
A fines de marzo de este año, el presidente Yamandú Orsi definió que no se haría el soterramiento. Triunfó la postura del intendente Mario Bergara, que estaba preocupado por los impactos del túnel en la ciudad, y que presentó una propuesta alternativa para la reforma que implicaba que el transporte público fuera sobre la superficie de la avenida.
Y desde entonces, con el túnel descartado, pasaron más de dos meses en los que prácticamente no ha habido noticias sobre la reforma del transporte metropolitano, cuando justamente es una de las grandes apuestas de Orsi.
Los cambios en Ciudad Vieja
Lo que está claro es que habrá dos líneas de alta frecuencia: una que conectará El Pinar con Ciudad Vieja, a través de Giannattasio - Avenida Italia - 18 de Julio; y la otra que unirá Zonamerica con Ciudad Vieja a través de Camino Maldonado - 8 de Octubre - 18 de Julio.
Por esos trayectos viajarán ómnibus BRT (bus rapid transit) que llevarán más de 200 pasajeros, tendrán carriles exclusivos y se detendrán en paradas cerradas y ubicadas cada cinco cuadras aproximadamente.
Lo que no se sabe es qué va a pasar una vez que los ómnibus lleguen a Plaza Independencia. Fuentes de la intendencia capitalina dijeron a El País que todavía no está decidido qué va a pasar en Ciudad Vieja.
En abril, Bergara había dicho en la Junta Departamental que las posibilidades eran tres. Una era que todos los BRT ingresaran al barrio histórico. Otra posibilidad era que lo hicieron algunos. Y la tercera alternativa era que los BRT lleguen solo hasta Plaza Independencia y que Ciudad Vieja tenga un "circuito de ómnibus pequeños".
Hay otros aspectos de la reforma, que en su versión de máxima tiene una estación multimodal en Tres Cruces y cinco pasos a desnivel distribuidos en 8 de Octubre y Avenida Italia, que se deben detallar.
La ministra Etcheverry dijo días atrás que están trabajando en la contratación, junto a organismos multilaterales de crédito, de la consultora que hará el diseño conceptual del proyecto.
"Es como un anteproyecto. Tiene los grandes lineamientos de las obras que implican la preferencia para el transporte público y una redistribución de líneas hacia todos los barrios de cada uno de los departamentos. Incluye los puntos críticos, como el caso de Tres Cruces (donde se proyecta la estación)", explicó en FM Del Sol.
Etcheverry dijo que a partir de ese anteproyecto se tomarán decisiones que derivarán en proyectos ejecutivos.
La intención es que a fines de año se abran las licitaciones para comenzar las obras en 2027, como había anunciado el presidente Orsi en su discurso ante la Asamblea General.
En aquella instancia, Orsi había dicho también que el nuevo sistema estaría en funcionamiento en 2029.
Consultada al respecto, Etcheverry dijo que confiaban en cumplir ese mandato. "Ha tenido sus desvíos, pero vamos ajustando a los efectos de poder cumplir con esa expectativa de plazos y el logro de la disminución de los tiempos de viaje".
Pero más allá del diseño de la reforma, hay un aspecto clave, referido a la gestión, que se debe acordar.
Poder de "veto" en la agencia del transporte
En la última Ley de Presupuesto, se creó la Agencia del Sistema de Transporte Metropolitano, que se encargará de gestionar el nuevo sistema. Es decir, las intendencias dejarán de manejar su propio transporte público.
La agencia está integrada por representantes de cada intendencia implicada (Montevideo, Canelones y San José, aunque respecto a esta última no hay conexiones con BRT por el momento) y los ministerios de Transporte y Obras Públicas y Economía y Finanzas.
La ley dice que "las decisiones se adoptarán por mayoría simple de votos", lo que despierta la interrogante de cuánto poder sobre su propio territorio cederá cada gobierno departamental. Previendo cualquier problema, el texto dice que la mayoría simple regirá "salvo en los casos en que se requiera de voto calificado, conforme a lo que determine la reglamentación".
Y esto es lo que se está reglamentando. Según dijeron fuentes de la intendencia capitalina, se está trabajando en que cada intendencia tenga poder de "veto" en lo que respecta a su departamento, es decir, que las iniciativas a llevar adelante en sus territorios deban contar con su aval.
La agencia, que se reúne semanalmente y que está buscando adelantar lo máximo posible el trabajo para acortar los tiempos de obra posteriores, ya fue presentada ante empresarios.
Así lo dijo el nuevo presidente de Cutcsa, Juan Pablo Salgado, que está a la espera de empezar a colaborar con las autoridades. "Por lo que nos dijeron, seguramente estas semanas ya empiezan las reuniones de trabajo más técnicas para intercambiar sobre los detalles de la reforma", dijo en entrevista con El País a fines de mayo.
La reforma sin el túnel
En su discurso ante la Asamblea General, el presidente Orsi había dicho que con la reforma se acortarían un tercio los tiempos de viaje en los dos trayectos elegidos.
Pero el cálculo de esa mejora incluía el ahorro temporal que implicaba un túnel por 18 de Julio.
Los ómnibus BRT podrían ir a velocidad de metro en una avenida que actualmente es uno de los corredores más lentos de la ciudad. El transporte público tarda 23 minutos en recorrer la avenida punta a punta: con el túnel se bajaría a siete u ocho minutos.
Quien encabeza la reforma en el ministerio de Transporte, el economista Gonzalo Márquez, argumentaba entonces sobre la importancia del túnel para lograr las mejoras anunciadas, afirmando que la velocidad sería el doble de lenta si se usaba el modelo BRT pero sin el soterramiento.
Es por eso que llamó la atención cuando el intendente Bergara, después de haber logrado que Orsi se inclinara por su postura, dijera que sin el túnel apenas se perderían tres minutos.
El director de Movilidad de la intendencia, Germán Benítez, salió a respaldar esos números. Dijo a El País que en la comuna habían trabajado con los "datos reales" de los ómnibus que circulan hoy en día. Además, señaló que el escenario propuesto en los informes a los que se refería Gonzalo Márquez no incluía la mejor forma de mover los BRT sobre 18 de Julio.
Benítez explicó que en la propuesta de la intendencia se incluía que la semaforización fuera "la mejor del mundo" y que priorizara al transporte público. Además, proponían que se canalizara el transporte privado por paralelas, para que 18 de Julio sea usada principalmente por ómnibus y bicicletas.