Tamara Acosta asume un desafiante rol teatral
En el Teatro Ictus, la actriz protagoniza "Una especie de Alaska", de Harold Pinter, encarnando a una mujer que despierta tras un largo coma.
Hace un siglo, se extendió por el mundo la encefalitis letárgica, conocida también como enfermedad del sueño, un trastorno neurológico que, en muchos casos, dejó a sus padecientes en largos estados de coma, que se extendieron incluso por décadas. El escritor y médico británico Oliver Sacks estudió de cerca esta enfermedad y descubrió cómo despertar a muchos de los afectados. Aquella experiencia la plasmó en el libro "Despertares", que fue la inspiración para el ganador del Nobel, Harold Pinter, para escribir la obra de teatro "Una especie de Alaska".
Hoy, la obra se estrena en el Teatro Ictus, bajo la dirección de Cristián Plana, y actuaciones de Tamara Acosta, Nathalia Aragonese y Marcial Tagle. "Cuando descubrí que la obra está inspirada en un caso real, me llamó la atención. Entonces, uno se mete en todo ese mundo, leyendo el libro de Oliver Sacks, y también empieza a entender más en detalle de qué se trata ese estado, el cuerpo, las acciones físicas, la voz. Y ahí uno empieza a ver las claves para poder dirigirlo y poder guiar a la actriz para encarnar a esta mujer", dice Plana.
Esa actriz será Acosta, quien interpreta a Deborah, una mujer que lleva en estado de coma 30 años. Cuando despierta, la acompañan su hermana (Aragonese) y el marido de su hermana (Tagle), que es el médico que la ha estado tratando en los últimos años. Aunque su despertar asoma en principio como una buena noticia, la realidad será más compleja y arrojará las dificultades de reincorporarse después de tanto tiempo.
Acosta cuenta que se interesó en el proyecto primero por la dirección de Plana y luego, tras leer el texto. "Es una pequeña joya de Pinter y nunca había hecho una obra de él. Y es un personaje muy difícil, lo que lo hace muy atractivo", señala la actriz.
Sobre la tarea de poner en escena una vivencia tan extrema, agrega: "Es imposible hacer eso. Entonces, uno hace una interpretación, un acercamiento, algo como rozar lo que podría llegar a ser una situación así. Y eso es lo que hace muy interesante trabajar este texto. Además que ella divaga en distintos tiempos. Se le aparece el pasado. Y claro, es una niña, pero en un cuerpo de señora, con todo lo que eso implica".
En ese contexto, Plana explica que el título de la obra viene de un intento por explicar dónde estuvo el personaje principal en sus años de sueño. "Es un lugar donde estuvo congelada, criogenizada. En la obra también se ocupa la analogía con la bella durmiente, que tiene que ver con una referencia a un imaginario que tiene el personaje desde su infancia", plantea el director.
La obra tendrá funciones de viernes a domingo hasta el 28 de junio.