La campaña resignifica el histórico "Es Simple. Es Claro" y traslada el protagonismo a los usuarios, quienes comparten historias que reflejan el lugar que la marca ocupa en su vida cotidiana.
Mantener vigente una marca durante más de dos décadas supone revisar permanentemente la comunicación y la relación con la comunidad. La tecnología cambia, aparecen nuevos hábitos de consumo y las expectativas de los usuarios evolucionan. Ese fue el punto de partida de la nueva etapa de Claro en Uruguay. En lugar de abandonar un concepto instalado desde hace años, la compañía decidió actualizarlo y convertirlo en un concepto de comunicación de largo plazo.
La decisión fue el resultado de un proceso de evolución que buscó acercar aún más la comunicación de la empresa a quienes utilizan sus servicios. Durante ese recorrido, Claro identificó que los atributos con los que construyó su identidad seguían plenamente vigentes. Lo que necesitaba cambiar era la manera de contarlos.
«Con "ser Claro es simple" buscamos volver al origen manteniendo nuestros valores fundamentales, pero expresados a través de la voz de nuestros propios clientes, quienes mejor pueden validar esa promesa en su experiencia cotidiana», explicó Verónica Rudolph, directora general de Claro Uruguay.
Por eso, la campaña reúne historias protagonizadas por usuarios reales y se despliega en televisión, radio digital, redes sociales y vía pública. Más que una acción puntual, la empresa concibe a esta nueva iniciativa como un concepto que acompañará futuras acciones y servirá como hilo conductor de su comunicación.
Simple y claro
La idea de simplicidad está presente en el mensaje, pero también forma parte de la forma en que la empresa diseña sus servicios y procura reducir fricciones en la experiencia cotidiana de los usuarios.
Uno de los ejemplos es el roaming de datos incluido en los planes móviles para América, Europa y Asia, que permite utilizar los gigas sin avisar antes del viaje ni realizar configuraciones al llegar al destino. La propuesta también incorpora WhatsApp incluido y llamadas y SMS sin costo adicional, de acuerdo con las condiciones de cada plan.
«Nuestro compromiso es brindar una experiencia sencilla mediante comunicaciones transparentes, soluciones reales y servicios enfocados en lo que realmente necesitan nuestros clientes», afirmó Rudolph.
Esa definición resume el criterio con el que Claro buscó construir la campaña. La empresa entiende que la experiencia comienza mucho antes de utilizar un servicio y continúa en cada interacción con la marca. Bajo esa premisa, escuchar a los clientes también se convierte en una herramienta para orientar la comunicación y reforzar la confianza.