"No hemos encontrado evidencia de anomalías"
"Ha sido un final de fotografía, y alguien tenía que ganar", dice el experto.
-¿Qué concluye Transparencia sobre cómo se ha desarrollado el proceso electoral en Perú?
"Como observadores electorales y con una muestra de 1.037 mesas, donde hemos tenido miles de voluntarios desplegados en todo el Perú y en el extranjero, no hemos encontrado evidencia de ningún tipo de irregularidades, anomalías, inconsistencias o incoherencias que puedan haber puesto en cuestión la integridad y la calidad del proceso electoral. Ha habido reportes aislados de cédulas marcadas, pero nada que haya puesto alguna duda sobre el proceso".
-¿Existen razones para sospechar del escrutinio que hagan los jurados electorales respecto a las actas objetadas?
"No hay nada a priori que sugiera que hay una razón para que se anulen estos votos. La gran mayoría suele ser resultado de algún tipo de inconsistencia, la falta de alguna firma, problemas de suma aritmética, temas que en realidad son solucionables con bastante rapidez por los jurados electorales especiales. La mayoría son por errores involuntarios. En algunos sí puede haber casos de votos impugnados o reclamos de personeros, pero normalmente se trata de inconsistencias en el llenado del acta de escrutinio".
-¿Podrían inclinar el sentido de la elección estas actas?
"Sí, porque actualmente, mientras hablamos, la diferencia es de 600 votos o algo así. Y esto representa un bolsón de como 250.000 o 300.000 votos. Y entonces mucho de lo que suceda con esos votos tiene un impacto en el resultado final porque podría modificar el orden actual. Son muchos más los votos por contar que los que diferencian a ambos candidatos.
Lo que se presume es sobre el origen de estas actas, que en su gran mayoría vienen de Lima y el Callao, y algunos casos del extranjero. Y esos son terrenos que han sido más favorables para Keiko Fujimori".
-¿Qué ocurrió con el conteo rápido que realizó Transparencia junto a Ipsos? ¿Por qué mostró un resultado diferente al que refleja el conteo oficial?
"Estrictamente nosotros declaramos un empate técnico, donde no podíamos distinguir entre ambos candidatos, pero sí presentamos una gráfica que mostraba un ligero avance de Roberto Sánchez por encima de Keiko Fujimori. Era 50,3%-49,7%, una diferencia de cerca de 0,6 puntos que se enmarcaba dentro de nuestro margen de error del 1,9%. Y esto contradijo un poco lo que se había recogido en la boca de urna antes y lo que hemos venido aprendiendo después (...). En una elección tan disputada donde estamos al 99% del conteo y la diferencia de 600 votos... no sé si haya una técnica estadística que permita ese nivel de precisión".
-¿Teme que este resultado tan estrecho provoque alguna situación de convulsión social, manifestaciones o cuestionamientos al proceso electoral?
"Espero que no. Lamentablemente sí hemos venido de elecciones donde el perdedor abiertamente ha cuestionado los resultados. Y esperemos que en esta ocasión eso no suceda. Nosotros hemos hecho un esfuerzo desde Transparencia para transmitir mayor claridad, información y estadística sobre la calidad del proceso, de tal manera que ese argumento no pueda ser esgrimido, la idea de que hay un fraude o algo.
Pero de todas maneras, con un resultado tan estrecho, es bien difícil que la mitad de ese país, o por lo menos una parte, termine de aceptar los resultados. No vemos argumentos de peso o elementos que puedan servir para dar sustento a eso. Seguro vendrán algunos días un poco movidos, pero yo creo que esto no tendría por qué expandirse, no tendría por qué ser un tema más allá de un momento inicial de desazón, probablemente entre un sector de la población y el partido perdedor. Porque en realidad ha sido un final de fotografía y alguien tenía que ganar, no pueden gobernar los dos".