La Nación, Costa Rica
12 de junio de 2026
El IMAE de abril revela un fuerte enfriamiento en las zonas francas de Costa Rica por la salida de una multinacional y la moderación del sector médico.
El motor que durante años empujó la producción nacional con tasas de crecimiento de doble dígito ha empezado a perder fuerza de forma abrupta. Los datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) de abril de 2026 revelan un severo enfriamiento en los Regímenes Especiales (RE) —donde se agrupan las empresas de zona franca—, encendiendo las alertas sobre la dependencia del país de unos pocos nichos globales.
En el cuarto mes del año, el componente de manufactura de los regímenes especiales registró una expansión de apenas un 1,6%. La cifra contrasta de manera dramática con el robusto 22,0% que reportaba este mismo sector en abril de 2025, lo que se traduce en una estrepitosa pérdida de dinamismo de 20,4 puntos porcentuales en la industria manufacturera bajo este régimen. En el balance general de los RE, la desaceleración interanual alcanzó los 12,3 puntos porcentuales.
El impacto del movimiento de multinacionales en las zonas francas de Costa Rica
Detrás de este freno en seco no solo hay factores de mercado, sino también movimientos corporativos de gran calado cuyos efectos colaterales ya se sienten en la economía real.
La actividad de fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipo dentro de las zonas francas —que incluye la producción de componentes y tableros electrónicos— sufrió un desplome histórico al registrar una tasa de variación negativa del -43,6%. Este severo bache es el reflejo material de la salida de una empresa de este sector que fue anunciada originalmente durante el segundo semestre de 2025, y cuyo impacto contable y productivo se está consolidando este año.
Dispositivos médicos: El sector exportador estrella entra en etapa de maduración
Por otra parte, el sector de implementos médicos y dentales, considerado la joya de la corona de las exportaciones costarricenses, muestra signos inequívocos de normalización o maduración de su ciclo productivo.
Si bien la fabricación de dispositivos médicos sigue en terreno positivo con un crecimiento del 5,6% en abril de 2026, la cifra queda muy distante del espectacular 35,1% que exhibía en el mismo periodo del año anterior. Esta moderación en su ritmo de expansión, sumada al menor dinamismo en los servicios profesionales y administrativos de apoyo que atienden a estas corporaciones, ha terminado por pasarle factura al indicador global.
Para el ecosistema de inversión extranjera directa (IED) en Costa Rica, el reporte de abril es un cable a tierra. La vulnerabilidad ante la salida de un solo jugador de peso y la moderación de la industria médica obligan a reflexionar sobre la urgencia de diversificar las apuestas de atracción de inversiones y acelerar la competitividad del tejido empresarial local.