Ni Tejada, ni Buitrago; Colombia, en blanco en el Tour de Auvernia
redacción de deportes - el tiempo @ELTIEMPO
El ciclismo colombiano tenía esperanzas de que Santiago Buitrago (Bahrain) y Harold Tejada (Astana) fueran protagonistas, ayer, de la sexta etapa del Tour de Auvernia-Ródano-Alpes, antes conocido como Criterium Dauhiné, pero ninguno respondió
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El ciclismo colombiano tenía esperanzas de que Santiago Buitrago (Bahrain) y Harold Tejada (Astana) fueran protagonistas, ayer, de la sexta etapa del Tour de Auvernia-Ródano-Alpes, antes conocido como Criterium Dauhiné, pero ninguno respondió. La jornada entre Saint-Vulbas y Crest-Voland -sobre 182 kilómetros- fue ganada por el belga Maxim Van Gils, mientras que su compañero de equipo, Luke Tuckwell, es el nuevo líder tras desbancar a Alex Baudin. Buitrago se cayó y perdió más de 26 minutos, mientras que Tejada, cuando el grupo del líder prendió motores, no tuvo las fuerzas para estar con Paul Seixas, Isaac del Toro y Matteo Jorgenson. Era una etapa clave, el comienzo de tres jornadas con finales en alto, en las que los favoritos al título tenían una cita importante y la cumplieron. La jornada contó con cuatro puertos de montaña: uno de tercera categoría, uno de segunda y dos de primera, encadenados en el tramo final. El último ascenso estaba ubicado en la meta, por lo que se esperaba una batalla directa entre los favoritos. Una vez se dio la largada, el pelotón comenzó a moverse en busca de una fuga, la misma que se presentó con algo inusual: fueron 60 los corredores que se fueron por delante. No parecía un grupo de escapados; más bien, era una carrera rota en dos pedazos. La diferencia llegó a superar los cuatro minutos, lo que hacía pensar que el ganador del día y el nuevo líder estaban en cabeza. No era difícil pensarlo, pues en el gran grupo que abría el camino había hombres fuertes, con buenas condiciones para la montaña. Además, la mayoría de los equipos tenía representantes en ese lote, por lo que, a falta de cinco kilómetros para la meta, la etapa era toda una incertidumbre. Poco entendible Los últimos 25 kilómetros fueron determinantes, pues allí estaban las dos subidas encadenadas que iban a definir al ganador de la etapa y a sacudir la clasificación general. Luke Tuckwell (Red Bull-Bora) era el corredor mejor ubicado en la clasificación entre los hombres que marchaban en punta. Estaba a un minuto y tres segundos del líder, Alex Baudin, por lo que el equipo Visma rodaba con relativa tranquilidad. Una vez comenzó la penúltima subida, ambos grupos empezaron a seleccionarse. Sin embargo, la curiosidad era que en el grupo de cabeza pocos se movían. Aunque los corredores del EF impusieron un fuerte ritmo, no lograban descontar segundos importantes. Santiago Buitrago, el corredor colombiano del Bahrain Victorious, no la pasó bien y perdió contacto con los hombres más fuertes de la carrera. Paul Seixas, Juan Ayuso e Isaac del Toro atacaron desde el segundo grupo. Harold Tejada resistió el ritmo y se mantuvo cerca de ellos. "El año pasado llevé el maillot rosa en el Giro Next Gen y fue un momento muy emotivo. Encontrarme con la camiseta de líder en una gran carrera por etapas de una semana me sigue costando creerlo. Todo el día pensé en mi hermana pequeña, que falleció el pasado septiembre. Tenía muchas ganas de lograr algo por ella hoy. En los últimos kilómetros, sufrí muchísimo, pero pensaba en ella. Este maillot amarillo es para mi hermana", dijo un emocionado Tuckwell. Llega el Colombier Hoy llegará una de las etapas más esperadas de la competencia, entre La Bridoire y Grand Colombier, sobre 133 kilómetros, con el famoso ascenso que tantas veces ha sido protagonista en el Tour de Francia. La fracción contará con seis puertos de montaña: uno de cuarta categoría, tres de segunda, uno de primera y el ascenso final, catalogado fuera de categoría. En el Grand Colombier, los ciclistas enfrentarán una subida de 8,5 kilómetros con una pendiente media cercana al 10 por ciento, un puerto ideal para los escaladores puros. Seixas no se va a quedar quieto. Un buen día para que Tejada y Buitrago se sacudan, aunque es difícil.