El gerente general de Banco Santander en Uruguay -el principal privado en el país- Gustavo Trelles se refirió a varios aspectos del negocio bancario en entrevista con El País.
La economía uruguaya crecería 1,3% este año, el 2026 va a ser "un buen año para el negocio bancario", pese a que "el crédito está más lento". Esa es la visión del gerente general de Banco Santander en Uruguay, Gustavo Trelles. Sobre la medida del Banco Central (BCU) de obligar a los bancos a advertir del riesgo de tipo de cambio a clientes con cuentas en dólares, la competencia de jugadores como Mercado Pago y otras fintechs, el proyecto de ley para deudores de bajos ingresos, los préstamos "gota a gota", el nuevo plan de financiamiento del banco por US$ 100 millones y más, habló Trelles en entrevista con El País.
-¿Cómo está viendo el principal banco privado de Uruguay la situación económica en este año?
-Los datos de los últimos seis meses no habían sido muy muy alentadores, pero vemos que el último dato de abril fue un dato positivo, que podría cambiar una tendencia. Ya hay dos datos con información un poco más alentadora. Habrá que ver si en el resto del año se confirma y los crecimientos ya son un poco más cercanos a la nueva meta del gobierno (de 1,6%). Nosotros creemos que el país debería estar creciendo en torno al 1,3% este año.
-¿Y en cuanto a los sectores, que ustedes tienen el pulso cercano de lo que es el crédito?
-Vemos que hay crecimiento dispar de acuerdo a la realidad de cada sector. El ejemplo más claro es el sector agropecuario, donde el ganadero viene muy bien, con precios muy buenos y con crecimientos muy buenos y la parte agrícola con una cosecha de verano relativamente mala o pobre, con un arroz que no tiene precios atractivos a nivel internacional. No veo al sector empresarial preocupado, pero sí atento a cómo evoluciona la propia economía local y también los hechos internacionales que de alguna forma pueden afectar la economía mundial. Hoy estamos en un proceso donde el empresariado no solo está mirando qué pasa en Uruguay sino también en el mundo.
-¿Cómo están viendo el consumo, que fue un poco el "motorcito" de la economía el año pasado?
-El consumo como que sigue siendo ese "motorcito". El año pasado con la buena noticia que nos volvimos mucho más competitivos con Argentina y por lo tanto hubo una retención de lo que era aquel consumo con el país vecino. Después, una temporada turística que sin ser magnífica fue una temporada buena, también porque competitivamente hoy tu tipo de cambio es más atractivo principalmente para los argentinos. El consumo sigue siendo el motor que está impulsando, con datos de empleo que siguen siendo buenos y que, más allá de que se pueden haber enfriado un poquito, siguen siendo niveles de empleo muy buenos, con salario real mejorando.
-En cuanto al negocio bancario, vienen de un par de años muy buenos en cuanto a rentabilidad, también con un contexto internacional distinto al que está hoy. ¿Cómo están viendo este 2026?
-Yo creo que el 2026 va a seguir siendo un año bueno para el negocio bancario, en términos de que se detuvo la caída de tasas internacionales, producto del conflicto también, por lo tanto la liquidez va a seguir devengando muy buenos ingresos para la banca de Uruguay que tiene exceso de liquidez. El crédito uno ve que está más lento y por lo tanto no es ajeno a esto, a una economía que en los últimos seis meses se había mostrado con muy poco crecimiento o estancada. Eso nosotros lo vemos inmediatamente en el crecimiento de los negocios del sector financiero. Pero, en términos de resultados, creo que el 2026 va a ser un buen año de vuelta para la banca afianzados más que nada en que todavía la calidad de la cartera sigue siendo muy buena, históricamente buena, los niveles de morosidad de los bancos son mejores ahora que los que eran antes de la pandemia.
-Decía que el crédito está un poco lento. ¿Eso se ve a nivel generalizado o en algunos sectores todavía sigue estando dinámico? crédito?
-Creo que a nivel generalizado. El crédito está más lento,el crédito de consumo está más lento, el crédito industrial está más lento, algunos proyectos de inversión que estaban en carpeta se vienen ejecutando en forma más pausada y me parece que es natural y está bien que así sea, que lo anexo con un empresario que está evaluando qué está pasando en el mundo, qué pasa con los mercados internacionales y que en este mundo globalizado está bien que así sea. Yo en eso hasta normalizo que haya una menor demanda de crédito y que al final se termine reflejando en todo esto que estamos hablando. Por otro lado, las previsiones siguen siendo absolutamente manejables y en definitiva no vemos riesgo de alerta ninguno, ni de deterioro por ningún lado, ni por ningún segmento en especial.
-Y en cuanto a los depósitos, ¿cómo ha sido la evolución?
-Los depósitos siguen creciendo, crecen más los depósitos en moneda nacional que los de moneda extranjera. O sea que la evolución está dentro de lo que nosotros proyectábamos y pensamos que eso es positivo también.
-Es público que el BCU tiene un objetivo de desdolarización de la economía uruguaya, lo ha venido manifestando ya desde el principio de esta administración. Todos los bancos hemos manifestado que estamos de acuerdo en eso. Lo que tenemos que ir viendo es los procesos, cómo lograrlo, los plazos y los tiempos para manejar las expectativas de todas las partes respecto a ese fin que es compartida. Respecto al disclaimer que se puso en consulta, los bancos estamos, a través de la Asociación de Bancos Privados, proponiendo ideas para acompañar esa propuesta del BCU. En el sistema financiero uruguayo hay bancos internacionales, hay bancos regionales, hay bancos europeos, hay bancos americanos, hay que, en definitiva conciliar un poco las experiencias, los antecedentes que hay de este tipo de iniciativas en los mundos en donde los bancos están operando y en definitiva desde ahí se le darán las propuestas que creamos convenientes al BCU para que esto tenga el menos impacto negativo posible. El BCU lo ve como algo necesario, nosotros entendemos que puede ser, pero que en definitiva habrá que ver la forma de que esto no genere otro tipo de consecuencias no queridas: que mañana haya alguien que te diga, "ustedes me promovieron el pasaje de pesos a dólares y ahora no estoy de acuerdo, esto no es lo que esperaba", que esas cosas queden bien claras. En definitiva nosotros no podemos ponernos en una campaña a obligar o a inducir a los clientes a una moneda o a la otra. Creo que tampoco el BCU está buscando que los bancos nos hagamos responsables de nada. En definitiva, estar todos tranquilos que lo que se paute, nos deje a todos y a nuestras casas matrices con la tranquilidad de que, en definitiva, se está cumpliendo con lo que quiere el Banco Central, pero también con lo que los operadores, en este caso privados, pretendemos o aspiramos en cuanto a ese mensaje. En el caso de Santander lo hemos dicho siempre, hace casi 50 años que estamos en Uruguay, cumplimos con el 100% de la regulación y las leyes y por lo tanto nos adaptaremos a lo que circunstancialmente las autoridades del gobierno, o en este caso regulatoria del BCU, quieran establecer y jugaremos el partido conforme a esas reglas.
-Hoy como está la redacción de ese texto, no les convence del todo.
-El texto se puso en consulta y como cualquier norma en consulta, esta es muy disruptiva, genera mucho movimiento, es muy innovadora, pero justamente se pone en consulta para que haya un proceso donde los bancos le digamos al Central, le demos nuestra opinión y en ese sentido es lo que estamos haciendo. Creo que es una posición constructiva tanto del BCU como de los bancos en encontrar alternativas que dejen a todo el mundo contento.
-¿Y creen que esto puede llegar a dar resultados en cuanto a desdolarizar los depósitos?
-Entendemos que esto por sí solo no debería ser, que hay muchas otras acciones que también se le están planteando a Central que van en búsqueda de una desdolarización y que también lo que hay que manejar son las expectativas de los plazos de una desdolarización. En un país bimonetario, con una moneda de ahorro clara que ha sido el dólar en los últimos 50 años, habrá que ver en qué proceso, en qué tiempo y con qué formación financiera los uruguayos empiezan a convencerse. Los niveles de inflación que tenemos ahora no son de hace 20 años, son de los últimos tres o cuatro años. Se tendrán que ir convenciendo los propios ahorristas y los dueños de ese dinero de que es más conveniente invertir en una u otra moneda. Los bancos lo que queremos es cumplir con las expectativas de todos, pero no ser nosotros los que impongamos o induzcamos a los clientes a ir a una moneda u otra. Eso es una decisión del propio cliente.
-El BCU también quiere impulsar lo que son las cuentas remuneradas, o sea que la cuenta a la vista pueda tener algún tipo de remuneración. De hecho, ya hay alguna empresa no bancaria, emisora de dinero electrónico, que está ofreciendo ese servicio. ¿Ustedes cómo lo ven?
-El mercado es el que manda y, en definitiva, creemos que esas son decisiones comerciales de cada banco. Lo que el BCU pretende está bien, nosotros queremos que nos remuneren más los encajes, por ejemplo. En el mundo no hay encajes en monedas con estos porcentajes. En Estados Unidos los encajes en dólares son cero. En el mundo el sistema financiero no paga Impuesto al Patrimonio. Acá no solo pagamos Impuesto al Patrimonio, sino que pagamos 1,70%, más que el resto de las empresas.
Las emisoras de dinero electrónico que ya tienen una propuesta, no tienen ni la estructura, ni las normas, ni la regulación, ni los costos, ni el capital de los bancos como para poder comparar una cosa y otra. Eso es lo que históricamente hemos hablado, que las emisoras de dinero electrónico, las fintechs han aparecido y está bien que aparezcan, pero si van a competir con la banca tendrán que competir en las mismas condiciones que la banca desde todo punto de vista. O sea, salarios, regulaciones, previsiones, capital, impuestos. El BCU eso creo que lo sabe y debería proteger a los bancos que somos los que tenemos un control y una regulación mucho más drástica que la que tiene este tipo de empresas.
-¿Y ven al Banco Central con esa vocación de proteger a los que tienen regulación más dura?
-No, no lo vemos ni con vocación de proteger ni con vocación de perjudicar. Lo que estamos diciendo es, hay una realidad de mercado, que tú la comentás, que no es comparable a la situación de los bancos. Y que si el BCU pretende políticas de remuneración distintas a las que hay hoy tiene todo su derecho, porque nosotros pretendemos que el BCU nos remunere mucho más los encajes, incluso en términos comparativos con políticas y bancos centrales del mundo que tienen otro tipo de política de encajes mucho más flexibles que la que tiene el BCU. Pero, así es el juego y está bien que así sea. No lo veo como algo anormal, creo que está bien que todos estamos tratando de defender nuestros intereses.
-¿Y cómo va la irrupción de un nuevo jugador en este ámbito, como es Mercado Pago en el tema, que antes en Uruguay no hacía esto de remunerar el dinero en la cuenta, pero sí ya venía haciendo en Argentina?
-Con preocupación por esto mismo que estamos hablando. Está perfecto que se amplíe la competencia, la competencia siempre es buena. El mercado, si tiene más opciones y mejores condiciones para elegir, está muy bien, pero la competencia tiene que ser justa y tenemos que estar todos con las mismas condiciones para poder competir. La demanda de los bancos va en esa línea a nivel mundial, no solo a nivel local, que haya nuevos competidores está buenísimo, que haya más ofertas para los clientes también, todos con las mismas condiciones, remuneratorias, fiscales, regulatorias, de previsiones, de todo lo que hace a la cuenta de costos de un banco, de lo contrario es como comparar peras con manzanas. Creo que también AEBU se tiene que preocupar de este tipo de cosas. El sindicato bancario que quiere cuidar los puestos de trabajo y así como con la inteligencia artificial, tendrían que hablar de estos temas que es una competencia que obviamente no tiene nada que ver con la que tenemos nosotros, porque yo creo que los empleados de Mercado Libre no son funcionarios bancarios ni están con el régimen de aportes patronales o de caja jubilatoria que tiene, por ejemplo, el sindicato bancario.
-El BCU quiere impulsar el crédito en moneda nacional, los bancos muchas veces dicen "todos los pesos que tenemos los prestamos y hasta más porque salimos a colocar certificados de depósitos o Notas de Crédito Hipotecaria para poder prestar más en pesos". ¿Pueden bajar las tasas de interés más como quiere el BCU?
-Este es un muy buen ejemplo, ¿si a vos te es financieramente más redituable depositar pesos, de la misma forma es más redituable pedir créditos en moneda extranjera? La primera respuesta inmediata es sí, pero tenés el riesgo de descalce de monedas si ganás en pesos. Todos los bancos estamos descalzados en moneda nacional, por lo que no tiene lógica que nosotros queramos crecer en los depósitos en dólares. Somos nosotros mismos los que estamos necesitando pesos. ¿Cuándo escuchaste una campaña de captación de depósitos en dólares en los últimos 10 años en Uruguay? Todas estas cosas son las cosas que estamos hablando con el Central. Nosotros estamos de acuerdo en la desdolarización, pero implica muchas cosas, tiempo, mucha cultura. Las personas que en el 2002 tenían 30 y pico de años, ahora tienen 60 y es la gente que tiene dinero, vivió la crisis del 2002. A nosotros nos parece, por ejemplo, una buena idea hacer una encuesta de mercado. ¿Qué opinan los uruguayos? ¿Dónde quieren tener su ahorro? Si les importa más la rentabilidad, el poder de compra o la seguridad de tener una moneda. Hay otros conceptos más allá del retorno financiero de una colocación. Porque los análisis técnicos de retorno financiero, de colocarse en pesos o en dólares, son indiscutibles de que en los últimos cinco o 10 años hubiera sido mejor colocarte en pesos. Pero, capaz que miro los primeros cuatro meses del año y no sé si es tan claro. Entonces depende del periodo. El negocio en pesos creció mucho más que el de dólares en el último año y medio, mucho más el de pesos que el de dólares. Ahí está habiendo una pesificación.
Uruguay tiene un negocio financiero rentable que ahora tiene una rentabilidad extraordinaria que se va a volver ordinaria, pero cuando es ordinaria y lo miras en los últimos 15 años, es una rentabilidad aceptable para un país pequeño en América Latina. No somos la panacea. ¿Cuántos bancos nuevos han querido entrar en Uruguay en los últimos 20 años? Ninguno.
-Entra ahora BTG Pactual.
-Sí, porque compró el HSBC. Si tenés un negocio tan rentable, tan excepcional, sería como las cancha de pádel y al otro día te hacen cinco canchas al lado. Ahora, nadie de los bancos puede quejarse de la rentabilidad de la banca en Uruguay estos úl timos dos o tres años. Y este año va a ser un buen año también. ¿Por qué? Porque las tasas (de la Fed) van a estar al 3%, 3,25%, 3,50%. Cuando estén al 1,5%, 2%, la rentabilidad va a ser aceptable para un país pequeño. Es un país que tiene institucionalidad, estabilidad, previsión, apego a las normas, apego a los contratos, por eso hace 50 años que estamos acá. Yo le doy naturalidad a esto.
-Es una muy buena noticia que un banco que en Brasil anda muy bien llegue a Uruguay, porque seguramente reactivará o promoverá algún tipo de acción distintiva para crecer. Eso siempre es muy bueno. Se dice que es un banco agresivo comercialmente con un excelente management y por lo tanto siempre que se compita y que haya una diversificación en la oferta es bueno, está bueno que le dé estabilidad al sistema y que haya un jugador que mueva un poco la eventual quietud que pueda tener el sistema.
-Confiamos mucho en la racionalidad del Uruguay entero, y cuando hablo del Uruguay va más allá del gobierno de turno, en la racionalidad del Parlamento, en la racionalidad de quienes tienen el poder de resolver temas que tomen en cuenta todos los aspectos, que vean pros y contras y que en definitiva con todo eso tomen las decisiones que tengan que tomar. Del fondo del asunto prefiero no manifestarme porque nos estamos manifestando a través de los canales que corresponden. Siempre es bueno revisar qué cosas se pueden mejorar, qué cosas no se hicieron bien y se pueden hacer mejor. Eso es una dinámica hasta buena que exista. Lo que no puede pasar es que quieras arreglar un tema y en vez de arreglarlo lo compliques más, pero insisto, destaco que en Uruguay cuando pasan estas cosas, hay puertas que se abren para poder escucharte, que hay veces que hasta no la tenés que golpear, te llaman para decirte qué opinas de esto y eso es buenísimo y es algo que lo destaca el país históricamente y que en definitiva es el proceso que se está dando ahora, de que se entiendan completamente los aspectos positivos o eventualmente más complejos que pueda tener una ley de este tipo.
-Los bancos hicieron hace un par de años un plan de readecuación de deudas con quitas en algunos casos y en otros casos directamente extinguiendo la deuda cuando eran deudas chicas. ¿Están abiertos a otra iniciativa de ese tipo?
-Eso se hizo a iniciativa de los bancos, creo que nadie lo tiene en cuenta eso, es una iniciativa única en los últimos 30 o 40 años en Uruguay. Yo que tengo 33 años de banco nunca había visto una iniciativa de ese tipo extinguiendo deudas chicas y facilitando de forma tal la oportunidad de pago de las deudas existentes que definitiva era quien quisiera y pudiera pagar, debería haberse adherido al plan. Pero, de alguna forma, aunque hubo decenas de miles de uruguayos que lo aprovecharon, otras decenas de miles de uruguayos no se presentaron. Y seguramente no se presentaron porque no podían ni siquiera pagar, lo que no deja de ser complejo. Pero, los bancos ya demostramos que vamos a estar abiertos siempre a sentarnos a ver alternativas para encontrar soluciones para los uruguayos que lo necesiten. Así que en ese sentido, desde la Asociación de Bancos hay una apertura enorme a buscar alternativas y soluciones, que después se tendrá que ver si es a través de otro plan, si es a través de otro tipo de política, pero me importa destacar eso. Aquel plan fue iniciativa de los bancos privados y creo que es la demostración más subjetiva de que hay voluntad de buscar cualquier tipo de alternativa que ayude a los uruguayos a encontrar una solución a su deuda.
-Con respecto al tema de las tasas de interés y la usura, el subsecretario de Economía y Finanzas Martín Vallcorba cuando fue a la Comisión de Hacienda por este proyecto advirtió: cuidado no terminemos con una solución empujando a la gente al sistema informal de crédito. Y dijo que, en Uruguay es incipiente, todavía no está desarrollado, pero han detectado casos de los llamados préstamos "gota a gota". ¿Ustedes qué percepción tienen sobre esos préstamos? ¿Qué tan extendidos están?
-Entendemos que existen, que es el último recurso que muchos uruguayos utilizan, y es una enorme complejidad por las características, por su informalidad, por su falta de control y por los costos que tiene acceder a ese tipo de financiación y que están mucho más arraigados en todo el país de lo que uno piensa. Comparto con el subsecretario, puede ser uno de los grandes riesgos de lo que se está pensando. Porque cuando hablo de que hay que entender todo, es cómo funciona, cuáles son las características de ese negocio, qué modosidad tiene, en base a esa modosidad y a las características del negocio, cuánto es el mínimo que uno podría cobrar para estar en ese negocio. Todas esas cosas son las que hay que tener bien claras antes de legislar porque si no podemos tener un problema peor a la solución que se está buscando.
-Ratificando lo que dijeron algunas autoridades de la Caja, el déficit que se dio el año pasado estaba dentro de las proyecciones, o sea que en definitiva, por más que es un déficit alto, no es sorpresivo, estaba dentro de los planes. A nosotros nos preocupa mucho que los bancos estamos con aportes siete veces más grandes que el resto de las empresas del Uruguay para sostener la Caja y que las proyecciones que en definitiva se hicieron para sostener la Caja ojalá se den y estamos haciendo un seguimiento periódico de que estos números se den. Sí nos preocupa que la cantidad de pasivos sobre activos sigue incrementándose. Hay otro tema, soy de los que piensan que la inteligencia artificial todavía no está impactando en el ámbito laboral, por lo menos en los bancos todavía no, pero seguro va a impactar en los próximos dos o tres años. Por lo tanto, hay aspectos que hacen pensar que va a haber menos aportantes dentro de un periodo y que, por lo tanto, habrá que ver si la Caja con las proyecciones que hizo acertó en tomar en cuenta estas cosas. Todos estamos detrás de la Caja, la cual costó mucho en 2023 volverla a solucionar y tratando de que no haya que hacer otro salvataje pronto.
-En cuanto al Santander, ya han desarrollado préstamos de inversión en sostenibilidad como el barco eléctrico China Zorrilla de Buquebus o con el proyecto Kahiros de hidrógeno verde para camiones, ¿cómo les han resultado y qué otras iniciativas están pensando?
-Desde el punto de vista personal y del equipo, sumamente realizados porque en definitiva, el proyecto Kahiros, que hace un año era un proyecto hoy es una realidad, donde los camiones a hidrógeno verde ya están en el país, están en Río Negro. Las obras vienen espectaculares, en los tiempos que se habían previsto y pensamos que en el primer semestre del año que viene va a ser una realidad que haya camiones impulsados por hidrógeno verde en el país. Lo mismo con Buquebus, el barco en octubre está acá en Uruguay, es una realidad y, en definitiva, es una segunda enorme demostración de compromiso con la sostenibilidad. Ahora estamos lanzando nuestro programa Santander Impulso Verde, que es un financiamiento donde vamos a poner US$ 100 millones para proyectos vinculados al tema sostenibilidad con tasas preferenciales y condiciones preferenciales, para los clientes que presenten proyectos. Lo que busca es ser coherentes con este discurso, que tiene una visión de mediano y largo plazo. Porque si vos miras el tema de la sostenibilidad del mundo, ahora no tiene la misma fuerza que hace tres o cuatro años, producto de lo que está pasando en el mundo con la energía, con la guerra de Rusia y Ucrania, con el estrecho de Ormuz y con muchas otras cosas. Sin embargo, para nosotros es importante la coherencia del mensaje, que como grupo lo estamos haciendo a nivel del mundo. Esto no se hizo porque hace tres años estaba de moda hablar de sostenibilidad, y eso es lo que quiero destacar. Se hizo porque estamos convencidos que tenemos que ser pioneros y tenemos que dar el ejemplo. Esto para nosotros, es la mayor demostración de que hay un compromiso institucional y del grupo en el mundo y no sólo en momentos en que estaba la moda del green friendly en el tope. Ojalá el uruguayo empresario, el uruguayo cliente del banco valore eso, que si es cierto que todavía no vemos que sea un diferencial, que alguien diga voy acá porque en definitiva este es un banco sostenible, pero estamos convencidos que ese es el camino y principalmente que tenemos una responsabilidad como uno de los bancos privados más grandes de Uruguay de marcar este camino. En un país que a su vez esto no es raro, porque Uruguay tiene una matriz energética excepcional reconocida en el mundo por su sostenibilidad.
-¿Con qué otros proyectos está el banco además de este plan?
-Tenemos muchas empresas que lo que tienen que seguir es creciendo, ganando cuota y en definitiva madurando su negocio. Getnet (de POS para tarjetas) es uno de los proyectos, MiAuto es el segundo, donde está pasando toda esa gran transformación de la venta de autos eléctricos, que también nosotros somos un actor importantísimo, Santander ha colaborado con su propuesta de financiación al cambio de la matriz de vehículos. Hay un todo en donde el banco, con la presencia que tiene, está tratando de marcar el camino y de marcar un liderazgo más allá de los números con las propuestas y acceder a una banca universal a todos los segmentos. Estamos poniendo mucho foco en nuestro negocio de banca privada, abriendo centros exclusivos de banca privada en todo el país, el próximo va a ser en Punta del Este, invirtiendo en eso también para una propuesta diferencial para los clientes de alta renta. Hay un plan diverso y muy completo buscando mantener el liderazgo.