En el Parlamento, la gremial dejó "bien claro" que esta actividad "ya dejó de ser el pasatiempo de algún joven que quería juntar unos pesos o unos dólares para irse de vacaciones y pasó a ser un trabajo full-time".
La
Asociación de Conductores Uruguayos de Aplicaciones (ACUA) denunció en la
Cámara de Representantes que no tienen con quién dialogar de
Uber para poder negociar. Esto porque -según el presidente de la gremial, Gerardo Sastre- la empresa en Uruguay tiene un
"cowork con unos chicos" que dan "alguna información,
pero no toman decisiones". Necesitan que "la gerencia esté en el país".
Sastre explicó que "una de las situaciones más importantes y delicadas es cuando se bloquea a un conductor". A modo de ejemplo, el presidente de la asociación explicó que puede suceder que un "usuario alcoholizado en la madrugada" haga un "descargo", lo que traiga como consecuencia la sanción al trabajador "cuatro o cinco días", "lo que equivale a entre $ 40.000 y $ 50.000 de recaudación". Después la empresa "le devuelve el alta, pero eso tiene que hacerse a través de un abogado del estudio Ferrere para poder contactarse con la empresa", reclamó.
Otra de las preocupaciones planteada por Sastre es que "al ciudadano le están cobrando entre un 40% y un 50% más" de lo que le pagan a los conductores.
También señaló que hay "precariedad" laboral en la actividad debido a las "fisuras que tiene el control" de la Intendencia de Montevideo. La irregularidad en el día a día, dijo, se visualiza cuando, "al pedir un taxi, viene un auto particular". Sastre indicó que "esos choferes están siendo explotados porque trabajan hasta 14 horas".
Otro integrante de ACUA, Claudio D'Aiuto, dejó "bien claro" que esta actividad "ya dejó de ser el pasatiempo de algún joven que quería juntar unos pesos o unos dólares para irse de vacaciones y pasó a ser un trabajo full-time, con la misma cantidad de horas que el sector del transporte tradicional".