A Portugal le pesó la chapa de favorito: empató contra Congo
HAROLD YEPES - REDACTOR DE EL TIEMPO @20_hart
A la poderosa selección de Portugal le pesó la chapa de ser uno de los favoritos a ganar el Mundial
HAROLD YEPES - REDACTOR DE EL TIEMPO @20_hart
A la poderosa selección de Portugal le pesó la chapa de ser uno de los favoritos a ganar el Mundial. Su estreno en el grupo K —el que comparte con Colombia— estaba preparado para ser una fiesta. El pronóstico de los expertos era una goleada, una victoria asegurada, pero nada de eso pasó y esta llamativa Copa del Mundo entregó una nueva sorpresa. El cuadro luso se encontró con una aplicada selección de República Democrática del Congo que superó el susto del debut, le creó un dolor de cabeza con su muro defensivo y se llevó un empate de oro (1-1) en el NRG Stadium de Houston (Texas, Estados Unidos). Los portugueses dieron una clase de cómo no se debe afrontar un partido de la cita orbital. El tempranero gol de João Neves les dejó todo allanado para encaminarse hacia el triunfo en su estreno, pero prefirieron jugar con la maquinaria a menos del 50 por ciento de sus posibilidades y dejaron que el Congo se tomara confianza y los vacunara. Cuando necesitaron marcar otro gol para volverse a poner arriba en el marcador, la pólvora ya estaba mojada y las ideas no fluyeron. De recital a colapso El equipo de Roberto Martínez salió al campo a imponer su dominio y a aplastar al rival en su propio arco: lo logró. Los primeros minutos fueron un solo absoluto de Portugal. El público estaba entusiasmado con Cristiano Ronaldo en el campo. Cada vez que el capitán, que afrontó su sexta Copa del Mundo, tocó el balón, la multitud se puso de pie y se emocionó. Portugal hizo la tarea más difícil en el minuto 6 del primer tiempo: abrir el marcador. Pedro Neto le puso un centro exquisito a João Neves, que, siendo uno de los más bajitos del campo, se elevó entre gigantes congoleños y metió un cabezazo certero para que el balón durmiera en la red. La celebración fue especial al señalar el cielo para dedicarle el gol a su amigo Diogo Jota. Estaba todo dado para que Portugal le pasara por encima a Congo, pero le faltó picardía, le faltó chispa y mucha actitud para cerrar un partido en el que se fue quedando con el paso de los minutos. Afrontó el duelo como si fuera un entrenamiento, tocó el balón de un lado a otro, sin ninguna profundidad, y prefirió no hacer daño. El cuadro africano se fue metiendo poco a poco en el juego y, tibiamente, se adelantó y avisó. Vitinha, Bruno Fernandes, João Neves y Bernardo Silva movieron el balón a su antojo, pero nunca intentaron perforar la muralla congoleña con un pase filtrado. Ronaldo se desesperó porque nunca le llegó el balón y, cuando el árbitro estaba por terminar el primer tiempo, cayó el baldado de agua fría. Minuto 45 + 5, Arthur Masuaku tuvo tiempo para levantar la cabeza y enviar un centro al corazón del área de Portugal, en donde se encontraba en completa soledad Yoane Wissa, quien no perdonó. Metió un cabezazo potente para marcar el gol de un empate que nadie tenía en el presupuesto. Roberto Martínez intentó sacudir a los suyos para el segundo tiempo, pero su equipo no pudo descifrar el férreo esquema táctico de los africanos. Siguieron los pases sin profundidad, y las estrellas que tanto brillan en sus clubes europeos se nublaron y se quedaron sin ideas. Después de un gol anulado por fuera de lugar a João Cancelo, Portugal se fue diluyendo con el paso de los minutos y entró en desesperación. Cristiano Ronaldo tuvo su gran oportunidad de marcar, pero quedó mal colocado y su remate se fue desviado. El capitán y símbolo, de 41 años de edad, no pudo cambiar el destino del partido. Congo se defendió bien, trató de hacer daño de contraataque y estuvo muy cerca de marcar, incluso más que su rival. Al final se conformó con un punto de oro y con un regreso por lo alto a una Copa del Mundo tras 52 años de ausencia. El empate 1-1 le puso mucho picante a un grupo K en el que Portugal parecía que iba a arrasar y dejó más dudas que certezas.