De China a Ecuador: baten récord de telecirugía a mayor distancia del mundo
Se trató de una operación bariátrica, en la que los cirujanos estaban alejados 19 mil km. Los datos lograron llegar de un punto a otro en menos de un segundo.
En Ecuador eran las 10 de la mañana, mientras que en China ya era medianoche. A cada extremo del mundo, un equipo de cirujanos se aprontaba a romper un récord: realizar la telecirugía a mayor distancia del mundo, a 19 mil km geográficos lineales y a 35 mil km tecnológicos, es decir, trazando el camino que deben seguir los datos para llegar a destino.
El procedimiento fue un bypass gástrico a una paciente diabética y con obesidad mórbida. El equipo chino que participó en la operación estaba en Harbin, al noreste de China, mientras que la paciente en Gualaceo, Ecuador, al igual que el doctor Jorge Bravo López.
Él, cirujano digestivo, del equipo de cirugía robótica de Clínica Santa María y académico de la U. de Chile, fue quien ideó esta proeza. También es el presidente de la Colaboración Latinoamericana de Cirugía Robótica (Colcir).
Bravo -quien fue invitado a hablar sobre este hito en el Congreso Mundial de la Society of Robotic Surgery, que se realizará en Los Angeles (EE.UU.) en julio- cuenta que la cirugía realizada batió el récord mundial en cualquier telecirugía (no solo bariátrica).
"En el Récord Guinness se registra una telecirugía del año pasado a menos de 12.034 km de distancia tecnológica, entre Brasil y Kuwait. En el intertanto se han hecho otras que no están en el libro de récords, pero van entre los 15 mil km y 20 mil km tecnológicos. Esta cirugía no solo bate el récord lineal geográfico, sino también el tecnológico, que es el que se usa como parámetro de comparación", asegura.
Otro hito es que es la primera telecirugía híbrida satelital multiórbita, es decir, que para que los datos fluyeran de un lado a otro se usó fibra óptica y "una combinación de satélites que están más lejos de la Tierra y otros más cerca, para garantizar así la estabilidad de la conexión", dice Gabriela Rodríguez, subgerente de Hispasat Ecuador (operador de satélites).
"Logramos una latencia (cuánto tarda la señal en llegar de un punto a otro) de 150 milisegundos (0,15 segundos), que es casi imperceptible", cuenta Bravo.
En la sala de cirugía había un robot con cuatro "brazos". "Un equipo en el pabellón cambia el instrumental del robot y monitorea al paciente. Mientras que los cirujanos están en módulos operando los mandos. Yo estaba en Ecuador y mi colega Kuan Wang, en China, cada uno intervino en la operación y apoyaba al otro", dice. Cada uno controlaba dos brazos del robot.
Bravo, quien nació en Ecuador pero se nacionalizó chileno, fue quien ideó este proyecto al que bautizó como "Qhapaq Ñan", por la Ruta del Inca, la gran vía que comunicaba el Tahuantinsuyo.
Con este tipo de procedimientos, dice Bravo, se puede suplir la falta de cirujanos especialistas que es muy común en Latinoamérica "y que vivir en un lugar determinado no sea un impedimento para recibir una cirugía de calidad".
Coincide con esta apreciación Rubén Olivares, jefe del Centro de Cirugía Robótica de la U. de los Andes. "La filosofía que hay detrás de la telecirugía es brindar un tratamiento de última generación sin importar dónde el paciente vive, romper las barreras geográficas y mitigar la falta de especialistas".
Sobre el hito, Olivares, quien fue el primero en realizar una telecirugía transcontinental de 11 mil km de distancia, dice: "No es que queramos batir récords y que estemos en una carrera. Se trata de lograr proezas difíciles, para demostrar que sí es posible en casos más cercanos". Y agrega: "Hay que testear todas las tecnologías, todas las posibilidades y demostrar que es posible sin importar las distancias o los lenguajes".
"Si tenemos que hacer en la región cirugías a muy larga distancia ya sabemos que las podemos hacer, incluso con la tremenda dificultad de telecomunicaciones que tenemos", concluye Bravo.