El exjerarca argumentó que se negó a declarar porque en caso de hacerlo legitimaba el sumario en su contra que entiende es ilegítimo. "Hay una persecución", dijo.
Luego de la
sanción implementada por el
ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, contra el excanciller y funcionario de carrera,
Francisco Bustillo, el exjerarca se defendió y
dio su versión de los hechos frente a lo que considera una "persecución" de parte del gobierno. En diálogo con El País, Bustillo apuntó contra el
actual prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, la
exsubsecretaria y embajadora, Carolina Ache, y Lubetkin.
En la sanción fechada el 12 de junio -a la que tuvo acceso El País-, pero que parte de un sumario iniciado el 30 de setiembre, se resolvió "suspender preventivamente en el ejercicio de sus funciones de su cargo con retención de medio sueldo (50%)" a Bustillo, "hasta tanto comparezca a prestar declaración" a la Dirección de Asuntos Jurídicos de Cancillería en su calidad de sumariado.
"Una vez más quiero aclarar que yo no participé de la famosa reunión de Presidencia; estaba fuera del país, no era el ministro porque estaba de viaje en Nueva Zelanda. La que estaba en funciones y estaba en la reunión fue Ache. Lo del sumario no es una noticia nueva, la tiraron ahora para tapar los viajes de Lubetkin a Roma", apuntó el excanciller.
La referencia de Bustillo alude a una información dada el jueves por Búsqueda, según la cual el ministro de Relaciones Exteriores realizó siete viajes a Roma -ciudad donde residía antes de asumir- en poco más de un año. De acuerdo con la publicación, percibió viáticos correspondientes a 48 días de estadía en la capital italiana, más allá del centenar de días en los que figura que estuvo de visita en decenas de países en el marco de misiones oficiales. Italia concentró el 30 % de los viajes.
En su defensa, sin embargo, Bustillo dio un paso más y apuntó contra varios jerarcas del gobierno: "No es casualidad que justamente el jefe de prensa de Lubetkin hoy sea (Javier) Benech, que trabajó con Díaz en la Fiscalía General de la Nación".
Bustillo recordó la investigación administrativa iniciada por la presunta destrucción, el 25 de noviembre de 2022, de un documento protocolizado por parte del entonces asesor del presidente Luis Lacalle Pou, Roberto Lafluf. El documento contenía intercambios de mensajes entre la exvicecanciller y Guillermo Maciel sobre Sebastián Marset.
"Esto es lo brutal. En su momento, se dispuso hacer una investigación administrativa y se decidió que la hiciera una abogada de Presidencia que casualmente trabaja a las órdenes de Díaz, exabogado además de Ache. Se alegó que Jurídica de Cancillería podía estar involucrada, pero cuando normalmente pasa eso lo hace algún otro funcionario de Cancillería o la Jurídica de algún otro ministerio. La realidad es que desde el primer día quisieron tapar a Ache. ¿Por qué a ella no se le hizo sumario?", alegó.
La negativa a declarar
No obstante, la sanción que recae ahora sobre Bustillo se remonta a la finalización de esa investigación y al inicio del sumario en su contra. A partir de ese momento, el excanciller fue citado dos veces a declarar en calidad de sumariado ante los instructores de una investigación interna. "Efectivamente, no ha existido causa justificante ni fáctica ni jurídica que admita la no concurrencia a prestar declaración del funcionario sumariado", indica la resolución de la sanción.
No obstante, el exministro argumentó desde el momento en que fue citado que no iba a concurrir, porque entiende que nunca debió haber sido sumariado por acciones que tomó en un cargo de responsabilidad política -por las que ya pagó con su renuncia- y considera la acción "ilegítima". "Por tanto, este sumario puede continuar y culminar sin nueva citación a mi persona ya que, como comprenderá, la concurrencia pretendida sería contradictoria con mi reclamación, no pudiéndoseme exigir actos contrarios a mi legítimo derecho", respondió en abril de 2026.