Chile se prepara para aplicar CAR-T, una "revolucionaria" terapia contra el cáncer
En la región, solo Brasil cuenta con esta tecnología, que se basa en modificar genéticamente las células del sistema inmune para atacar la enfermedad. Se usa en una sola dosis contra ciertos cánceres hematológicos y se está estudiando para tumores sólidos y patologías autoinmunes.
Hace una década parecía ciencia ficción: extraer células de un paciente, reprogramarlas y devolverlas al organismo para combatir el cáncer.
Hoy, las terapias CAR-T forman parte del tratamiento de esta enfermedad en distintos países y Chile se está preparando para dar un paso en ese campo con la creación del primer laboratorio especializado en esta tecnología que arrancará en la Clínica Alemana en Santiago.
Este es un tipo de inmunoterapia donde se extraen linfocitos T del paciente, los cuales se modifican genéticamente y se devuelven al cuerpo para que actúen (ver infografía).
La estrategia -que es considerada una "revolución" en el cáncer y se aplica en una sola dosis- ya ha cambiado el pronóstico de ciertos cánceres hematológicos, como leucemia linfoblástica aguda, varios linfomas y mieloma múltiple.
La técnica, que ha mostrado su potencial curativo en casos graves que no tenían otra alternativa, ya se aplica en distintas partes del mundo, principalmente Europa y EE.UU. En la región, Brasil es el único país que ya cuenta con su producción y aplicación.
Más pacientes
En Chile, pacientes, médicos e investigadores han manifestado públicamente la necesidad de que el país avance con esta tecnología.
Hasta ahora, quienes son candidatos y tienen medios para acceder a esta terapia de alto costo (puede valer hasta 200 millones de pesos), deben gestionarlo en el extranjero.
El año pasado, en una "Carta al Director" titulada "morir esperando", una chilena lamentó el fallecimiento de su padre por cáncer mientras esperaba que autoridades sanitarias nacionales aprobaran aplicarle tratamiento con CAR-T. El texto abrió un debate sobre el tema.
Inicialmente, "la terapia celular fue aprobada para leucemias agudas. Después se sumaron pacientes con linfoma y mieloma (....) Actualmente se está estudiando en cánceres de órganos sólidos y también en ciertas enfermedades autoinmunes", dice Javiera Donoso, jefa de hematología de Clínica Alemana.
"Nuestro proyecto es empezar un ensayo clínico con pacientes con linfoma. Este es el cáncer hematológico más frecuente y por eso creemos que poder acceder a esta terapia será muy beneficioso", añade Donoso.
La meta, explica, es que el laboratorio inicie actividades a fines de este año como parte de la preparación del ensayo clínico, el cual se realizaría tentativamente en 2027 en unos 30 pacientes chilenos con linfoma.
Donoso agrega: "La idea es ir expandiendo las indicaciones a otras patologías para poder llegar a la mayor cantidad de pacientes posible".
Sin embargo, la experta aclara que "no todo paciente (con cáncer) hematológico va a necesitar CAR-T. Las indicaciones son puntuales".
En Chile se realiza investigación sobre terapias CAR-T desde hace varios años. De concretarse la aplicación de la técnica en el país, se trataría de un "hito", a juicio de especialistas y científicos del área.
"Lo veo como una excelente noticia, una oportunidad para el país que nos va a dar capacidades que no teníamos y que sí están en países desarrollados para producir estas terapias", dice Álvaro Lladser, director del Centro Basal Ciencia & Vida y académico USS, quien ha hecho estudios pioneros de CAR-T en Chile.
"La ventana terapéutica que ofrece no se ha logrado con otro tipo de terapia. Dependiendo de la patología, cerca del 50% o 60% de los pacientes se puede curar de por vida, y en algunos estudios el 80% de los pacientes tiene respuestas favorables", añade el investigador.
Para Joaquín Jerez, hematólogo de la FALP, el nuevo laboratorio "es una buena noticia, porque la modalidad de ensayo clínico permite a los pacientes acceder a este tipo de terapias no disponibles en Chile".
Sin embargo, "eso no quita que, como país, tenemos el desafío de pensar en una política de manufactura que nos permita dar acceso y cobertura a todos los pacientes que lo requieren".
Según Jerez, actualmente los candidatos a CAR-T en Chile "rondan entre 500 y 750 pacientes al año".
Santiago Barcaza, director del Centro de Innovación en Modelos Biomédicos Experimentales UC (Cibem), quien también ha trabajado en la adaptación de esta tecnología, señala: "Decir que en Chile, con nuestras capacidades nacionales, vamos a atender a alguien con CAR-T es una gran noticia".
Y puntualiza: "El desafío ahora es cómo lo hacemos accesible".
Bernd Oberpaur, médico director de Clínica Alemana, plantea que "generar experiencia local, con el tiempo, reducirá costos, sumará nuevos centros y permitirá cerrar brechas de acceso que hoy existen".