El Comercio, Perú
25 de junio de 2026
BLINDAJE. Con estructuras de hormigón de 2,9 metros de altura y 3,4 metros de ancho, busca reforzar el control migratorio y combatir el contrabando. Sin embargo, analista consultado por El Comercio advierte que la estrategia podría desplazar el problema hacia Tacna.
Gigantescos bloques de hormigón de 16 toneladas, conocidos como tetrápodos, fueron colocados en la frontera entre Chile y el Perú. La medida forma parte del Plan Escudo Fronterizo, impulsado por el presidente chileno, José Antonio Kast, para reforzar el control migratorio y combatir el contrabando y el crimen organizado en la frontera norte.Los tetrápodos fueron instalados en el sector de Chacalluta, en la región de Arica y Parinacota, cerca del límite fronterizo con el Perú. Estas estructuras de concreto miden 2,9 metros de altura, 3,4 de ancho y pesan 16 toneladas, por lo que requieren maquinaria pesada para su traslado. Sus brazos entrelazados les otorgan gran estabilidad, lo que impide que puedan ser desplazados o atravesados fácilmente por vehículos. Aunque suelen utilizarse en la protección de costas para romper la fuerza del oleaje, en este caso fueron adaptados para uso terrestre. La empresa portuaria Puerto de Arica donó estas piezas para su instalación en la frontera, y, según el medio ?The Clinic?, esta donación permitió reducir los costos de implementación de las barreras físicas en el desierto.La medida forma parte del Plan Escudo Fronterizo, la principal estrategia de seguridad fronteriza impulsada por el presidente Kast desde su llegada al poder el 11 de marzo del 2026.Su objetivo es reducir la migración irregular, combatir el narcotráfico, el contrabando y el crimen organizado en la frontera norte de Chile, especialmente en las zonas limítrofes con el Perú y Bolivia.?Estrategia binacional?En diálogo con El Comercio, el analista internacional Francesco Tucci, docente de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UPC, indicó que el principal problema no radica únicamente en la colocación de estas barreras físicas, sino en la falta de una estrategia binacional que permita gestionar de manera coordinada un fenómeno que afecta ambos países.Tucci consideró que la instalación de los tetrápodos envía un mensaje político claro de endurecimiento del control fronterizo de Chile.?Cada país puede intentar blindar su frontera desde la lógica de seguridad, pero la frontera Perú-Chile es un sistema compartido. No es un espacio que pueda administrarse unilateralmente?, afirmó.Desde la experiencia internacional, Tucci sostuvo que las barreras físicas rara vez eliminan los flujos migratorios irregulares.En ese sentido, consideró altamente probable que la instalación de los tetrápodos genere un ?efecto rebote? hacia territorio peruano. ?Es posible, e incluso probable, que se produzca un efecto rebote hacia Tacna. El cierre de un tramo fronterizo reorienta [el flujo migratorio] hacia rutas más informales y más riesgosas?, advirtió.Tucci consideró que el Perú y Chile deberían priorizar la cooperación institucional antes que las medidas unilaterales, proponiendo activar una mesa permanente de coordinación fronteriza entre ambas cancillerías. Señaló tres prioridades inmediatas para evitar mayores tensiones. La primera es establecer sistemas de intercambio de información en tiempo real sobre movimientos migratorios y actividades ilícitas. La segunda consiste en compartir datos actualizados de forma permanente entre ambos países. La tercera es desarrollar protocolos comunes para la atención de migrantes y personas en situación de vulnerabilidad.