Inti Castro: "Acá es muy fácil transformarse en postal"
Una obra del destacado artista urbano pasó a formar parte de la colección permanente del Petit Palais, ratificando su trayectoria.
Desde Barcelona, Inti Castro (1982) contesta al teléfono en medio de una tarde con 40 grados. Hace una semana estaba en un París también caluroso, en la inauguración de "We Are (Still) Here", una segunda versión de la exposición que en 2024 llevó por primera vez el arte urbano al centenario Petit Palais, el edificio que alberga el Museo de Bellas Artes de la capital francesa.
Inti estaba allí no solo porque algunas de sus obras están en esta nueva versión, sino porque uno de sus trabajos de 2024 sigue allí, ahora como parte de la colección permanente del Petit Palais. "Encomendación" ("Entrust") es un acrílico sobre tela de siete metros de altura por cinco metros de ancho, que toma como referencia la pintura "Our Lady of the Angels" (1889), de William-Adolphe Bouguereau. La decisión del museo francés de conservarla, entre unas 200 que estaban en la exposición, no deja de sorprender al artista nacional.
"El 'Sunset' de Monet está ahí cerquita de mi cuadro. Una estupidez, no tiene sentido", comenta entre risas Inti, sobre "Puesta de sol sobre el Sena en Lavacourt, efecto de invierno", de 1880, una obra imprescindibles del impresionismo.
El artista chileno siente que es un privilegio ser parte de la colección del Petit Palais, pero prefiere ser honesto y comentar que "ese cuadro un día lo pueden sacar y guardar en bodega, no mostrarlo nunca más".
En ese sentido, Inti, que siempre ha trabajado en la calle realizando grandes murales y no quiere ser un artista elitista, está ahora en un espacio de mucha tradición. Para él, esto fue solo un accidente y no contradice su postura pro calle. La exposición en el Petit Palais fue curada por Mehdi Ben Cheikh, director de Galerie Itinerrance, que es la que lo representa. Su trabajo con ellos le permite desarrollar su veta de muralista sin preocupaciones. "Cuando a mí me llega una invitación de un proyecto de murales, me gusta saber en qué comunidad voy a pintar, cuál es el mural, qué buena visibilidad tiene, la superficie, las máquinas que se van a ocupar, porque ahí se me va a mí el amor. El trabajo en la calle para mí es todo".
La figura femenina de "Encomendación" se escapa al imaginario andino que Inti solía tener y se acerca más a la tradición europea. "Podríamos llamarle evolución, otros te dirían involución. He recibido todo tipo de opiniones, pero si yo solo hiciese lo que la gente te pide, estaría repitiendo exactamente lo mismo que funcionó en un momento y me sentiría súper muerto por dentro. Entonces, siento que se viven procesos de exploración", explica.
También, es intentar llegar a más gente "en códigos un poquito más universales. Acá es muy fácil transformarse en postal", y cuenta una anécdota que le sucedió en París, mientras pintaba un mural a pie de calle. "Pasa una señora y me dice, 'ah, esos diseños son de México'. Yo le dije que no, que eran de Chile, pero ella me contestó, 'ah, es lo mismo'. Y visto desde afuera, el mundo latinoamericanista, todo se transforma muy rápido en postal".
Inti no quiere ser un cliché y ve cómo hoy el mundo del mural está plagado de artistas que hacen cosas similares. "Estoy tratando de buscar otro tipo de lenguaje donde eso no desaparezca del todo, es parte de mí, pero buscando otros códigos visuales", agrega.