Keiko consolida una ventaja irremontable y Sánchez enfrenta críticas por denunciar fraude
Con el 99,9% de los votos escrutados, la diferencia de poco más de 40 mil votos entre ambos candidatos es insalvable.
Tras casi tres semanas de un lento conteo y una diferencia ínfima entre ambos candidatos, la derechista Keiko Fujimori quedó a un paso de convertirse en la próxima Presidenta de Perú, luego que los poco más de 40 mil votos con los que aventaja al izquierdista Roberto Sánchez se volvieran una diferencia irremontable con el 99,8% de las mesas escrutadas. Pese a las cifras, el candidato izquierdista se ha negado a reconocer a un eventual gobierno de su rival, lo que le ganó críticas de diversos sectores políticos.
Pese a su triunfo matemático, todavía falta la confirmación oficial de los organismos electorales. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que estaba a la espera de las resoluciones de los Jurados Electorales Especiales (JEE) sobre las cerca de 200 actas observadas para cerrar el conteo de votos.
Según expertos electorales consultados por el diario peruano El Comercio, solo faltarían las audiencias de recuento de dichas actas y las resoluciones sobre los recursos presentados por el partido de Sánchez, Juntos por el Perú, para anular el voto en el extranjero, lo que daría paso a un pronunciamiento definitivo del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Fujimori espera pronunciamiento oficial
Consultada al respecto, Fujimori aseguró que iba a esperar los resultados definitivos antes de declararse como vencedora y poder armar su equipo de gobierno. "Es importante que en los próximos días podamos tener ya la proclamación de los entes electorales", dijo ayer.
La virtual ganadora de las elecciones contará con la mayor cantidad de parlamentarios en el nuevo Congreso bicameral, ya que su partido aseguró 22 de los 60 escaños en el Senado y 41 de los 130 asientos en la Cámara de Diputados. Aunque requerirá de alianzas estratégicas con otros bloques de derecha y centro para alcanzar mayorías.
Al respecto, el analista político y director de la consultora Vox Populi, Luis Benavente, descarta que el nuevo Parlamento represente un escenario de parálisis extrema. "El Congreso está fragmentado, pero es un Congreso con seis bancadas. No diría que es un nivel de muy alta fragmentación, sino de mediana fragmentación respecto a 2021, cuando empezó con diez bancadas y terminó con cerca de quince", explica a "El Mercurio".
El analista también afirma que el retorno a la bicameralidad dificultará los procesos exprés de destitución que afectaron a gestiones previas: "Ahora tiene que pasar por dos cámaras y conseguir los dos tercios de los votos; no va a ser tan fácil, porque Keiko Fujimori tiene las primeras minorías y apoyos tácitos de la derecha, principalmente de Renovación Popular".
Juntos por el Perú queda aislado
Por su parte, el derrotado Roberto Sánchez, luego de prometer inicialmente que aceptaría los resultados, ahora afirmó que no reconocerá un gobierno de Fujimori y ha impulsado una serie de reclamos por supuestas irregularidades en el voto en el exterior, buscando anularlos.
Algunos de sus aliados en la segunda vuelta ya comenzaron a marcar distancia con el izquierdista. El partido Ahora Nación del excandidato presidencial Alfonso López Chau, que había apoyado a Sánchez en la segunda vuelta, ya anunció que reconocerá los resultados y se declaró como "oposición democrática".
Desde el propio equipo técnico del heredero político del encarcelado expresidente Pedro Castillo dijeron que respetarían lo que diga el CNE. El excanciller Manuel Rodríguez Cuadros, que asesoró a Sánchez durante la campaña, dijo a El Comercio que "reconoceré el resultado electoral".
La estrategia judicial de Juntos por el Perú tampoco encontró sustento ante los organismos electorales. En una audiencia pública ante el JNE, los propios representantes legales del partido reconocieron no contar con pruebas que acreditaran el fraude denunciado: el abogado Roy Mendoza admitió que la acusación era una hipótesis pendiente de confirmación y que el partido solo había adjuntado un padrón estadístico como respaldo.
La politóloga peruana Katherine Zegarra enfatiza que la campaña de impugnación del abanderado de Juntos por el Perú carece de la fuerza necesaria para alterar la transición de poder. "La izquierda de Roberto Sánchez no tiene el poder para paralizar el proceso electoral, que declara a Keiko como ganadora. Ni siquiera cuenta con poder mediático (...). Su presencia parlamentaria no es mayoritaria ni sus aliados electorales han acusado del proceso como fraudulento".
País dividido
En sus declaraciones de ayer, Fujimori reconoció que Perú está profundamente dividido, lo que quedó patente en estas elecciones que se definieron por una diferencia de poco más de 40 mil votos, con Fujimori obteniendo sus mejores resultados en la costa y en varios centros urbanos, mientras que Sánchez se impuso en las regiones andinas rurales.
"Perú está dividido en dos mitades, y entendemos estas votaciones. Lo que muchas de las personas reclaman es que nuevamente el Estado vuelva a funcionar, y es ahí donde nos vamos a enfocar, en las zonas donde nos han respaldado, pero sobre todo en las zonas donde todavía hay desconfianza a nuestro grupo político", aseveró.
De confirmarse oficialmente, su victoria marcaría el regreso del fujimorismo al poder, más de dos décadas después de la caída de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
Keiko reivindica la herencia de su padre, a quien sus partidarios atribuyen la estabilización de la economía y la derrota de las guerrillas de las décadas de 1980 y 1990, pero que fue condenado por corrupción y crímenes de lesa humanidad, lo que dio origen al "antifujimorismo", que según varios expertos fue una de las razones para que Keiko Fujimori perdiera sus tres primeras carreras presidenciales.
Para el politólogo y académico de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Eduardo Dargent, el éxito de este cuarto intento electoral se explica en gran medida por un cambio generacional en el electorado peruano.
"El 'antifujimorismo' se activa en segunda vuelta, pero no es un tema tan central como antes. Alberto Fujimori ya murió; sigue habiendo 'antifujimorismo' (...) pero creo que el 'antifujimorismo' que movilizaba más a generaciones como la mía ha bajado en las más jóvenes", afirma el especialista.
Mensaje de Flávio BolsonaroEl candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro felicitó ayer a Keiko Fujimori, después de que esta alcanzara una ventaja irreversible en el conteo de votos, y celebró el giro a la derecha en Perú.
El senador derechista deseó en un mensaje publicado en redes sociales un "éxito completo" a Fujimori en su "misión" de llevar a Perú a "la estabilidad, prosperidad y seguridad".
"Que este ciclo, más a la derecha, represente un tiempo de paz, progreso y esperanza para Perú y toda América Latina", escribió. Asimismo, Bolsonaro dijo que el fortalecimiento de la cooperación entre ambos países es "fundamental" para enfrentar desafíos comunes como el combate al "narcoterrorismo transnacional" y la promoción de la "libertad económica".
GarantíasLa misión de observación electoral de la OEA descartó irregularidades en los comicios y aseguró que fue un proceso con plenas garantías.