La Nación, Costa Rica
25 de junio de 2026
Canatur se opone firmemente a habilitar zonas de tolerancia para el turismo sexual y consumo de drogas.
La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) manifestó su oposición a cualquier iniciativa, planteamiento o propuesta que pretenda habilitar, normalizar o promover zonas de tolerancia vinculadas al turismo sexual y el consumo de drogas en cualquier destino de Costa Rica.
La reacción de los empresarios turísticos ocurre luego de que el alcalde de Garabito, Francisco González, planteó abrir una discusión nacional sobre la regulación de las drogas y la prostitución, al considerar que se trata de fenómenos que no son exclusivos de Jacó y que requieren un abordaje distinto al que se ha aplicado históricamente.
La discusión ocurrió después de que Revista Dominical de La Nación publicara el reportaje De Norteamérica a Jacó: esta es la desvergonzada ruta de la prostitución revelada por quienes la viven, una investigación que documenta cómo opera la industria del turismo sexual en el cantón y describe un negocio multimillonario que se desarrolla alrededor de bares y casinos y mantiene vínculos con el crimen organizado, centrado en Jacó.
En el comunicado de Canatur se argumenta que el enfoque planteado por González contradice el modelo de desarrollo turístico que Costa Rica ha construido durante décadas, basado en la sostenibilidad, la naturaleza, la hospitalidad, la seguridad, el bienestar, la convivencia familiar y el respeto a las comunidades.
La Cámara consideró que el país no puede abrir espacio a propuestas que, de forma directa o indirecta, deterioren la imagen internacional de Costa Rica o generen la percepción de que el destino busca atraer visitantes mediante actividades que no representan los valores nacionales ni los principios del turismo responsable.
"Costa Rica no debe venderse como un destino asociado al turismo sexual ni al consumo de drogas. Nuestro país se ha posicionado ante el mundo por su riqueza natural, su biodiversidad, su paz, su sostenibilidad y su capacidad de ofrecer experiencias auténticas para familias (...) Cualquier mensaje que se aparte de esa visión representa un riesgo para la reputación del destino y para el esfuerzo que miles de empresas turísticas realizan todos los días", afirmó el presidente de Canatur, Martí Jiménez.
La organización empresarial reconoció que existen problemáticas sociales, de seguridad, salud pública y ordenamiento territorial que deben ser atendidas con seriedad, responsabilidad y articulación institucional.
No obstante, sostuvo que esas situaciones no se resuelven mediante la creación de zonas permisivas que puedan interpretarse como una validación o promoción de actividades que afectan la convivencia, la seguridad de las comunidades, la competitividad turística y la imagen del país.
Canatur insistió en que el abordaje debe enfocarse en el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la prevención del delito, la protección de las personas en condición de vulnerabilidad, el combate a la trata de personas, la prevención de la explotación sexual comercial y una mayor presencia institucional en los destinos turísticos.
"El turismo debe generar oportunidades, empleo, desarrollo local y bienestar. Pero ese crecimiento debe estar sustentado en principios éticos. No todo beneficio económico es aceptable si compromete la dignidad de las personas, la seguridad de las comunidades o la reputación internacional de Costa Rica como destino turístico", agregó Jiménez.