Lustemberg, en tanto, aseguró que "no están en la calle, por más que algunas tienen una complejidad importante" porque "están siendo atendidas" por los distintos mecanismos que tiene el gobierno.
Hay una "situación nueva en el país" que "se ha instalado como un problema central" y que no existía antes de la pandemia: las personas
embarazadas en situación de calle. Así lo afirmó el
subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, el martes en el Senado. Para atender esta problemática, indicó, se desarrolló un dispositivo específico porque gestar en esas condiciones "concentra todos los riesgos imaginables".
Briozzo, ante la comisión de Salud del Senado, habló de que existen relevadas 30 personas gestantes en situación de calle; son 28 mujeres y dos hombres trans.
Luego la
ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, aseguró que son 36 las personas embarazadas atendidas por los distintos mecanismos que tiene el gobierno para situaciones de extrema vulnerabilidad. Y aclaró: "No están en la calle, por más que algunas tienen una complejidad importante. Están siendo atendidas".
El subsecretario explicó que, a partir de esta "situación nueva", se desarrolló un "dispositivo en base a duplas" del
programa Uruguay Crece Contigo del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) con apoyo de ASSE. Este "tiene la instancia de captación, valoración en calle de la situación de riesgo y dos vías de entrada en el sistema".
Una de esas vías es a través de un dispositivo que generaron con ASSE en el
Centro Hospitalario Pereira Rossell, que es una "evaluación del
riesgo biopsicosocial de esa persona gestando". Si hay riesgo, se la ingresa; si no hay riesgo, hay una casa de alojamiento en Ciudad Vieja que se llama
Paulina Luisi que se inauguró hace un par de semanas, señaló.
Aunque también se aclara que puede haber otros centros donde se brinde asistencia como el centro Ciudadela.
Esta problemática se ataca, señaló, porque se sabe que por el "entorno materno desfavorable que se da en situación de calle pobreza y vulneración de derechos, se generan estigmas genéticos en el feto que van a expresarse en enfermedades crónicas en el futuro". A lo que sumó: "Estamos haciendo una intervención hoy que también es para el futuro; realmente creemos que este es el camino para poder trabajar en esta gravísima situación que estamos viviendo y que antes de 2020 no existía, pero ahora es una realidad instalada en nuestro país".
Briozzo, además, explicó que "gran parte de las situaciones requieren la internación en centros hospitalarios, donde permanecen por largos períodos de tiempo, hasta el nacimiento".
Después de Briozzo, Lustemberg realizó una "apreciación" sobre este tema y remarcó que ya "no están hoy en situación de calle". Por un lado, hizo hincapié en que el Mides tiene 60 camas en dos centros de 25 horas, con prioridad para embarazadas. Por otro, está el centro Paulina Luisi que combina "una estrategia más global porque incorpora salud mental, uso problemático de drogas y una política de salud sexual y reproductiva".