Los filmes que quieren mantener el buen momento del terror
La aplaudida "Leviticus: Ritual de sangre" acaba de debutar en cines y próximamente llegarán otros inquietantes exponentes del género como "Engendro" y "El heladero: Dulce sabor a muerte".
Es un género siempre presente en la cartelera, que tiene un público leal y que suele ser considerado una apuesta segura porque se trata de títulos habitualmente hechos con presupuestos reducidos y que suelen obtener las ganancias suficientes para mantener a productoras y estudios siempre interesados en crear más. Pero lo sucedido el mes pasado, con el fenómeno mundial que fueron los filmes de terror "Obsesión" y "Backrooms: Sin salida", le dieron al género un aire nuevo y lo llevaron a vivir su mejor momento en años. En efecto, ambos eran filmes independientes y baratos (US$ 750 mil y US$ 10 millones, respectivamente) que con creces superaron las expectativas (ambas han superado los US$ 300 millones de recaudación mundial), pero lo especial de estos casos es que estuvieron a cargo de directores veinteañeros (Curry Barker y Kane Parsons) criados en el mundo de las redes sociales, que llegaron a salas con historias frescas y originales.
"Es un fenómeno muy interesante y es saludable que el género se renueve", dice el cineasta nacional Jorge Olguín ("Ángel negro"). "También pienso que da una lección de que los presupuestos no son garantía de éxito, que lo que busca el espectador son historias que lo provoquen y que a veces exige un cine más experimental, más autoral. Además, no hay que olvidar que estos fenómenos con cíclicos. Ya a fines de los años 30 un veinteañero Orson Welles logró un impacto mediático con su radioteatro de 'La guerra de los mundos', lo que permitió que los estudios le financiaran su película 'Ciudadano Kane', considerada la mejor de la historia. Y en cuanto al terror, también fueron fenómenos similares los de 'Halloween', a fines de los 70, o 'El proyecto de la bruja de Blair', en 1999", añade. De hecho, recientemente se anunció un relanzamiento de esta última saga con una película para 2027 dirigida por Dylan Clark, cineasta que también proviene de las redes sociales y YouTube.
Ahora, un puñado de nuevas películas de terror aspiran a aprovechar este buen momento y apelar a un público más allá de los leales seguidores del género. El primero de ellos es "Leviticus: Ritual de sangre", filme australiano de Adrian Chiarella, que a comienzos de año fue aplaudido en su debut en el Festival de Cine de Sundance, y aunque su director ya no es un veinteañero, su filme ha sido asociado al espíritu y la originalidad con las que Barker y Parsons revitalizaron el cine de terror.
"Leviticus: Ritual de sangre" cuenta la historia de un adolescente llamado Naim (Joe Bird), que luego de la muerte de su padre se muda junto a su madre (Mia Wasikowska) a una pequeña localidad y al interior de una comunidad muy religiosa. Por eso Naim debe ocultar su homosexualidad, lo que se complica cuando conoce a Ryan (Stacy Clausen) y ambos terminan siendo descubiertos y sometidos a un siniestro ritual que tendrá pavorosas consecuencias.
Entre lo más destacado que el terror tendrá en salas locales está "Evil Dead en llamas", sexto volumen de la legendaria saga, dirigido por el francés Sébastien Vanicek y que presenta la historia de una familia que tras una tragedia se recluye en una casa. Sin embargo, todo cambia cuando los miembros comienzan a ser poseídos por fuerzas demoníacas. Producida por Sam Raimi, la cinta también apunta a renovar la franquicia que él mismo creó hace cuatro décadas.
Luego, el 6 de agosto debutará "Engendro", cinta de la finlandesa Hanna Bergholm que compitió en el pasado Festival de Cine de Berlín. Ruper Grint (de la saga "Harry Potter") y Seida Haarla encarnan a una pareja de recién casados que llega a vivir a una casa en medio del bosque finlandés, donde tienen un hijo, aunque ese hijo mejor puede ser descrito como un monstruo.
También aplaudida en otro festival, el de Cannes, donde ganó el Premio Teddy, el 13 de agosto llegará a salas locales "Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma", un slasher sobre una joven cineasta (Hannah Einbinder), que es contratada para dirigir el último filme de una saga de terror que ha fichado a una destacada actriz para el filme, con sangrientas consecuencias.
Para el 27 de agosto está programada "Insaciable", nuevo exponente del "body horror" (subgénero que llegó a la primera línea gracias a "La sustancia"). Esta cinta, de Natalie Erika James y estrenada en el pasado Festival de Sundance, tiene al centro una mujer que baja de peso comiendo cenizas humanas. Luego, el 24 de septiembre, llegará "El heladero: Dulce sabor a muerte", lo nuevo de Eli Roth ("Hostal"), sobre un pequeño pueblo que se ve alterado cuando llega un heladero que convierte a los niños en asesinos.