"Luna azul", dirigida por Richard Linklater, desembarcó en el streaming de HBO con una actuación que muchos consideran la mejor de la carrera del actor.
HBO Max incluyó en su oferta, Luna azul, una de las pocas películas en la competencia del último Oscar que, al no haberse estrenado en cines, no tuvo exhibición local. Le dio una nominación a su guion original y otra a su protagonista, Ethan Hawke.
Luna azul (que también está en los canales HBO) es la nueva asociación del director Richard Linklater y Hawke, quienes ya colaboraron en la saga de Antes de... y en Boyhood, entre otras.
Hawke interpreta Lorenz Hart, uno de los grandes letristas estadounidense y la película lo acompaña la noche en que su antiguo socio, Richard Rodgers estrene su primera obra con Oscar Hammerstein en Broadway, Oklahoma!.
Hart -quien escribiría "Blue Moon", "My Funny Valentine", "The Lady is a Tramp", entre otras- lidia con el éxito de su antiguo amigo y el estancamiento de su vida.
https://www.youtube.com/watch?v=TjYotR0dO14 Es una película melancólica con un papel que Hawke aprovecha al máximo, siendo posiblemente la mejor labor de toda su carrera. Lo obligó, además, a una transformación física poco común en la clase de papeles con los que se lo suele asociar.
En febrero, antes de la ceremonia de los Oscar, El País charló con Hawke sobre su colaboración con Linklater, su vínculo con la historia de Blue Moon y su relación con el éxito.
¿Cómo le llegó la película? Richard me envió este guion hace unos 10 años, justo cuando estábamos terminando Boyhood. Era una obra impresionante, había algo especial en los diálogos. Y la idea de hacer una película en tiempo real en 1943 me emocionó bastante. El lenguaje era tan específico y el personaje creado era tan tridimensional, tan divertido y desgarrador a la vez, que quise hacerla de inmediato. Pero Rick pasó unos ocho o nueve años queriendo repasarla y hablar de ella hasta que sintiera que estábamos listos. Y me alegro mucho de que lo hiciera.
Al comienzo, había una diferencia entre la edad de su personaje y la suya... Sí. Cuando me lo envió por primera vez, era demasiado joven para el papel. Ahora quizá soy un poco mayor para él, pero creo que en el buen sentido: lo que aprendí en la última década me ayudó a estar listo para interpretar este papel. Aprendí mucho como actor y como persona, lo que me ayudó a interpretar este papel.
Esta es una nueva colaboración con Linklater. ¿Aún descubre cosas nuevas sobre su forma de dirigir o sobre la evolución de su relación? -¡Claro! Lo divertido de nuestra relación es que, a diferencia de Rodgers y Hart, ambos podemos trabajar con otras personas. Así que él se va y hace una película con Jack Black, y me entero de cómo fue esa experiencia. Él puede hacer una película con Cate Blanchett, Billy Bob Thornton o Glen Powell, y me entero de las diferencias. Él aprende cosas nuevas en esas películas, está en constante crecimiento y su vocabulario cinematográfico se expande constantemente. Y a mí me pasa lo mismo. Pude ir a trabajar con Sidney Lumet y contarle todo sobre eso, y él puede preguntarme: "¿Qué aprendiste de esa película?". Trabajar juntos ha sido fundamental en nuestra vida, pero también hemos aprendido mucho de las otras personas con las que hemos trabajado y que nos han ayudado.
¿Es aterrador para un actor mostrar tanta vulnerabilidad en pantalla? Siempre es un reto, pero es un reto alegre porque amo esta profesión. Y por eso siempre busco eso cuando leo guiones y cosas así: ¿Qué va a hacerme descubrir de mí mismo? Es como un cantante buscando una canción, no puedes explicar realmente qué es ni por qué hasta que lo escuchas y piensas: "Oh, quiero cantar esa canción". O "Soy el cantante perfecto para esa canción". Entre Blue Moon y Teléfono negro 2 encontró una especie de equilibrio entre el cine independiente y un éxito de taquilla. ¿Eo es planeado o no lo considera tan importante? Sí lo considero importante porque creo que trabajar en diferentes géneros me permite desarrollarme como actor, salir de mi zona de confort y aprender a contar una historia. Y contar una buena historia de miedo es diferente a contar una divertida, que a su vez es diferente a una de acción, que a su vez es diferente a una romántica. Aprender a contar todos estos tipos de historias es la misión de mi vida. Y creo que me ayuda a crecer. Y también ayuda a encontrar un nuevo público. Los jóvenes que aman Teléfono negro no han visto Día de entrenamiento. Y ahora quizás lo hagan.
¿Conocía la historia de Hart? Para nada. Sí, conocía la música de Rodgers y Hart porque soy aficionado al jazz: Miles Davis, Chet Baker, Ella Fitzgerald, interpretaban muchísimas canciones de Rodgers y Hart. Pero no sabía de la historia en absoluto hasta que leí el guion, y como tuve 10 años para prepararme, tuve tiempo para sumergirme y aprender sobre ella. Fue maravilloso.
¿Cuál es el reto profesional que le gustaría afrontar? No lo sé. Me gusta decir que una vida no es suficiente para esta profesión. Hay tanto que quiero hacer, más de las que jamás podré hacer. Pero sé que me gustaría volver a trabajar con Linklater. Acabo de hacer un programa de televisión con Sterlin Harjo, que acaba de salir aquí, llamado The Lowdown (Disney+). Es un cineasta maravilloso, y disfruté mucho haciendo comedia. Y quiero volver al teatro. Hay tantos directores jóvenes ahora mismo que me entusiasman. Y me interesa ver qué me van a enseñar.