Volver o no ahora a los mercados para tomar deuda, el debate que divide a los especialistas
La baja del riesgo país y la mejora de las calificaciones de crédito abren una ventana para que la Argentina vuelva a emitir bonos en el exterior
A lo largo de varias décadas el peso de la deuda pública se convirtió en una verdadera pesadilla para la economía argentina y el origen de sucesivas crisis de balanza de pagos, que terminaron con impacto en el manejo de la economía a partir de innumerables medidas distorsivas, turbulencias políticas y hasta riesgo de quiebre del sistema institucional
La baja del riesgo país y la mejora de las calificaciones de crédito abren una ventana para que la Argentina vuelva a emitir bonos en el exterior
A lo largo de varias décadas el peso de la deuda pública se convirtió en una verdadera pesadilla para la economía argentina y el origen de sucesivas crisis de balanza de pagos, que terminaron con impacto en el manejo de la economía a partir de innumerables medidas distorsivas, turbulencias políticas y hasta riesgo de quiebre del sistema institucional.
La clave para entender la dinámica de la deuda a lo largo de los últimos años es observar el casi permanente déficit fiscal en la historia económica argentina . Esto llevó a los gobiernos en diferentes períodos a tomar deuda pública, local y en moneda extranjera, además de apelar a la emisión monetaria y, en ocasiones, incluso a compensar los desbalances de las cuentas públicas con "venta de patrimonio", como en el caso de las privatizaciones, según recuerdan analistas.
Ahora, con un Gobierno convencido hasta la médula de la necesidad de sostener a rajatabla el superávit fiscal primario y financiero (luego del pago de intereses de la deuda soberana), la dinámica del endeudamiento es muy diferente . Desde que asumió la presidencia Javier Milei, los intereses y hasta vencimientos de capital se fueron cubriendo con recursos propios del Tesoro, ante la imposibilidad de emitir nueva deuda en los mercados internacionales por el historial argentino.
Pero, dados los abultados compromisos de 2027 (que superan los US$27.000 millones), el Gobierno analiza salir en algún momento a efectuar una colocación internacional, recurso al que la Argentina no apela desde enero de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri.
El Ministerio de Economía está explorando cuál es el mejor momento a nivel de condiciones, tras dejar en claro que buscaría pagar una tasa de interés inferior al 8% anual . El jueves último, el Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó a través de su vocera, Julie Kozack, la mejora en las condiciones locales que le permitirían al país retornar a los mercados internacionales de deuda. "El riesgo país de la Argentina se redujo significativamente, ahora está por debajo de los 450 puntos básicos. El sentimiento del mercado hacia la Argentina es más favorable, esto refleja mejoras en la calificación crediticia de dos agencias", dijo la funcionaria del organismo. Rodolfo Santángelo
Y agregó: "Las decisiones sobre el momento y los términos de acceso al mercado dependen de las autoridades. Acogemos favorablemente los esfuerzos continuos de las autoridades para fortalecer sus reservas externas y preservar la credibilidad de las políticas, lo que ayudará a sostener el acceso a los mercados de capitales".
Cambio de pantalla
"Hoy no está creciendo la deuda y hay un dato crucial para explicarlo: si el Gobierno no tiene déficit fiscal, no va a crecer la deuda. En dos años y medio que lleva este gobierno no aumentó la deuda pública, justamente porque hay equilibrio en las cuentas ", afirma Ramiro Castiñeira, director de la consultora Econométrica, al analizar en primer lugar qué ocurrió con el nivel de endeudamiento en el último tiempo. Ramiro Castiñeira
El economista explica que "durante el kirchnerismo, amante del déficit fiscal, la deuda pública aumentó en US$320.000 millones, y con Cambiemos [2015-2019], mientras tuvo crédito, sumó US$60.000 millones más". Así se llega a cifra actual, que se ubica en US$503.000 millones en total , según Castiñeira.
"Con datos al 31 de diciembre de 2023 había US$370.000 millones de deuda pública bruta y en mayo de este año US$480.000 millones, pero la diferencia es el traspaso al Tesoro de las Leliq y las Lefi que tenía el Banco Central, y todavía quedan las Letras Intransferibles", detalla por su parte Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra.
Sigaut Gravina apunta que "en el consolidado BCRA más Tesoro la deuda creció un poco nominalmente, pero cayó como porcentaje del PBI, en forma acotada" . De esta manera, "hoy no se puede hablar como en el pasado de la ‘bomba’ de las Leliq", asegura. Si bien queda un remanente de Letras Intransferibles, gran parte de los papeles del Tesoro que tenía acumulados el Banco Central ya fueron transferidos a la caja de Economía, lo que desde el Gobierno calificaron como "limpiar el balance del Banco Central". Aldo Abram
Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, cree que "la medida justa y razonable es pasar la deuda al que se la gastó, al deudor real", en este caso, al Tesor o. Más allá de esta realidad, Abram señala que la deuda en dólares no sólo no creció, sino que cayó en unos US$10.000 millones. "Si medimos la variación de la deuda en términos de poder adquisitivo, hoy la baja es mayor, llega a los US$40.000 millones", observa Abram, al considerar que el dólar se debilitó en los últimos años por la inflación en Estados Unidos.
Según los datos oficiales, la deuda soberana en el consolidado en pesos y moneda extranjera y sumando los compromisos del Tesoro y también del Banco Central, ronda los US$503.000 millones, lo que representa algo más del 70% del PBI (Producto Bruto Interno), que rondará los US$688.000 millones con un crecimiento del 3,5% este año, según proyecciones del FMI.
Para gran parte de los economistas el dato "correcto" es contabilizar en conjunto tanto la deuda del Tesoro como la del Banco Central (BCRA). "La deuda la tenés que tomar consolidada, BCRA más Tesoro", apunta Fernando Marengo, economista jefe de Black TORO y profesor de IAE Business School. "Desde noviembre de 2023 hasta mayo de 2026 la deuda en dólares subió en torno al 6%, pero cayó en términos reales -ajustado por inflación- como porcentaje del PBI" , indica. Fernando Marengo
"La mejor noticia de 2026 es que el Banco Central ya compró US$10.500 millones, de los cuales US$4000 millones los compró para la Tesorería, que con eso cancela intereses de la deuda. El BCRA no compra dólares para sostener el tipo de cambio sino para que la Tesorería pague los intereses de la deuda", afirma Rodolfo Santángelo, presidente de Macroview.
Los últimos datos difundidos por la Secretaría de Finanzas señalan que al 31 de mayo último la deuda bruta de la Administración Nacional llegó a US$479.273 millones, una suba de US$24.000 millones en relación al cierre de 2025, cuando anotó US$455.077 millones. Esa suba se explica por el pase de la deuda del BCRA al Tesoro.
Esto más allá de que a partir de 2027 el cronograma de vencimientos con organismos multilaterales de crédito, banca comercial internacional (vía REPO) y acreedores privados (Bonares y Globales en dólares, Bopreales y otros títulos) se torna mucho más desafiante, superando los US$27.000 millones, según cálculos de la Fundación Capital (ver cuadro).
El próximo test importante será el 9 de julio, cuando el Tesoro deba cumplir con el pago de US$4350 millones, correspondientes a amortizaciones de capital e intereses de los Bonares y Globales en dólares, bonos soberanos resultantes del canje de deuda realizado por el exministro Martín Guzmán en agosto de 2020.
Faltan apenas unos días, pero el mercado sabe que el Gobierno ya acumuló los dólares necesarios y que también está empezando a juntar los fondos para el próximo compromiso relevante, de un monto similar, en enero de 2027. Lorenzo Sigaut Gravina
Riesgo país y garantías
La caída del riesgo país a partir de las elecciones de medio término de octubre último -bajó de 1081 puntos básicos el viernes anterior a los comicios a la zona de los 420/430 puntos la última semana- es un indicador clave para el objetivo central de volver a los mercados. Entre los economistas madura la idea de que con el riesgo país en un rango de los 300/350 puntos básicos ya sería momento para ir testeando a los inversores y emitir nuevas colocaciones.
El Gobierno no quiere apresurarse mientras desde los organismos internacionales como el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dejan trascender la estrategia de acompañamiento al país. En esta línea hay que leer los últimos anuncios del BID, que aprobó una garantía de US$ 550 millones como aval para que la Argentina pueda colocar deuda, y el anuncio de una garantía combinada del Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) por US$2000 millones.
En paralelo, el Gobierno empezó a mover fichas para avanzar en esta jugada. El decreto 478/2026 publicado el último lunes 22 en el Boletín Oficial habilita al Ministerio de Economía a emitir deuda garantizada por hasta US$5000 millones con jurisdicción en la ciudad de Nueva York.
En sus fundamentos, el decreto 478/26 señala que "con el objetivo de reducir el costo de financiamiento del Tesoro Nacional, se considera conveniente realizar operaciones de financiamiento denominadas en dólares estadounidenses con entidades financieras internacionales de reconocida trayectoria, las que serán instrumentadas a través de préstamos, los que contarán con garantías parciales de organismos multilaterales de crédito".
¿Salir ahora o esperar?
"Para los vencimientos de 2026 venimos bien, pero sería bueno prefinanciar el 2027 , que tiene dos fenómenos relevantes: por un lado, es un año electoral y eso puede tener impacto en el mercado cambiario, y además hay vencimientos por unos US$35.000 millones si contamos capital e intereses del BCRA y la Tesorería", considera Santángelo.
Agrega que "hay muchos vencimientos en Bopreales y REPO (deuda con bancos), además del FMI, que en 2027 cobrará de lo que pone, por eso es clave anticiparse y seguir comprando dólares ".
Consultado sobre si es momento de salir o no al mercado a colocar deuda, Santángelo opina que "sería bueno ir saliendo, no es relevante si es antes de fin de año, pero se puede ir abriendo la ventana en el prueba y error".
Para Marengo, la Argentina tiene un "problema reputacional" por su larga historia de reestructuraciones de deuda, por eso "próximamente va a tener que mostrarle al mercado que tiene los dólares para pagar los vencimientos hasta fines de 2027".
En ese sentido, el riesgo país en 420/430 puntos aún es elevado porque se termina pagando una tasa anual en dólares de casi 9%. Al respecto, Marengo recuerda que, en enero pasado, con el sólo anuncio de Ecuador de que iba a salir a colocar deuda al mercado, su riesgo país bajó 100 puntos básicos en un solo día.
"Lo deseable es que una parte de los vencimientos de 2027 se empiecen a encarar este año, porque el año próximo es electoral y es probable que los argentinos demanden más dólares y el riesgo país suba" , afirma por su parte Lorenzo Sigaut Gravina.
El economista de Equilibra apunta también a la cuestión de las tasas. "La reciente mejora de las calificaciones de dos calificadoras (se refiere a Fitch Ratings y S&P Global) ya hacen que hoy se hable de una tasa del 8% en dólares y la pregunta es: ¿si no colocás este año, a qué tasa colocarías en 2027, un año que va a estar más tensionado y wait and see por la dolarización de carteras? ".
"El riesgo refleja que los mercados están mirando el track record de la Argentina, el riesgo es que vuelva a gobernar el peronismo", opina Castiñeira. Con el actual nivel de riesgo país (que se traduce en un 4,5%), la Argentina estaría emitiendo hoy deuda al 9% anual, "pero la economía no crece al 9%, no es sustentable".
"Preferiría que continúe la consolidación del programa, mientras el Tesoro tenga superávit fiscal primario para pagar deuda. Si finalmente en 2027 este gobierno es reelecto el riesgo país va a colapsar , posiblemente a niveles que no vimos en tres décadas, debajo de 150 puntos básicos", completa Castiñeira.
Para Abram, "probablemente el Gobierno quiera mostrar capacidad de pago en el vencimiento fuerte de julio, luego vienen otros vencimientos adelante, pero en la medida que hacés las cosas bien, el crédito también aumenta".
"El Gobierno tiene que apurarse y refinanciar la deuda consiguiendo dólares en el exterior, no es la mejor alternativa que el Tesoro tome pesos en el mercado interno para comprar dólares y así pagar la deuda . Lo que está haciendo el Tesoro es sacarle capacidad al crédito local para financiar inversión y consumo", remata.