"Creo que los cambios van a acelerar la inversión en la economía chilena. El próximo año puede crecer 3,1%"
Critica la menor transparencia del presidente de la FED y prevé dos alzas de tasa en EE.UU., en septiembre y octubre. Estima que la tasa de política monetaria en Chile se mantendrá este año y el próximo.
En su última entrevista en el cargo, el economista jefe de Itaú Unibanco, Mario Mesquita, hace un balance de su gestión de 10 años y profundiza sobre las recientes proyecciones económicas de la institución para 2026 y 2027.
Mesquita asumió su cargo en el banco privado más grande de Brasil en julio de 2016. Como ya cumplió los 60 años, por reglamento no podrá continuar en la institución. Dice no tener planes por ahora, salvo viajar al Mundial por estos días, no a la final porque no cree que Brasil llegue: "Es un equipo para el otro Mundial, no para este", comenta. En sus planes más próximos también está visitar el desierto de Atacama y el Observatorio ALMA.
-¿Cuál es su mirada acerca de la economía chilena y los cambios que está introduciendo el nuevo Gobierno?
"Creo que los cambios van a acelerar la inversión en la economía chilena y eso va a llevar a un alza en el crecimiento a partir del próximo año. Son reformas que ayudan y simplifican el proceso de inversión haciéndolo más rápido. Para este año proyectamos un crecimiento de 1,5% y creemos que el próximo puede ser el doble, 3,1%. El Gobierno ha logrado mantener su agenda de reformas on track (en camino) y estoy seguro de que la actividad económica empezará a mejorar el próximo año".
-¿Qué pronóstico tiene para la política monetaria del Banco Central?
"Estimamos que la inflación en Chile vuelve el año próximo a la meta de 3%. Tomamos en cuenta que la economía va a tener una aceleración de la inversión y también una caída en la inflación, por lo que probablemente va a mantener la política monetaria que está bien ubicada en su actual nivel, con una tasa de 4,5% este año y el próximo".
-¿Dónde han estado los principales desafíos que ha tenido que afrontar en su período?
"No fueron pocos. La primera elección sorpresa de Trump en 2016, con una visión distinta a lo tradicional sobre la política económica por parte de los políticos, que tuvo la primera etapa de la guerra arancelaria y siguió en este, su segundo período. La pandemia en 2020 y 2021 y las dos guerras que todavía tenemos: un conflicto que parte en 2022 y que continúa en Ucrania y el de Medio Oriente este año que sigue más o menos. Se suma el proceso tecnológico que avanza cada vez más rápido".
-Con la segunda guerra arancelaria, en 2025 ajustó su proyección para la economía mundial a entre 2% y 2,5% y finalmente igual creció 3,2%. ¿Qué explica esa resiliencia?
"Los aranceles no aumentaron tanto como se anunció porque siempre había ítems excluidos, pero también hubo una reubicación del comercio internacional, se pasó a exportar más para la región, a la Unión Europea y a China. El comercio mundial sufrió menos de lo que estábamos anticipando".
-¿Aranceles que sí llevaron al alza la inflación en EE.UU.?
"Hay una combinación de factores, está la cuestión de los aranceles, también la guerra en Medio Oriente que impactó el precio del petróleo y los productos asociados. La economía está caliente, creciendo más fuerte de lo que pensábamos y con bajos niveles de desempleo. La Reserva Federal (FED, por su sigla en inglés) no está logrando llevar la inflación a la meta de 2% y la credibilidad acaba sufriendo un poquito. Empeoró la performance inflacionaria de EE.UU. y en nuestra región, el promedio de Chile, Perú, Brasil y México no empeoró tanto".
-¿Qué lectura hace de lo expresado por el nuevo presidente de la FED, Kevin Warsh?
"Desde hace años ha estado la idea de que la transparencia de comunicación de los bancos centrales era una tendencia irreversible y que siempre iban a comunicar más y más. Creo que hay un poquito menos de entusiasmo y claramente él no tiene ningún gran entusiasmo por eso. Fijó su preocupación por la inflación, pero no quedó claro cuáles son los indicadores macro que mira Warsh para pensar sobre la inflación futura. Esa información importante no está en su texto ni en sus charlas.
Es posible que tengamos alzas de tasas de la FED este año. La declaración de Warsh en el texto introduce una frase explícita sobre el compromiso con la estabilidad de precios, frase que no estaba antes. En Itaú proyectamos dos alzas de tasas este año, en septiembre y octubre".
-¿Qué expectativa tiene acerca de la concreción del acuerdo en Medio Oriente y su efecto en el precio del petróleo y el dólar a nivel global?
"El acuerdo ya está en perspectiva y ha llevado a una caída importante en los precios del petróleo. Revisamos nuestro escenario para finales de 2026, desde US$ 85 el barril, a US$ 80. Los precios caen fuerte y eso debe causar una disminución de presiones inflacionarias.
En nuestra visión, lo que está sosteniendo el dólar global es el boom de la inteligencia artificial, que atrae capital a la economía de EE.UU. y quizás también tipos de interés más altos que también ayudan a fortalecer el dólar. Miramos un dólar más fuerte el resto de 2026".
Brasil
Cuando Mesquita asumió su cargo 10 años atrás, el tipo de interés de la política monetaria en Brasil estaba tal como ahora, en 14,25%. Un nivel alto con el cual intenta frenar una inflación también elevada, por encima de la meta.
-¿Qué explica tener uno de los tipos de interés más altos en la región?
"El nivel de la deuda pública es mucho más alto que cuando entré al banco, entonces la política monetaria está intentando contener la inflación y la consecuencia es una desaceleración de la economía en medio de una política fiscal expansiva. Proyectamos un crecimiento del PIB de 2,1% este año y 1,7% el próximo. El riesgo está en tener más estímulos del gasto de gobierno, como es típico en períodos electorales.
Tenemos un mercado del trabajo fuerte, desempleo bajo (6%) y salarios que crecen rápido, lo cual limita una baja en la inflación de servicios y de bienes, esta última muy afectada por el tipo de cambio y por los precios internacionales, sufriendo el impacto de la guerra (en Irán). Con la economía trabajando probablemente arriba de su potencial; un mercado laboral firme y presiones de precios de productos importados, llevan a que la inflación sea mucho más alta que la meta de 3%. Nuestro escenario es una inflación de 5,4% este año y 4,5% en 2027 con el riesgo que pueda ser más alta por efecto del fenómeno de "El Niño" que ejerce presión en los precios de los alimentos que ya empezaron a subir este año".