Presidente Kast visita países del Mercosur en medio de escaso intercambio comercial con la región
Aunque el comercio está en el foco de la agenda presidencial, la realidad muestra que el intercambio de bienes y servicios dentro de la zona es exiguo. Prácticamente todos los países dependen de China para sostener sus exportaciones.
La idea de reforzar los lazos comerciales dentro de Latinoamérica y potenciar a la región como una plataforma más relevante a nivel global no es nueva, pero para sus promotores se ha vuelto mucho más urgente frente al contexto geopolítico vigente. Esta materia será un tema obligado en la gira que esta semana encabezará el Presidente José Antonio Kast, que en la cumbre del Mercosur se reunirá con su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, y luego hará lo propio con los mandatarios de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi.
El jefe de Estado chileno viajará acompañado por una delegación para poner un acento especial en temas de comercio, pese a que las exportaciones nacionales se venden relativamente poco en la región. En lo que va de 2026, de los US$ 54.475 millones en envíos chilenos hacia el resto del mundo, el 56,7% se dirige a Asia, el 19,2% a Norteamérica, el 13,3% a Europa y solo 8,5% a países de Sudamérica. De los US$ 4.620 millones que se comercian en esta parte de la región, la gran mayoría va dirigida a Brasil, que suma US$ 2.148 millones.
Planteamientos de la Aladi
Esta es parte de las preocupaciones de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), cuyo secretario general, Sergio Abreu, buscará reunirse con Kast para plantearle estas materias.
Abreu cree que fortalecer las economías locales a través de las cadenas de valor es mucho más importante hoy que en el pasado: "A veces los temas ideológicos o los enfrentamientos entre países han dificultado nada menos que la inclusión social vinculada con la pequeña y mediana empresa (...). La integración no es simplemente un discurso. La integración es una manera de administrar los intereses nacionales con una visión estratégica de mediano plazo. Yo no sé si lo dijo Adam Smith o Carlos Marx, pero acá si no hay inversión no hay comercio, si no hay comercio no hay empleo ni paz social. Chile tiene una enorme posibilidad de hacerlo dentro de sus intereses nacionales, con su ubicación geográfica, su estructura productiva. Lo que necesitamos es que también complemente todos estos temas con una visión de inversión, comercio e inclusión social".
Nuevo escenario mundial
La idea de reavivar el interés por el comercio intrarregional es desafiante. Según datos de la propia Aladi, aunque tres de cada cuatro productos están sujetos a preferencias arancelarias en Latinoamérica, apenas el 8,8% de ellos se comercializa utilizando esas opciones. En la medición anterior, el uso de esas preferencias ya era bajo, pero algo mejor, de un 9,9%.
Aunque el análisis del organismo da cuenta de varios factores regulatorios que pueden explicar este comportamiento, parte importante responde también a elementos de mercado: por el volumen de su demanda, China se ha convertido con el paso de los años en el socio principal de la mayoría de las economías latinoamericanas, aun cuando países como Brasil, Uruguay o Argentina no gozan de grandes beneficios comerciales con el país asiático.
Para Sergio Abreu, una manera de hacer más atractivo el comercio en la región es abordar la agenda de facilitación comercial. "Debemos desarrollar los instrumentos que tenemos atrasados, los certificados de origen, las aduanas, la facilitación, todo eso genera una dinámica en la infraestructura física, en toda su proyección. Yo no entro en la política de cada país, acá tenemos que crear las condiciones para el nuevo mundo, que es otra geopolítica, es otro mercado, es otra demanda, es muy importante que los Presidentes de Chile y de todos los países lo vean como un escenario estratégico, complementario a los intereses nacionales", comenta.
De acuerdo a los datos de Aladi, el país que usa más intensamente las preferencias arancelarias intrarregionales es Brasil, con un 31,2% de los productos que intercambia. Argentina lo sigue con un 17,4% y Colombia con un 15%, mientras Chile se ubica por debajo del promedio de la región, con un 7,5%.
Comercio integrado
Desde el punto de vista de Abreu, lo más importante de un proceso de mayor comercio regional no pasa solo por potenciar las exportaciones. Un comercio más ágil entre países, como ocurre en Europa, podría disminuir el costo del transporte que hoy representa un obstáculo competitivo, y potenciar -por ejemplo- el flujo de los envíos hacia la costa atlántica o pacífica, agilizando el acceso de todas las naciones al mercado extranjero. "Esos corredores de exportación y esa facilitación de comercio también le va a dar mucha vida al micro, pequeño y mediano empresario, que no solo vende bienes, presta servicios y todo lo demás, que es un gran déficit que tenemos en nuestro gran territorio", señala.
En este sentido, parte importante del déficit pasa por aspectos de facilitación de comercio, lo que termina desincentivando las asociaciones. "Es decir, la modernización, por ejemplo, de los ocho pasos fronterizos que tiene Chile, la digitalización de trámites aduaneros, la armonización de las normas comerciales, y sobre todo en términos burocráticos, la reducción de tiempo de inspección. Es decir, todo esto en materia de frontera, que es la facilitación de comercio, es tan importante como la infraestructura física, por decirlo así, sobre todo para Chile", estima.
La agilidad es importante para potenciar la presencia de productos chilenos a un menor costo en mercados como Brasil, Paraguay o Argentina, ya sean salmones, vino o frutas, sostiene.
''La integración es una manera de administrar los intereses nacionales con una visión estratégica de mediano plazo... Acá si no hay inversión no hay comercio, si no hay comercio no hay empleo ni paz social. Chile tiene una enorme posibilidad de hacerlo dentro de sus intereses nacionales". SERGIO ABREU SECRETARIO GENERAL DE ALADI.