La Nación, Costa Rica
3 de julio de 2026
Un estudio de la Universidad de Costa Rica proyecta cómo cambiaría el riesgo de dengue entre 2035 y 2065. El modelo identifica las épocas y regiones del país donde podrían aumentar las condiciones favorables para la transmisión.
El riesgo de dengue no aumentaría de la misma manera en todo Costa Rica durante las próximas décadas. Un estudio de la Universidad de Costa Rica proyecta que las zonas con mayor incidencia de la enfermedad cambiarían según la época del año. Mientras la región Pacífico Norte concentraría los mayores incrementos durante parte de la estación seca, la vertiente Caribe registraría los aumentos más importantes en los meses de transición hacia la época lluviosa.
La investigación, publicada en la revista Science in One Health, desarrolló un modelo climático de alta resolución para estimar cómo variaría la incidencia del dengue entre 2035 y 2065 bajo el escenario SSP5-8.5, que representa una trayectoria de altas emisiones de gases de efecto invernadero. A diferencia de estudios previos, el análisis se realizó a escala distrital, la unidad territorial donde Costa Rica registra los casos y organiza la vigilancia epidemiológica.
Los investigadores analizaron los registros de dengue reportados por los servicios públicos de salud entre 2011 y 2023 y los relacionaron con datos satelitales de temperatura y precipitación. Posteriormente, integraron esa información con proyecciones climáticas provenientes de ocho modelos globales para estimar cómo cambiarían las condiciones favorables para la transmisión de la enfermedad en cada distrito del país.
Los resultados muestran que la temperatura es el principal factor asociado con el dengue durante la estación seca, entre diciembre y junio. En cambio, durante la época lluviosa, entre julio y octubre, la precipitación adquiere un mayor peso en la mayoría de los modelos desarrollados para los distritos. Además, el estudio encontró que las zonas con mayores incrementos proyectados cambian de un mes a otro, por lo que el riesgo no seguiría un mismo patrón en todo el territorio nacional.
En la vertiente del Pacífico, las mayores variaciones se proyectan entre noviembre y enero, especialmente en la región Pacífico Norte. En la vertiente Caribe, en cambio, los incrementos más importantes aparecen entre abril y junio, un periodo que antecede al pico estacional de casos observado en esa región.
Las proyecciones indican que algunos distritos podrían registrar hasta 42 casos adicionales de dengue con respecto al promedio histórico. Sin embargo, los autores subrayan que estas estimaciones consideran únicamente el efecto del cambio climático. Otros factores, como el control del mosquito Aedes aegypti, la urbanización, la movilidad de la población y las intervenciones de salud pública, también influyen en la transmisión de la enfermedad y no fueron incorporados al modelo. Por ello, los resultados representan un escenario potencial asociado exclusivamente a las condiciones climáticas futuras.
Según los investigadores, estas proyecciones pueden servir para anticipar dónde y cuándo podrían aumentar las condiciones favorables para la transmisión del dengue y orientar la vigilancia epidemiológica, las campañas de control del mosquito y la planificación de medidas de adaptación frente al cambio climático en las zonas con mayor riesgo.