Los mecánicos del futuro viven uno de los mayores desafíos de la educación TP
Los especialistas sostienen que más que enfocarse en tecnologías específicas, que están en constante evolución, se debe formar a estudiantes de Mecánica Automotriz capaces de adaptarse a una demanda laboral cambiante. El apoyo del Estado y de las empresas también es clave.
Ciro Lagos ingresó a estudiar Ingeniería en Mecánica Automotriz pensando en aprender a desarmar motores, cambiar aceite y reparar cajas de cambios. No imaginó que además de todo ese conocimiento, debería sumar otro relacionado con los autos híbridos y eléctricos. "Pensé que sería un poco más convencional, con vehículos a combustión", reconoce el estudiante, quien cursa segundo año de esta carrera en el Instituto Profesional Iplacex.
"Lo que más me sorprendió fue darme cuenta de que trabajar en un vehículo híbrido no consiste solo en reparar piezas mecánicas. Es fundamental entender los sistemas eléctricos, interpretar datos del escáner y seguir estrictos protocolos de seguridad por el alto voltaje", dice.
Su experiencia refleja un cambio que empieza a instalarse en la educación técnico-profesional (TP): impulsadas por el crecimiento de la electromovilidad, las carreras ligadas a la mecánica automotriz han empezado a incorporar contenidos que hasta hace poco eran menos habituales en sus mallas, buscando responder a una industria que evoluciona de forma acelerada.
Según datos dados a conocer hace unos días por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, la región alcanzó los 837.014 vehículos eléctricos e híbridos enchufables en el primer trimestre de 2026. Se espera superar el millón antes de que se termine el año. "La movilidad eléctrica ha dejado de ser una tendencia emergente para establecerse como una realidad en crecimiento", indicó la organización en un comunicado.
El informe también destaca el avance del transporte público eléctrico en América Latina, con 9.718 buses eléctricos en operación. De ese total, Chile cuenta con 4.707 (es el segundo país del mundo con más unidades, siendo solo superado por China).
A fines de mayo, la Asociación Nacional Automotriz de Chile además anunció que a nivel local, la venta de vehículos nuevos livianos y medianos, de cero y bajas emisiones, mostró una expansión de 148% anual.
"El mecánico no deja de ser mecánico, pero sí cambia mucho su forma de trabajar. Ya no se trata solo de desmontar piezas, sino de interpretar información", explica Cristian Osorio, jefe de la carrera de Mecánica Automotriz de Iplacex.
Así, más que solo incorporar nuevos contenidos, el desafío pasa a ser preparar a estudiantes que puedan desenvolverse en un entorno donde la tecnología evoluciona constantemente.
"Buscamos que los estudiantes aprendan a adaptarse, diagnosticar y seguir actualizándose", resume el docente.
Esa necesidad alcanza también a los profesores, quienes deben capacitarse continuamente para enseñar tecnologías que, en muchos casos, no existían cuando ellos mismos estudiaron.
Preparar para la vida
Fundación Chile estima que el país requerirá entre 12 mil y 27 mil nuevos técnicos y profesionales vinculados al sector energético de aquí a 2035. Sin embargo, advierte que la formación avanza a un ritmo menor que la transformación de la industria. Por eso, a través de su programa eNOVA, la fundación ha apostado por trabajar con la educación media TP.
"En muchos casos, las especialidades de la enseñanza media TP aún responden a una matriz productiva distinta a la que hoy demanda el mercado laboral", plantea Manuel Farías, su director de Educación Técnica y Trayectorias Formativo Laborales.
De ahí que la respuesta no pase solo por actualizar mallas curriculares, sino también por fortalecer el vínculo con las empresas y desarrollar metodologías que permitan a los estudiantes enfrentarse a problemas reales.
"Muchas instituciones ya están avanzando en esa dirección, pero ese esfuerzo no puede depender únicamente de la iniciativa de cada establecimiento. El Estado también tiene un rol clave como orientador", advierte. "Esa articulación entre políticas públicas, instituciones educativas y sector productivo es fundamental para reducir la distancia entre lo que se enseña y lo que efectivamente demanda el mundo del trabajo".
A propósito de electromovilidad, Alejandro Weinstein, representante de WorldSkills Chile, organización que participa en redes internacionales de formación TP, señala que "pasamos de autos eléctricos, a híbridos, a híbridos enchufables y a extensores de rango, pero lo constante es el cambio y la adopción de nuevas tecnologías. Debemos enseñarles a nuestros jóvenes a adaptarse y aprender a aprender".
Desde hace unos años, la organización de la que es parte impulsa la capacitación de docentes en el tema.
"La educación TP presenta múltiples desafíos. Uno de ellos es que el currículum no siempre dialoga con la realidad de cada territorio, y muchas especialidades no coinciden con las demandas del mercado laboral local", plantea Gonzalo Plaza, director ejecutivo de Fundación 99, institución que también capacita a profesores y estudiantes en el tópico.
"Hoy no basta con enseñar una tecnología específica, porque todo evoluciona a gran velocidad. Lo importante es desarrollar capacidades para aprender durante toda la vida laboral", sostiene.
Entre estas habilidades, Plaza destaca la creatividad, el pensamiento crítico, la colaboración, la alfabetización digital y la gestión de la información. "No son un complemento de la formación TP, son lo que realmente prepara a un joven para la vida, más allá de qué tecnología domine el mercado en diez años más".
Concuerda Farías: "Lo que se requiere es formar técnicos que combinen competencias en nuevas tecnologías, automatización, análisis de datos, sistemas eléctricos inteligentes y electromovilidad, entre otras, con habilidades transversales orientadas a formar técnicos más integrales y flexibles".
''Hoy día los alumnos de Mecánica Automotriz se enfrentan a un desafío de cambio tecnológico muy grande. Pasamos de los autos normales a tener híbridos y eléctricos; a tener patinetas, buses y camiones en la minería que son eléctricos. Los jóvenes tienen el desafío de poder transformarse (...) de enfrentarse a un mundo que cambia muy rápido".
ALEJANDRO WEINSTEIN, WORLDSKILLS
''Una dificultad importante es que todavía hay una brecha enorme en equipamiento. Se requieren equipamientos distintos para hacer análisis y mantenimientos diferentes, y los establecimientos TP no siempre cuentan con aquello. También tenemos una brecha en los docentes, porque muchos no están actualizados".
MANUEL FARÍAS FUNDACIÓN CHILE